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viernes, 15 de mayo de 2015

Natalia Kharitonova, autora de "Edificar la cultura, construir la identidad. El exilio republicano español de 1939 en la Unión Soviética"


 
Cazarabet conversa con... Natalia Kharitonova, autora de "Edificar la cultura, construir la identidad. El exilio republicano español de 1939 en la Unión Soviética" (Renacimiento)
 
Natalia Kharitonova desde la colección la Biblioteca del Exilio de Editorial Renacimiento se acerca al exilio republicano español en la Unión Soviética en 1939.
 
Lo que nos dice la editorial, Renacimiento, de este libro de la colección Biblioteca del Exilio:
Edificar la cultura, construir la identidad es un estudio panorámico de las prácticas culturales del exilio español en la Unión Soviética, desde 1939 y hasta los años setenta. Basado en los materiales procedentes de los archivos rusos y españoles y en los testimonios personales, reconstruye las actividades culturales de los niños españoles en la URSS, del Club y del Centro Español de la Unión Soviética, y además arroja luz sobre la historia de las redacciones españolas de la editorial Progreso y la revista La Literatura Internacional.
 
La autora, Natalia Kharitonova:
Natalia Kharitonova (Moscú, 1972) es doctora en Filología Hispánica por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Profesora del Departamento de Filología de la Escuela Superior de Económicas (HSE) de Moscú e investigadora del Departamento de Literatura Contemporánea de Europa y América del Instituto de Literatura Mundial Máximo Gorki de la Academia de Ciencias rusa. Miembro del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL) de la UAB, ha dedicado sus investigaciones a las relaciones literarias y culturales entre Rusia y España, y Cataluña en el siglo XX, especialmente a la revista Octubre, María Teresa León, Andreu Nin y Ramón J. Sender. Ha publicado diversos estudios sobre el exilio republicano español de 1939 en la Unión Soviética, así como la primera edición de Cuentos de Madrid, de César Arconada (Renacimiento, 2007).
 
 
 
Cazarabet conversa con Natalia Kharitonova:
 
- ¿Cómo, en general, se fue asentando el exilio republicano en la Unión Soviética, entre aquellos exiliados que obedecían más a ser exiliados con una "alta carga" de "lo cultural" y que venían con el miedo a una represión fascista y el escarmiento de ver y ser los testigos de una guerra?
 
- Delante de "los españoles del éxodo y del llanto" que se marcharon a Rusia, se abrió un país muy lejano, desconocido, muy distinto culturalmente. Llegaron con la dolorosa experiencia de la derrota y con mucha incertidumbre, pero también con mucha ilusión. Hay numerosos testimonios del entusiasmo que experimentaron tras su viaje a la Unión Soviética. No olvidemos que iban a la "gran patria del socialismo", y es que era algo que formaba parte de sus ideales, algo en que sinceramente creían. Una visión más realista del entorno se consolidaría más tarde, tras años de vicisitudes inevitables de adaptación. Con todo, en 1939 la URSS no constituyó un destino que siguió un gran número de intelectuales o artistas exiliados, inicialmente fueron muy pocos, como, por ejemplo, César Arconada, Eusebio Cimorra, Alberto Sánchez o José Sancha. No obstante, varios republicanos que antes no se dedicaban a las artes ni las letras, en el exilio soviético tuvieron la oportunidad de desarrollar su potencial, también en el campo cultural e intelectual. Por eso deberíamos tener en cuenta esa permanente reconfiguración cultural y social de la comunidad exiliada en la URSS que primero enriqueció la cultura del país de acogida y, años más tarde, la de España obsequiándola con unos excelentes traductores del ruso, conocedores de la cultura y literatura de su "segunda patria", profesores universitarios, profesionales del teatro y del cine, artistas.
 
-El exilio, después de la pérdida de una guerra es de lo más doloroso, pero vamos a ver ¿una vez se huye del país con una fuerte carga cultural y se van poniendo cimientos culturales en el país de acogida se va haciendo, también, para hacer hasta como más "llevadero" el exilio?
 
- Sin duda, fue así. Los exiliados llenaron sus momentos de ocio con montajes teatrales, canciones españolas, bailes acompañados de guitarra por los que no pocos de ellos sentían afición o veladas en las que recitaban poemas improvisados. Menciones de ese tipo de actividades se encuentran en memorias de Luis Galán o Ramón Barros, en cartas de Augusto Vidal, César Arconada, o en otros documentos. Era una manera de divertirse y conectar el pasado con el presente, echar un puente entre el espacio que dejaron atrás y el que les acogió.
 
-Si en el país que acoge al exilio y, también, al exilio cultural se deja hacer…El exiliado puede reconstruir y reencontrarse, otra vez, más pronto, mejor y con más garantías con todas las fases de la identidad, ¿verdad?
 
- La construcción indentitaria es un proceso complejo y dinámico que nace a raíz de la interacción de numerosos elementos, y en este sentido tiene importancia tanto el nuevo medio cultural como la comunidad exiliada y un individuo en concreto. Por ejemplo, la sociedad soviética de los años treinta tenía su particular idea de España, cuyos orígenes remontaban a la literatura del romanticismo francés y que poco o nada tenía que ver con la España real. Naturalmente, cuando los españoles republicanos vinieron a Rusia, tuvieron que enfrentarse a los tópicos y explicar una y otra vez que la España operística de George Bizet no es nada más que una creación artística francesa y les resulta ajena. No es casual que César Arconada emprendiera la tarea de componer una "ópera española" bajo el título de La Nueva Carmen, con una marcada diferencia de la antigua Carmen bizetiana. La identidad colectiva, que la comunidad exiliada iba perfilando a lo largo de varios años de su vida en Rusia, recogía tanto elementos étnicos como políticos, pues se identificaban como españoles y republicanos. También hicieron su importante contribución al canon cultural y literario republicano del exilio de 1939.
 
-Pero ¿cómo vamos reconstruyendo esa identidad?
 
- Lo más interesante fue descubrir el mundo del exilio republicano en la URSS en toda su complejidad. Tuve la enorme suerte de manejar todo tipo de fuentes: cartas, documentos, noticias de prensa de la época, fotografías, memorias. Y, naturalmente, sin entrevistas a los propios españoles que vivieron en la Unión Soviética mi estudio sería incompleto. Así, a base de muchas informaciones poco a poco se iba revelando la autorepresentación del exilio. El punto de partida fue la idea de la "hazaña" de los españoles en la URSS. Luego, había que comprender en qué consistió, cuál fue la aportación cultural de los españoles a la sociedad soviética, sin dejar de lado las actividades culturales que desarrollaron en sus instituciones como puede ser el Club Español o el Centro Español en la Unión Soviética. Todos estos datos nos permiten comprender qué elementos forman parte de la identidad del exilio republicano de 1939 en la URSS.
 
-Es necesario poder realizar estos ensayos, estudios, investigaciones y demás para poder entender mejor cómo fue el exilio en general y, en particular, poder sumergirse a entender mejor el exilio cultural….
 
- Naturalmente, el primer paso para la comprensión es la reconstrucción histórica, a partir de ahí es posible profundizar cada vez más en el fenómeno del exilio republicano de 1939. Y es más, es posible decir que el siglo XX fue todo un siglo de exilios y emigraciones, lo que permite ahora a los investigadores plantear los estudios del exilio que apliquen una perspectiva comparativa o transnacional con tal de acercarse a lo que el exilio representa en general y también lo que es en su faceta cultural. El exilio español de 1939 tampoco fue el único exilio en la Unión Soviética, pero, por ejemplo, el exilio alemán en el mismo país y de la misma década está mucho mejor estudiado. Es de esperar que con el tiempo la situación se iguale.
 
-¿Qué tuvo éste, de particular, cuándo llegó y se desarrolló en la URSS?
 
- Fue una comunidad bastante compacta, de militancia comunista en su mayoría, pues, se sabe que para salir a la Unión Soviética un refugiado español tenía que estar respaldado por una recomendación de un compañero del Partido.
 
-Explícanos el exilio cultural que estuvo en la URSS; ¿tuvo muy a ver con el comunismo?; ¿estuvo muy vinculado desde siempre a esta corriente política o hasta se pudo ver como "amordazada" por él…?
 
- El exilio español que estuvo en la URSS tuvo mucho que ver con el comunismo, pues la sociedad en la que venían a residir estaba dirigida por un solo partido y era un partido comunista, así que otra opción simplemente no estaba contemplada. Otra cosa es la trayectoria personal de cada uno. El caso de Jesús Hernández podría representar uno de los caminos que un militante comunista pudo hacer tras su estancia en la URSS, no obstante, cabe resaltar que tampoco puede considerarse como ejemplar. Al mismo tiempo hubo muchos otros exiliados que mantuvieron su ideal comunista intacto y afirmaron incluso años después que seguían siendo comunistas, lo que impide verlos como la gente amordazada o manipulada. Confío modestamente en que mi estudio permita ampliar y matizar la visión del exilio español republicano de 1939 y la de la sociedad soviética, ofrecer un repaso de aquellas oportunidades que la URSS les brindó a los españoles exiliados, y asimismo valorar la aportación que los españoles en su exilio soviético hicieron a la cultura en Rusia.

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