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lunes, 18 de julio de 2016

Moscú revela documentos inéditos de Stalin sobre la guerra civil española

Russia Beyond The Headlines 11 de julio de 2016 Elena Nóvikova 
RBTH ha tenido acceso a los inéditos documentos de las Brigadas Internacionales que se conservan en el Archivo Estatal Ruso de Historia Político-Social (RGASPI) y serán presentados al público en noviembre de este año.
Con motivo del 80º aniversario del comienzo de la guerra civil española, el Archivo Estatal Ruso de Historia Político-Social (RGASPI, por sus siglas en ruso) prepara una serie de actos para presentar la colección digitalizada de documentos históricos que fueron trasladados clandestinamente de España a Moscú en camiones y barcos. Se trata de un gran archivo de las Brigadas Internacionales que los especialistas rusos esperan presentar a historiadores e investigadores españoles.








Foto: Aleksandr Korolkov / RG

“La digitalización del archivo de las Brigadas Internacionales prácticamente ha terminado y estamos listos para presentarlo al público. Se puede decir, que es un regalo que hemos preparado a nuestros colegas de España y otros países europeos”, comenta a RBTH el director del RGASPI, Andréi Sorokin. “Considero necesario suministrar petróleo urgentemente a los españoles en condiciones preferenciales y, si hace falta, rebajar el precio. Si los españoles necesitan pan y otro tipo de alimentos hay que venderlos todo esto en condiciones preferenciales”, insistió Stalin. El proceso de digitalización ha durado varios años y para celebrar la finalización de este trabajo el director del RGASPI planea organizar una conferencia internacional dedicada a la Guerra Civil y una exposición que tendrán lugar a principios de noviembre.

En los fondos del RGASPI se han conservado documentos militares del ejército republicano que llevan el sello “secreto” y revelan las posiciones de las tropas republicanas y las del enemigo. El archivo contiene también los decretos firmados por Stalin, los telegramas secretos que se enviaban a Moscú desde el extranjero y una gran colección de cartas, periódicos, dibujos, caricaturas, álbumes y diarios personales de los voluntarios de más de 50 países que lucharon en España junto a las tropas republicanas.

“Estoy en contra de que los españoles condecoren a la gente de la URSS”
Entre los documentos firmados por el líder soviético, está el decreto de agosto de 1936 sobre el suministro de petróleo a España:

Según Andréi Sorokin, los documentos conservados por el RGASPI, confirman el hecho de que durante los primeros meses de la Guerra Civil, la URSS intentaba distanciarse de este conflicto al máximo. “La URSS dosificaba su participación en la guerra limitándose, en un principio, a enviar ayuda humanitaria a España. Pero cuando las posturas de otros estados europeos se aclararon, la URSS no solo prestaba ayuda y concedía préstamos, sino también enviaba la técnica militar y a los militares”, comenta Andréi Sorokin.

miércoles, 21 de octubre de 2015

La sombra de Ernő Gerő. La acusación de trotskismo a los brigadistas húngaros: Albacete (1938) y Budapest (1949)


La sombra de Ernő Gerő. La acusación de trotskismo a los brigadistas húngaros: Albacete (1938) y Budapest (1949)
 Texto completo: PDF

Resumen: Después de la Segunda Guerra Mundial en los estados de Europa del Este gobernados por los partidos comunistas que seguían el modelo soviético, se iniciaron procedimientos de depuración estalinista. Muchas víctimas procedían de las esferas más altas de la élite comunista. 155 personas fueron acusadas en Hungría en el proceso contra “László Rajk y su grupo” o “László Rajk y Compañía”. Muchos de ellos eran ex-brigadistas condenados por su “desviación trotskista” durante la Guerra Civil española. Con el análisis de las fuentes de fondos secretos de la policía política húngara y los documentos de la KGB, del Komintern y de las memorias de los supervivientes, el presente artículo examina “el hilo español”, destacando el papel negativo de Ernő Gerő en estos acontecimientos.

Abstract: After World War II, following the Soviet example, there was a political purge in the Eastern European countries that were under Communist governments. Many of the victims were from the highest ranks of the Communist parties. In Hungary 155 people were convicted in the show trial of “László Rajk and his associates”. One of the charges against Rajk and his group –who were all former brigadists – was the “Trockyist deviation” during the Spanish Civil War. This study, based on the formerly secret fonds of the Hungarian Political Police and the relevant documents of the Comintern and the KGB, analyses this “Spanish yarn”, and puts a special emphasis on Ernő Gerő’s negative role in the events.

lunes, 19 de octubre de 2015

La ayuda rusa a la República y el caso del «Komsomol»

Desde casi el inicio mismo de la Guerra Civil, ambos bandos reciben ayuda material extranjera. Los nacionales, por parte de italianos y alemanes; los republicanos, sobre todo de la URSS. En este contexto tiene lugar el incidente del «Komsomol», buque que recibe el nombre de la organización juvenil de la Unión Soviética. El carguero partió del puerto de Poti en el Mar Negro el 5 de diciembre de 1936 con destino al puerto belga de Gante. Su manifiesto de carga declaraba manganeso para la firma Providence. Pero diez días después fue interceptado por el «Canarias» de la marina nacional. El buque fue hundido y su tripulación recogida a bordo por el crucero.

Interrogantes

La versión más común, y la que mantuvieron ambos bandos, fue que el carguero resultó cañoneado por el «Canarias» ante la suposición de que transportaba armas para la República. De ser así, se plantean varios interrogantes: ¿Con qué derecho podría un barco de guerra llevar a cabo una acción semejante en aguas internacionales contra un buque extranjero oficialmente neutral, de forma injustificada y contraria al derecho internacional? ¿Por qué sería hundido sin verificar la carga? ¿Por qué si las bodegas del «Komsomol» contenían un importante material de guerra no fue éste incautado? 

Y esos interrogantes abren otros dos: ¿Podrían ser los propios rusos quienes abrieron los grifos de fondo del mercante para evitar hacer público su apoyo militar a la República? ¿Fue quizá un submarino italiano el que torpedeó al «Komsomol», como ocurriría posteriormente con otros mercantes? Lo que sí resulta seguro es que el carguero había realizado ya dos viajes anteriores a España, desembarcando en Cartagena carros de combate y aviones, además de otro material militar ligero.

Las repercusiones propagandísticas que la acción naval tuvo en cada uno de los bandos fue enorme. La indignación rusa subió hasta el punto de que su diplomacia propuso a Londres y París el trato a los nacionales como piratas y atacarlos sin previo aviso. En la zona republicana, tanto el Partido Comunista como el Socorro Rojo constituyeron un comité con el fin de adquirir por suscripción popular otro barco para los rusos. Algo que evidentemente no lograron, a pesar de imprimir miles de postales y viñetas con este motivo, aunque el objetivo era, sobre todo, propagandístico.

«Operación Fuego Mágico»

El envío a España de material de guerra por parte de Alemania se bautizó con el nombre en clave de Operación Fuego Mágico (Unternehmen Feuerzauber) y, como cobertura, se constituyeron dos compañías comerciales: la Hisma y la Rowak. Tras las primeras experiencias, se le sumó un cuerpo expedicionario de tropas terrestres, el Gruppe Imker, y más tarde un grupo aéreo, el Geschwader 88, con varias escuadrillas, baterías antiaéreas y unidades de transporte y transmisiones. Fue en España donde los propios expedicionarios empezaron a referirse a su unidad con el nombre informal de Legión Cóndor, con el que es conocida.

jueves, 12 de febrero de 2015

Falsa leyenda del Kremlin. El consulado y la URSS en la Guerra Civil española

 
Falsa leyenda del Kremlin. El consulado y la URSS en la Guerra Civil española de Josep Puigsech Farràs

Original análisis del papel de la URSS y su percepción de la República Española durante la Guerra Civil a través del consulado soviético en España. El escalafón que la Guerra Civil española ha ocupado y ocupa entre los ámbitos de mayor interés historiográfico a nivel nacional e internacional está fuera de toda duda. La Guerra, nuestra guerra, ha generado, genera y seguirá generando miles de ríos de tinta gracias a las constantes aportaciones de las nuevas fuentes. Este libro parte de fuentes primarias rusas, completado con británicas y españolas, que aportan datos y dinámicas novedosas de 1936-39. La documentación aquí presentada desmitifica leyendas falsas y sitúa en su justa medida la lógica, praxis y significado de la actividad consular en la República. Esta obra representa una crítica visión de las entrañas de la República.

Índice, presentación y primer capítulo

Josep Puigsech es especialista en las relaciones hispano-soviéticas durante la Guerra Civil y el exilio. En su trayectoria investigadora destacan los estudios sobre las relaciones entre la Internacional Comunista y España, la trayectoria de los brigadistas italianos en la Guerra Civil, así como las características de la participación de la URSS en el conflicto de 1936-1939. Ahora añade la vertiente diplomática de la Guerra Civil desde la óptica soviética.
 
LA LIBRERÍA DE CAZARABET
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44564 - Mas de las Matas (Teruel)

martes, 15 de julio de 2014

El Ejército premia "obras de arte" que homenajean a la División Azul y a soldados de Franco de la Guerra Civil

El adefesio titulado: 'Soldado nacional 1936', galardonada en los
 premios del Ejército. Blog de Luis Sanz


El BOE publica este lunes los ganadores de los Premios Ejército 2014, que buscan "el conocimiento y divulgación de la vida militar"

 
Público.es - Patricia Campelo - Madrid 14/07/2014
La semana en que se cumplen 78 años del golpe de Estado militar que provocó la Guerra Civil -con miles de muertos, desaparecidos y exiliados- el ministerio de Defensa, del que es titular Pedro Morenés, distingue en el marco de los Premios Ejército 2014 dos obras que evocan a los responsables de los episodios más crueles del pasado reciente de España. 
 
La resolución con el fallo del jurado que ha valorado las obras presentadas se ha publicado este lunes en el Boletín Oficial del Estado. Soldado nacional 1936 es el título del trabajo presentado en la categoría 'miniaturas' y uno de los seleccionados en estos galardones que concede la jefatura del Estado Mayor del Ejército. La minúscula escultura representa a un soldado vestido con el uniforme típico de los militares sublevados el 18 de julio de 1936, sosteniendo un arma y ubicado en lo que emula las ruinas de un edificio.  
 
La otra obra, que ha concurrido en la sección 'miscelánea', lleva por nombre El regreso a casa; División Azul, 1943, en referencia a la unidad de españoles voluntarios que combatieron al lado de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.  
 
Asimismo, en la modalidad 'Enseñanza escolar', el Ejército concede el segundo premio, dotado con 4.000 euros, al trabajo presentado por un instituto navarro de secundaria sobre el 250 aniversario del regimiento América 66. Esta una unidad militar cometió numerosos crímenes bajo las órdenes del general golpista Mola durante la contienda, como la violación y asesinato de 14 enfermeras en Valdediós (Asturias) junto a una menor de 15 años y a cuatro trabajadores del centro. Los cuerpos de estas víctimas fueron recuperados de la fosa común donde fueron arrojados en 2003, y el episodio ha sido documentado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Asturias.
 
El pasado mayo, el Ayuntamiento de Pamplona cedió una sala municipal para celebrar una exposición de homenaje a este regimiento, provocando el rechazo de familiares de víctimas y de asociaciones de memoria histórica que emprendieron una campaña de firmas, así como de todos los grupos políticos del Consistorio con excepción de UPN y del PP. 
 
Los Premios Ejército 2014 se convocaron el pasado enero, y buscan "propiciar la creación artística referida a las múltiples actividades del Ejército de Tierra Español en el marco de las Fuerzas Armadas" así como "así como el conocimiento y divulgación de la vida militar",  tal y como establece el texto de la convocatoria. 
 
Pintura, fotografía, miniaturas militares, enseñanza escolar e investigación en humanidades y ciencias sociales son las diferentes categorías en las que concurren los trabajos presentados a estos premios que han celebrado, este año, su edición número 52. El jurado ha estado compuesto por militares de alto rango, profesionales del mundo de las Bellas Artes y de la docencia, un periodista de La Razón y una fotógrafa de la publicación Revista Española de Defensa.

 

miércoles, 25 de junio de 2014

“Es sintomático que el español que más tiempo pasó en el Gulag soviético fuera un anarquista aragonés y no un miembro de la División Azul”. Entrevista a Luis Antonio Palacio.

 
Entrevista realizada por Rubén Ruiz Ramas
 
22/06/2014 eurasianet
Tal vez el día. Aragoneses en la URSS (1937-1977), el exilio y la División Azul es la última obra de Luis Antonio Palacio Pilacés, uno de los historiadores que más esfuerzos han dedicado a la recuperación de la memoria histórica aragonesa de la Guerra Civil y de la posguerra, prestando especial atención al exilio. Entre sus mayores logros figura haber elaborado, tras un trabajo de campo en el que visitó más de 1.000 localidades, el Mapa de Fosas de Aragón. Dentro del programa Amarga Memoria publicó el volumen La Nación del Olvido (2011) sobre los aragoneses exiliados en el norte de África al término de la Guerra Civil. Si por un lado Tal vez el día es una nueva toma de contacto con los exiliados y las exiliadas, esta vez en la URSS, por otro lado es un estudio que, en sí mismo, supone el acercamiento más extenso y profundo realizado hasta la fecha sobre los divisionarios aragoneses. Tal vez el día es una obra poliédrica y magna en contenido y forma.
 
Sus dos volúmenes y más de 1.200 páginas abordan la experiencia vital en territorio soviético de cinco grupos humanos:
1) los jóvenes aviadores republicanos a los que el fin de la Guerra Civil sorprende en su formación en la URSS;
2) los ya célebres niños de la guerra;
3) los exiliados tras 1939 a la URSS en su mayoría miembros del PCE;
4) los alistados en la División Azul y los batallones que dieron continuidad a ésta tras su extinción;
5) los aviadores de la Escuadrilla Azul;
6) y por último, los 300 aragoneses que fueron a trabajar voluntariamente a la URSS.
 
Además, como valioso anexo, la obra incluye una breve biografía de cada uno de los dos mil aragoneses y aragonesas que estuvieron en la URSS.
 
Eurasianet.es (E): “Algún día, tal vez, la memoria de estas cosas será agradable. Algún día, tal vez, pero no muy pronto. La Eneida, Virgilio”. Con esta cita se abre el primer volumen Luis, ¿continúa en consecuencia siendo la memoria de la estancia en la URSS poco o nada agradable en todos los grupos humanos estudiados en tu obra?
Luis Palacio (LP): En líneas generales así es, si bien hay excepciones en todos los colectivos en que se basa la investigación. Hemos de tener en cuenta que las circunstancias por las que la mayoría de ellos acabaron en la URSS no fueron las más deseables, el contexto bélico fue el que les forzó a ir a un país del cual, entre otros aspectos, no conocían su lengua. El título evidencia también el hecho de que el recuerdo para muchos de los divisionarios de su experiencia no solo no es agradable, sino que directamente muchos lo han querido borrar de sus vidas, hasta el punto de negar que estuvieran allí. Los estudios sobre la División Azul permanecieron durante décadas monopolizados por la historiografía del régimen franquista, para pasar después a ser un tema maldito, abordado las más de las veces con una carga peyorativa no solo hacia la División Azul, sino también a los hombres que combatieron en ella, que oscurecía igualmente la verdad de los hechos. El mito que quiso construir la historiografía del régimen sobre la voluntariedad de los divisionarios no se sostiene, como tampoco se sostiene la hipótesis de que la motivación ideológica –y no la instrumental o utilitaria- fuera la mayoritaria entre los 47.000 españoles que fueron a Rusia. El problema que ha habido con el tratamiento de la memoria de los divisionarios es que ha estado construida sobre la versión de los altos rangos militares más ideologizados. Los que tuvieron más facilidad para escribir y publicar sus memorias durante el franquismo, además de menos disquisiciones morales con su propio papel en el frente ruso. La otra versión quedo borrada de la memoria, recuperarla ha sido uno de los principales objetivos de esta obra.
 
E: ¿Y qué se puede decir de la memoria del exilio republicano?
LP: Es igualmente complejo. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la URSS tuvo una solidaridad selectiva con los exiliados españoles. Era la URSS la que a través del PCE ofrecía a los elegidos la posibilidad de exiliarse a su territorio, en total unos 900. Lo que condujo a que mientras países más pequeños como Chile (2.000) o México (20.000) acogieran a más exiliados, además los que llegaban a la URSS llegaban filtrados, y prácticamente todos eran del PCE o afines al mismo. A pesar de ello, muchos acabaron teniendo un recuerdo hostil hacia la URSS debido al permanente ambiente de sospecha, las duras condiciones materiales,  el sometimiento a las cúpulas del partido o las purgas internas. Esa mezcla entre agradecimiento por el cobijo y la ayuda recibida y el hartazgo provocado por ciertas limitaciones e imposiciones del Estado soviético  también se pueden trasladar a los niños de la guerra.
 
Un caso más particular es el de los aviadores republicanos,  cuya última expedición a la escuela de pilotos de Kirovadab se vio obligada a permanecer en la URSS, prohibiéndoseles regresar a España. Inicialmente, el estado soviético les ofreció elegir entre integrarse en el Ejército Rojo o viajar a Francia o México. Sin embargo, esta segunda opción no fue respetada y la consulta sirvió más que nada para discriminar entre leales a la URSS y no leales. Los que escogieron no integrarse quedaron atrapados. No entendían como la URSS había podido firmar el pacto de no agresión con la Alemania Nazi. Un grupo de 30 aviadores se ofreció a integrarse en las fuerzas chinas que combatían contra el ejército japonés, pero no se les permitió salir.  Entre los ocho aragoneses que viajaron en esa 4ª expedición, tres decidieron no integrarse. Dos destacan especialmente. Pascual Pastor, anarquista, regresó en el Semiramis en 1954 no ocultando su anticomunismo, de hecho, reconocido por el propio régimen como uno de los repatriados más brillantes, trabajo para Radio Liberty, la radio propagandística conducida en Gerona por la CIA y los EEUU y que se podía escuchar al otro lado del muro de Berlín. Por su parte, Vicente Monclús, militante de CNT-FAI, fue uno de los primeros represaliados en 1940, enviado al campo de concentración siberiano de Vorkuta, un gulag, protagonizó una historia épica de supervivencia tras huir y permanecer durante semanas en los bosques siberianos alimentándose de una mula. Finalmente él y el resto de prisioneros fueron apresados tras encender una hoguera. Monclús fue el español que más tiempo pasó en el Gulag soviético, catorce años. No deja de ser sintomático que fuera un anarquista y no un miembro de la División Azul.
 
E:  Monclús sin duda es una de las figuras más destacadas entre los aragoneses que estuvieron en la URSS, pero ¿cuál sería la figura política aragonesa más relevante que estuvo allí?
LP: Sin duda se trata de Fernando Claudín, quien nacido en Zaragoza  en 1913, sería un personaje clave no solo en la historia del exilio español en la Unión Soviética, sino también en la propia del PCE hasta su expulsión del mismo en 1964 junto con Jorge Semprún tras su enfrentamiento con Santiago Carrillo sobre la estrategia a seguir por el PCE en España. Claudín, durante la guerra ocupó altos cargos en el PCE y fue encarcelado a raíz de la sublevación de Casado. Excarcelado en el último momento, lograría huir por avión a Orán (Argelia) junto a su entonces esposa, la joven militante comunista zaragozana Joséfina López Acín. Desde el norte de África ambos se trasladaron a la URSS, desde donde Fernando sería enviado a México por un periodo de varios años, para más tarde pasar a colaborar en la organización de las guerrillas antifranquistas. De vuelta a Moscú, entre 1947 y 1955 ocuparía la Jefatura del exilio español.
 

E: En el libro se deja constancia de que hubo aragoneses en todas las principales batallas en el frente ruso donde participaron españoles tanto en el bando soviético como en el alemán, ¿qué se podría destacar de ellos?
LP: Por ejemplo de los guerrilleros aragoneses que lucharon en la guerra de guerrillas que los soviéticos plantearon a los alemanes en los bosques de Bielorrusia cabe destacarse los relatos personales de varios de ellos, en especial las memorias de Sebastián Altemir. También es reseñable la presencia de aragoneses entre una centena de españoles que integrados en las fuerzas del NKVD se desplegaron para defender la Plaza Roja cuando los alemanes estaban a las puertas de Moscú. Hubo igualmente distintos aviadores en frentes de batalla celebres como Leningrado o Stalingrado.
 
Por otro lado, entre los divisionarios, cientos de aragoneses estuvieron en el sitio de Leningrado. Más de 700 aragoneses estaban en el 3º Batallón del 263º Regimiento, el conocido como Batallón de los Maños, apelativo que ellos mismos crearon y que después fue muy utilizado por la prensa del régimen. Ellos participaron en las primeras operaciones y sufrieron muchas bajas. También se puede destacar la presencia de 400 aragoneses en el 250º Regimiento de artillería de la Wehrmacht.

viernes, 30 de mayo de 2014

Presentación en Serbia de: "La reinterpretación del pasado y el revisionismo histórico"



Acto en Belgrado con la participación de AGE
 
Presentación de la recopilación:
LA REINTERPRETACIÓN DEL PASADO Y EL REVISIONISMO HISTÓRICO
(Ab)uso de la historia de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial
en el territorio de Yugoslavia

30 de mayo en el Instituto Cervantes, Cika Ljubina, Serbia
Los textos de esta recopilación son resultado de la conferencia «La reinterpretación del pasado y el revisionismo histórico» organizada el 12 – 13 de octubre de 2012 por la Asociación de Brigadistas yugoslavos 1936-1939, la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Belgrado y Rosa Luxemburg Stiftung Southeast Europe. 
 
Editor: Asociación Brigadistas yugoslavos 1936-1939 en cooperación con la Facultad de Ciencias Políticas UB, Belgrado, 2014. 
 
La publicación fue apoyada por Rosa Luxemburg Stiftung Southeast Europe. En el formato pdf se puede descargar del enlace siguiente:

Participantes:
-Dolores Cabra Loredo, Secretaria General de la Asociación Archivo Guerra y Exilio-AGE
-Josep Fernández Trabal, Jefe de Fondos Históricos del Archivo Nacional de Cataluña
-Olga Manojlović Pintar, colaboradora cientifica del Instituto para la historia nueva de Serbia
-Milivoj Bešlin, historiador
-Milo Petrović, editor de la Recopilación y el presidente de la Asociación Brigadistas yugoslavos 1936-1939

 AGE

sábado, 10 de mayo de 2014

Iliá Ehrenburg testigo de la revolución rusa, la guerra civil española y el holocausto

  • Gente, años, vida (Memorias 1891-1967). Iliá Ehrenburg. Traducción de Marta Rebón. Acantilado. Barcelona, 2014. 2.060 páginas.
  • Sus memorias 'Gente, años, vida' (Acantilado) ven por fin la luz sin censurar

El País - Ricardo San Vicente 10 MAY 2014
Gente, años, vida es la edición completa y definitiva de las memorias de Iliá Grigórievich Ehrenburg, escritor, periodista, figura destacada de la vida cultural y política de la URSS. La obra —que ya conoció una edición española parcial, y, claro está, censurada, en los años sesenta— es un libro memorable por diversas razones. Para empezar, por ofrecer un recorrido detallado y sugerente por el siglo XX hasta los años sesenta. Constituye, por tanto y en primer lugar, con todas las limitaciones de la época, un itinerario personal por la experiencia soviética. En segundo lugar, la publicación periódica en la revista literaria Novi Mirde estas memorias representó para los soviéticos una auténtica ventana al mundo exterior, hasta entonces prácticamente desconocido. Gracias a Ehrenburg, los lectores viajaron a la dorada época del París de principios del siglo XX y a sus protagonistas: políticos (Lenin, Trotski), artistas, escritores, poetas, editores (Ribera, Modigliani, Picasso, Hemingway, Joyce). Pero antes el autor nos describe con detalle y lirismo contenido sus primeros pasos en la lucha revolucionaria junto a los bolcheviques en una Rusia donde el zarismo se hacía pedazos. De esta época le vienen los contactos que permiten explicar, tal vez, por qué sobrevivió a los peligros de la historia soviética. Pues la supervivencia durante los pavorosos años del estalinismo es tal vez el rasgo más característico de este hombre, cuyas memorias bien podría haber titulado “Confieso que he (sobre)vivido”.

Después de pasar largos años exiliado en París, al estallar la revolución de 1917, el autor regresa a Rusia y su relato se detiene en el desarrollo y los protagonistas de la hecatombe. En su recorrido por esta época surgen los retratos de políticos y sobre todo artistas, Voloshin, Mandelstam, Maiakovski, Esenin… Tras varios años en la URSS, en 1921 decide y, lo más insólito, consigue abandonar el país para “dedicarse a la literatura” e instalarse en Europa como ciudadano soviético. Si antes de la revolución se había ganado la vida, entre otros oficios conocidos, como corresponsal para algunos periódicos rusos —recogiendo por ejemplo el desarrollo de la Primera Guerra Mundial—, entonces se dedica al periodismo al servicio de los órganos de prensa soviéticos. En estos años, sin abandonar la poesía, se adentra en el terreno de la prosa. Y alcanza un relativo éxito con sus novelas Las extraordinarias aventuras de Julio Jurenito y sus discípulos (1921) o La vida agitada de Lásik Reitswantz (1928), tal vez sus mayores logros literarios.

Así pues, ya tenemos las tres vertientes de este hombre orquesta: el político, el escritor y el periodista. El político cercano a los bolcheviques, el poeta lírico y social y el novelista desigual, primero mordaz y vanguardista y finamente instaurador de un peculiar realismo crítico, muy cercano al realismo socialista. Facetas que combina y que no abandonará nunca: se halle en Moscú, en el frente de Gandesa, en Berlín, en Viena o en el París ocupado, seguirá escribiendo poesía, seguirá mandando sus crónicas y seguirá tomando partido, navegando viento a favor con su tiempo y a veces anunciando la llegada de nuevos aires, ya sean de tormenta o de bonanza, como ocurrió con la novela El deshielo, que llegará a dar nombre en la URSS al periodo de relativa tolerancia de los años cincuenta y sesenta.

Ante el ascenso del fascismo y el triunfo de Hitler, contribuye activamente, impulsado por las autoridades soviéticas, a unir a los antifascistas europeos. Será el alma del Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, en el que, junto a Gide, Aragon o Malraux, intervendrán Borís Pasternak e Isaac Bábel (ambos merecen extensos retratos y reflexiones sobre su obra y trágica suerte), y contribuirá activamente a la realización del II Congreso Internacional de Escritores, en Valencia, ya en plena guerra civil española.

Su interés y amor por España, como explica en sus memorias, le viene ya de la primera época parisiense. Es parte de la formación del joven poeta absorber y hacer suyo todo el bagaje poético del pasado y de otras tierras del que la poesía española es una muestra notable.

Después de Francia, España se convirtió en el país más próximo al corazón del periodista, y su pueblo, en un pueblo hermano. Sus crónicas respiran un sentimiento sincero de fraternidad con el pueblo español. Tras un primer viaje por toda España tras la proclamación de la República, durante la Guerra Civil pasará largos periodos en los diversos frentes, hasta el final de la contienda: “Será tu impulso, corazón! / Quemado y rojo Aragón. / Ni un árbol ni un matojo, / rocas tan solo y bochorno. / Lo darías todo por un sorbo! / Balas, polillas diminutas. / Has de correr y conseguir llegar… / Y recordar cómo de niño te llamaba tu mamá. / Las piedras rojas. El humo azul. / Un cañoneo breve; el crepitar / de las ametralladoras, que callan luego. / Fue aquí, guerra, donde te encontré. / Sueño profundo, sopor del mediodía. / Extremo de desesperación es Aragón” (1938).

Es conocida su perspicacia y saber en lo que se refiere a los grandes cataclismos. Tuvo muy clara conciencia del peligro que acechaba a la joven República española y pudo intuir, ante la incredulidad de sus amigos parisienses, la revuelta de los golpistas. (Al igual que en su momento intuyó y anunció la inminente invasión nazi de la URSS, como más tarde, tras la muerte de Stalin, la llegada del “deshielo”).

Las páginas dedicadas a España y a los españoles, independientemente de las diversas lecturas que se puedan hacer hoy, ayudan a recordar incluso a los lectores españoles las raíces y la dimensión de la tragedia española. Junto con Mijaíl Koltsov (político y periodista soviético asesinado por Stalin a quien Iliá Ehrenburg dedica también uno de sus retratos), el autor contribuyó muy activamente a la creación de esta actitud entre romántica y solidaria de los soviéticos hacia el “heroico pueblo español”. Sobre la presencia soviética en la guerra civil española, el autor lógicamente se detiene en la aportación de las Brigadas Internacionales, de los militares y traductores soviéticos, pasando de puntillas en la activa y a veces sangrienta intervención soviética en los asuntos españoles. Por otro lado, hoy es bien sabido que, al igual que las celebraciones con motivo del centenario de la muerte de Pushkin, la lejana y romántica contienda española servía de pantalla para poner en sordina los famosos Procesos de Moscú, juicios que se llevaron por delante en 1937 a lo que quedaba de la oposición a Stalin; entre ellos, al amigo y protector de Ehrenburg, Nikolái Bujarin (a cuyo juicio se vio obligado a asistir).

Para el autor, la contienda española era el preámbulo del gran asalto del fascismo en Europa. Al margen de la poca estima que Ehrenburg sentía por los alemanes desde la Primera Guerra Mundial, el autor de La caída de París sentía con sus vísceras la llegada de la explosión nazi. Y en los momentos de mayor desconcierto moral e ideológico de los gobernantes soviéticos, ante la inesperada invasión de los nazis en 1941, Ehrenburg fue de los primeros, armado de su máquina de escribir, en lanzarse al combate contra el invasor. Las crónicas, artículos y soflamas de Vasili Grossman e Iliá Ehrenburg fueron tal vez los únicos pedazos de papel que no se empleaban para liar los pitillos en el frente. La popularidad de Ehrenburg se extendía por todos los frentes de la Unión Soviética y llegaba hasta las trincheras alemanas. Sus crónicas periodísticas, escritas en los diversos campos de batalla, eran célebres por su carácter incendiario, que tanto daba ánimos a los soldados soviéticos como cubría de odio (y tal vez pavor) al invasor. Ambos escritores contribuyeron a crear el célebre Libro negro, obra que no vería la luz en la URSS hasta la perestroika. Al extermino que los nazis practicaron contra los judíos dedica el autor las páginas más emotivas, junto con las engendradas por la guerra civil española, de este magnífico libro. (Y en la última parte, no publicada en Rusia hasta los noventa, el autor vuelve al tema del antisemitismo y el racismo, esta vez soviético).

Hay varios hechos históricos sobre los que el autor se mueve como quien camina sobre la cuerda floja. Pero el que hace referencia al final de Stalin y de su tiranía merece siquiera un breve comentario. A finales de 1952 se hizo público “el compló de las batas blancas”, según el cual, siguiendo el viejo modelo de las purgas iniciadas por Stalin, algunos médicos —la mayoría de origen judío— se habían propuesto asesinar a la cúpula del partido. Entonces, a algunos prohombres con apellidos judíos se les conminó a firmar una carta en que se venía a decir que, a pesar del merecido castigo que debía caer sobre los culpables y sus inductores, no todos los judíos rusos eran desleales. Pues bien, Ehrenburg fue de los pocos que se negaron a firmar esta carta (a diferencia de Vasili Grossman, que recogerá fielmente este vergonzoso episodio en su novela Vida y destino). Pero no solo hizo esto Ehrenburg, sino que redactó una carta de respuesta a Stalin, el verdadero instigador de la operación, mostrando al gran dictador el carácter contraproducente tanto de la carta que se les proponía firmar como del hecho de que se persiguiera a unos ciudadanos por su origen. Afortunadamente Stalin resolvió con su oscura muerte el previsible final de esta historia… Pero lo que me gustaría subrayar, además de mostrar lo abominable del mundo del estalinismo, es el contraste que se dibuja entre el estilo de una carta, que es un auténtico ejercicio de servilismo, y el hecho fantástico de que su autor, tal vez el único capaz de hacerlo entonces en toda la URSS, muestra valientemente su oposición a la voluntad del tirano, poniendo así su cabeza a merced del hacha… Humillación y valentía.

En cuanto a la calidad literaria del texto español, en primer lugar hemos de subrayar la esforzada labor realizada por la traductora Marta Rebón, que ha logrado transmitir el estilo del autor y proporcionar la información necesaria para situar personajes y hechos que el lector tal vez ignore. Como en el caso de Herzen y tal vez tras los pasos de Chéjov, Ehrenburg sabe fundir en su prosa, a veces irónica y siempre concisa y fluida, la precisión del documento con dosis de medido lirismo, sabe reunir su condición de periodista y testimonio presencial con la de escritor, del artista consciente de la importancia de las palabras, de la textura formal de la narración y de su objetivo.

Sobre los compromisos que el autor contrae con su conciencia y las concesiones que se vio obligado a hacer a su tiempo y sus dueños, además de todo lo que tuvo que dejar en el cajón —que hoy se ha recuperado en esta edición— y, sobre todo, lo que se llevó por delante la autocensura: el doloroso peso de sus raíces judías, el silencio obligado ante la evidente y repetida traición de los ideales socialistas perpetrada por el poder, así como su comportamiento durante la orgía antisemita emprendida por Stalin que solo la muerte de este logró detener, su actividad como mensajero soviético de la paz, mientras la URSS se armaba hasta los dientes, etcétera. Sobre todo ello se podría escribir y discutir interminablemente.

De modo que citemos, a modo de respiro, las palabras del propio autor: “Sesenta y siete años es ya un profundo otoño de la vida, aunque escribo estas líneas en un día de mayo. Ya reverdecen los pobos y bajo mi ventana florecen las nevadillas y el azafrán. Me gusta la primavera, como también me gustaba de niño; de modo que a través de todas mis experiencias no he perdido el más preciado de los dones, el de la esperanza”.

Es cierto, una vez más, que la esperanza es lo último que se pierde. Pero en este caso, este natural sentimiento se torna casi sarcasmo, a tenor de la farsa en que se convirtió su país pocos años después de la muerte de Ehrenburg, un hombre que recorrió su tiempo y su vida entre el temor y la esperanza, con la convicción sincera de que un nuevo mundo esperaba a la humanidad. Y, vistas las cosas como se desenvuelven por nuestras tierras hoy, y ya no hablemos de lo que ocurre por los extremos orientales de Europa, las palabras de Ehrenburg, es cierto que enunciadas en un mundo desconocido para el lector español, suenan casi como el acíbar en la miel de nuestros sueños.

Leyendo este libro, uno no puede dejar de plantearse mil preguntas: sobre nuestro pasado, sobre la vida de estos idealistas —de entre los que hubo víctimas, verdugos, más víctimas, o ambas cosas a la vez y unos pocos afortunados supervivientes—, no puede uno no pararse a pensar en el azar de la historia, que, vaya por Dios, favorece más a los cínicos o sencillamente malvados que a los románticos, cuya única fortuna es tal vez escribir unas memorias y morir a tiempo…

Y uno se pregunta si valen las medias verdades, como las que giran en torno a la guerra civil española, si se puede destacar con gesto compasivo la orientación sexual de un pensador como Gide para descalificarlo políticamente, o subrayar el “infantilismo” de un poeta como Pasternak para, resaltando su condición de genio lírico, descalificar su novela, gestada, con acierto o no, durante largos años. Y sin embargo, las medias verdades de Ehrenburg son más que eso, son la expresión de una época, de unos anhelos y, lo que es peor, de un sueño que se reveló tan sangriento como estéril. En este sentido, a modo de complemento para estas memorias, es decir, para llenar los espacios vacíos que deja Ehrenburg, recomiendo la lectura de la biografía de Joshua Rubenstein Lealtades enmarañadas. Vida y época de Iliá Ehrenburg (Siglo XXI, 2012).

Para acabar, y casi en respuesta al desasosiego que desde la distancia (en el espacio y el tiempo) provoca la lectura de este apasionante libro, citemos las palabras de Nadezhda Mandelstam, la viuda del poeta, que en su segundo libro de memorias escribe: “Entre los escritores soviéticos él fue y siguió siendo un mirlo blanco. Fue con la única persona con la que mantuve relaciones todos aquellos años. Sin poder hacer nada, como todos, sin embargo intentaba hacer algo por la gente. Gente, años, vida es en realidad el único libro que desempeñó un papel positivo en nuestro país. Gracias a este libro, sus lectores, principalmente la pequeña intelligentsia técnica, conocieron decenas de nombres. Al leerlo seguían avanzando más rápido y más lejos, y, con la ingratitud que caracteriza a los humanos, al instante daban la espalda a quien les había abierto los ojos. Pero, de todos modos, una multitud asistió a sus funerales, y yo me fijé en que entre la multitud asomaban los rostros de buenas personas. Era una muchedumbre antifascista, y los soplones, a los que habían mandado en masa a la ceremonia, destacaban mucho entre aquellas caras. Ehrenburg hizo su trabajo, y esta labor fue ardua y desagradecida. Tal vez fue justamente él quien despertó a aquellos que se convertirían en lectores del samizdat”. Es decir, a los primeros brotes de la disidencia soviética, el embrión del movimiento que finalmente minó los cimientos de la URSS.

Por todo ello, a pesar de las medias verdades, de los claroscuros y los sentimientos encontrados, Gente, años, vida se nos antoja una pieza valiosa para entender nuestro sobrecogedor siglo XX.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Цикл фильмов «Испанское документальное кино» Ciclo de cine “El documental en España”


15 мая, 5, 26 июня «Фильмы non-stop: кино по четвергам» Цикл фильмов «Испанское документальное кино».

Актовый зал Института Сервантеса. Без перевода.
Вход свободный.

15 мая (четверг), 19:00

«30
лет во мраке» (
2011), полнометражный документальный анимационный фильм Мануэля И. Мартина.

После Гражданской войны Мануэль Кортес, бывший мэр городка Михас (Малага), не смог покинуть Испанию. После полного опасностей пути он пробирается домой. Его жена Хулиана рассказывает ему о многочисленных расстрелах в городке. Супруги решили сделать укрытие в стене, чтобы Мануэль мог спрятаться. Это укрытие станет Мануэлю тюрьмой на ближайшие 30 лет. (7+)

26 июня (четверг), 19:00
«Мексиканский
чемодан»
(2011), полнометражный документальный фильм Триши Сифф.

Фильм рассказывает историю 4500 негативов, снятых известными фотографами Робертом Капой, Гердой Таро и Дэвидом «Чимом» Сеймуром во время Гражданской войны в Испании. Негативы считались утерянными и были найдены лишь 70 лет спустя в Мехико. Кроме того, фильм рассказывает о роли Мексики в Гражданской войне и о поддержке, оказанной республиканцам, живущим там в изгнании. (12+)

15 de mayo (jueves), 19:00
30 años de oscuridad
(2011), largometraje documental animado de Manuel H. Martín.

Terminada la Guerra Civil, Manuel Cortés, antiguo alcalde de la localidad malagueña de Mijas, no tuvo ocasión de escapar de España. Tras un peligroso camino consiguió llegar a su casa. Juliana, su mujer, le advirtió de los numerosos fusilamientos que se estaban llevando a cabo en el pueblo. Entonces decidieron abrir un hueco en una pared para que Manuel pudiera esconderse. Aquel pequeño espacio tras la pared fue su cárcel durante 30 años.

26 de junio (jueves), 19:00
Maleta mexicana
(2011), largometraje documental dirigido por Trisha Ziff.

Cuenta la historia de los 4500 negativos que los prestigiosos fotógrafos Robert Capa, Gerda Taro y David "Chim" Seymour tomaron durante la Guerra Civil española, que desaparecieron y fueron recuperados 70 años después en Ciudad de México. Descubre además el papel que México jugó durante la Guerra Civil y su apoyo a la República en el exilio.

Organizado por el Instituto Cervantes de Moscú en colaboración con la Filmoteca del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

viernes, 11 de abril de 2014

sábado, 1 de marzo de 2014

Estreno en Buenos Aires del documental "Mika, mi guerra de España"

Estreno en Buenos Aires del documental "Mika, mi guerra de España".

Cine Gaumont Espacio INCAA Km0 , Rivadavia 1636.
Jueves, 6 de marzo de 2014, 20 horas.
Mika Feldman de Etchebehere y su marido Hipólito Etchebehere fueron testigos de acontecimientos que cambiaron el curso de la historia del siglo XX. Militantes marxistas nacidos en Argentina (ella nacida en el seno de una familia judía escapada de los progroms de la época zarista en Rusia), a fines de la década del 20 emprenden un largo viaje en busca de la revolución que los lleva a recorrer la Patagonia argentina, Berlín y París. Finalmente la encuentran en Madrid, cuando el 18 de julio de 1936 estalla la Guerra Civil Española. Mika pasa de ser la mujer de un líder a convertirse en la única mujer con grado de capitana de las fuerzas republicanas.
En abril de 1937 fue detenida en Madrid, enviada a una cheka e interrogada como trotskista, enemiga de la República, Gracias a las gestiones de sus amigos, especialmente del anarquista Cipriano Mera, fue puesta en libertad pero ya no se la permitió volver al ejército. Permaneció en Madrid hasta días antes de la caída de la ciudad. Dejó un testimonio de su actividad durante la guerra como miliciana en un libro publicado en París en 1975, Ma guerre d'Espagne à moi, editado en español en el año 2003 con el título de Mi guerra de España. Testimonio de una miliciana al mando de una columna del POUM
 

miércoles, 19 de febrero de 2014

Discurso de José Díaz septiembre de 1936


          
Secretario general del Partido Comunista de España filmado por cineastas sovieticos Roman Karmen y Boris Makaseev, Madrid / septiembre de 1936.

lunes, 10 de febrero de 2014

El oro que no viajó a Moscú


EFE. 8/02/2014 Las Palmas de Gran Canarias                               
  • La Fundación Negrín abre su archivo para rebatir la leyenda del envío de divisas a Rusia
  • La reserva pudo dedicarse a financiar la República y que no existió el saqueo denunciado durante la dictadura franquista
 
El franquismo asoció durante años a Juan Negrín al "oro de Moscú", un supuesto expolio que sus herederos pretenden ahora rebatir exponiendo documentos que prueban que las reservas del Banco de España no se regalaron a la URSS, sino que financiaron de forma "transparente" a la República.

La Fundación Negrín, que desde esta semana custodia en Las Palmas de Gran Canaria el archivo del último presidente de la República, defiende que el denostado envío de reservas de oro a la URSS durante la Guerra Civil fue "una operación brillante" que dio liquidez al gobierno legítimo del país ante el boicot del sistema financiero internacional, no el saqueo aireado luego por la dictadura.

La polémica sobre el "oro de Moscú" gira en torno al destino de los fondos que atesoraba el Banco de España en 1936, al inicio de la guerra: unas 640 toneladas de oro, equivalentes a 725 millones de dólares de la época (Javier Tusell, "Historia de España en siglo XX"), que constituían la cuarta reserva de oro más importante del mundo en aquellos años (Anthony Beevor, "La Guerra Civil española").

La entidad que preside Carmen Negrín, nieta del político, asegura que "las cuentas están claras" y que esa maniobra, aunque secreta, fue desarrollada conforme a la legalidad y sin que en ningún momento supusiera regalar a la Unión Soviética el oro del país.

De hecho, confían en que la vuelta a España desde París de los llamados "archivos de Negrín" -el fondo documental que constituye su principal patrimonio- permitirá "desmontar" la "patraña" extendida al respecto y limpiar el nombre del gobierno republicano.

Muchos de los 150.000 documentos incluidos entre esos archivos -manuscritos originales y copias de cartas, registros y estadillos de balances sobre las relaciones económicas con la URSS entre 1936 y 1939- se refieren a la gestión de esos fondos y avalan la falsedad de la leyenda del "oro de Moscú", defienden dos de los asesores de la Fundación, los historiadores Ángel Viñas y Sergio Millares.

Ambos consideran que ese "mito", en el que muchos españoles siguen creyendo, se debe a "un bombardeo unilateral de propaganda durante 40 años" destinado a culpar al último presidente de la República de las estrecheces que pasó la población española al terminar la guerra, cuando en realidad se debían al gobierno "inepto y corrupto" instaurado por la dictadura.

La Fundación Negrín asume entre sus fines "desmontar esa patraña", como prueba el hecho de que uno de los apartados de la exposición con la que ha abierto sus puertas en la ciudad natal del político republicano se titule "Transparencia con el oro de Moscú".

Documentos de esa exposición confirman, por ejemplo, que el oro que el gobierno republicano decidió emplear en comprar en el extranjero todo tipo de pertrechos -desde bombarderos y blindados a alimentos-, se comenzó a enviar a Francia, antes que a Rusia.

En su libro "El escudo de la República", Ángel Viñas detalla que el Gobierno republicano trasladó a Francia "del 24 de julio de 1936 a finales de marzo de 1937 oro, remesado en divisas, por un importe mínimo acumulado total de 23.608.000 libras de oro".

Sin embargo, los envíos de armas contratados en Francia para el Ejército republicano nunca llegaron e, incluso, se bloquearon en ese país buena parte de los fondos enviados por España.

Sergio Millares achaca esos problemas a la "falsa neutralidad" que adoptó el Gobierno francés siguiendo las directrices del Comité Internacional de No Intervención en la Guerra Civil Española, cuyos integrantes acabaron en realidad "plegándose a exigencias" de Alemania e Italia, para evitar represalias.

La decisión inicial de enviar oro a Francia la relatan también otros historiadores ajenos a la Fundación, como Stanley G. Payne, Javier Tussell o Anthony Beevor, quien sostiene que a Francia se llevó el 27,4 % de las reservas españolas, unas 174 toneladas.

Coinciden con sus estimaciones Payne y Tussell, quien precisa en su "Historia de España en el siglo XX" que el oro trasladado a la Unión Soviética, que viajó repartido en cerca de 8.000 cajas sacadas en secreto por el puerto de Cartagena en el otoño de 1936, "era el 73 % del total existente", 460 toneladas.

La República depositó sus reservas en Moscú tras descartar su primera opción, Francia, porque "tenía dificultades para hacer un uso eficaz de su oro y su crédito en Europa Occidental", según señala Payne en "40 preguntas fundamentales sobre la Guerra Civil".

Sergio Millares señala que los franquistas acallaron ese hecho porque así resultaban más creíbles sus "mentiras", que llegaron a respaldar, con "un comportamiento vergonzoso y denigrante", antiguos compañeros de Negrín en el PSOE, como su antecesor en la Presidencia del Gobierno, Francisco Largo Caballero, o Indalecio Prieto, que fue ministro de Defensa a las órdenes del canario

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Documental: "Camarada General. Ignacio Hidalgo de Cisneros"


Ignacio Hidalgo de Cisneros (Vitoria 1896 – Bucarest 1966) fue uno de los principales protagonistas de la Guerra Civil Española, por su intensa trayectoria militar, política y diplomática. Este documental recupera su figura y da a conocer –con la ayuda de historiadores, investigadores, testigos, familiares y documentos originales-, episodios ignorados de la Guerra de Marruecos, la contienda española, la Segunda Guerra Mundial y las relaciones de la República con Stalin, incluyendo la tragedia vivida en el Gulag por los pilotos españoles a los que sorprendió el final de nuestra guerra en la URSS.

Director: Mikel Donazar Jaunsaras
Reparto: Sebastian Balfour, Ángel Viñas, Paul Preston, Cecilio Yusta, Julián Vadillo, Santiago Carrillo, Soledad Fox Maura, Luiza Iordache, Boris Kovalev, Stefan Andrei
Duración: 100’

La Librería de Cazarabet

martes, 17 de septiembre de 2013

Próxima aparición: "Las armas y el oro. Palancas de la guerra, mitos del franquismo" de Ángel Viñas


Síntesis de la gran tetralogia del autor sobre la guerra civil publicada en Crítica, este libro es el estudio definitivo sobre la aportación en armas y en financiación que recibieron las dos partes a lo largo de la guerra. Pone fin a la discusión más encarnizada mantenida por todos los historiadores de uno y otro bando. Contiene además, la historia del oro durante el franquismo, es decir, los vanos intentos del régimen por conseguir que Moscú "devolviera" el oro de la República que esta había agotado totalmente con la compra de armas soviéticas. El autor vivió toda la operación de primera mano y su testimonio es único

Ángel Viñas
Historiador, economista y diplomático español. Catedrático emérito de Historia en la Universidad Complutense y máximo experto en la historia de las relaciones internacionales de España en el segundo tercio del siglo XX.
 
La Libreria de Cazarabet
44564 - Mas de las Matas (Teruel)

www.cazarabet.com/lalibreria

sábado, 19 de enero de 2013

Spanish Civil War / Испания 1939




De Hardhitting documentary cinema
Una película documental sobre la Guerra Civil española 1936-39 por Esfir (Esther) Shub, Karmen Roman y cámaras españoles republicanos.

Документальный фильм о гражданской войне в Испании 1936-39 Эсфири Шуб, Романа Кармена и испанских республиканских кинооператоров.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Él se llama Ángel Gutierrez

 
‎Мы - русские - Tatyana - 18‎ de ‎abril‎ de ‎2012
En octubre de 1937 un carguero rescató a Ángel Gutiérrez de las garras de la Guerra Civil española. Ese día en el puerto de Gijón ya hacía fresco, pero aquel niño que había nacido en el pueblo asturiano de Pintueles no podía ni imaginar que su destino sería Leningrado, una ciudad mucho más fría, que después sería bombardeada. Tampoco que la Unión Soviética se convertiría en su país durante 37 años, que acabaría siendo uno de los grandes maestros de teatro en Moscú y que en 1974 regresaría a España para fundar el Teatro de Cámara Chéjov en 1980, una de las escuelas en la que más actores se han formado en los últimos 30 años, Carmelo Gómez e Imanol Arias, entre ellos.

Ángel Gutiérrez, catedrático emérito de la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), recibió el pasado jueves un homenaje de su tierra, Asturias, por toda su trayectoria. Después habló con este periódico en su hogar teatral, ese Teatro de Cámara incansable que ahora tiene en cartel Noches blancas, de su adorado Dostoievski.

"Los autores rusos, como decía Machado, son los únicos que buscan lo espiritual de la vida y lo infinito del hombre", cuenta, mientras le chisporrotean sus pequeños ojos verdes. Gutiérrez se emociona con Chéjov, Tolstoi y Turgueniev. Por supuesto, no olvida a Konstantin Stanislavski, el famoso autor del Método.

Gutiérrez se trajo la técnica del gran profesor ruso a España en los setenta. Pero no aquella que aboga por asumir la memoria emocional del personaje. "Stanislavski renegó de eso porque creía que era un error. El método es la técnica del dominio de uno mismo, del cuerpo, porque el actor es lo único que tiene", explica, a la vez que incide en que las dos herramientas básicas para todo intérprete son el talento y la dedicación: "El teatro es una religión. Hay que trabajar ocho horas diarias, porque si no, por mucho talento que tengas, este no aflorará".

Cuando Gutiérrez regresó a España se encontró con un solar en el mundo de la formación del actor. Con cierta amargura cree que hoy todavía falta una verdadera escuela teatral. "España nunca se preocupó por tener maestros de teatro. El problema es que en este país no se ama la palabra, no se ama el idioma, su verso", sostiene el profesor de Marta Belaustegui y María Muñoz.

También le apena la actitud de los dramaturgos españoles contemporáneos. Según él, "escriben para ganar dinero en series absurdas y grotescas. Están sembrando el mal gusto". De ahí que le preocupe que muchos de sus alumnos vayan a parar a las series televisivas. "Aunque lo entiendo. Tienen que comer. En Moscú existen hasta mil teatros institucionales. Aquí la situación es vergonzosa. Ni siquiera cambió con la democracia", critica.

Su pequeña sala, situada en el barrio madrileño de Lavapiés, está también pasando por serios apuros económicos. El Ayuntamiento ya le ha dicho que quizás se quede sin los 20.000 euros anuales de subvención. "Es una tragedia. Y esta es la verdadera censura. No tener dinero para montar un Pirandello", afirma Gutiérrez.

martes, 27 de noviembre de 2012

Los ecos de la batalla

Por primera vez en versión española
 
Los ecos de la batalla. T. C. Worsley. Edición de Manuel González de la Aleja
 
El 3 de Febrero de 1937, un joven británico llamado T.C. Worsley recibía una llamada telefónica de su amigo el poeta Stephen Spender. Empezaba así la fascinante aventura que nos relata esta obra, "Los ecos de la batalla". Acompañando a su amigo, Spender vivió una especie de thriller policiaco, tratando de encontrar el paradero del buque soviético Komsomol, misteriosamente desaparecido, junto con toda su tripulación, en algún lugar de las costas españolas.

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sábado, 25 de agosto de 2012

Los Lugares de Memoria como ingreso turístico. Sin Justicia pero con rutas turísticas

 
Sol, playa y memoria histórica
 
 
El papel que jugó la URSS en la Guerra Civil española, a favor del bando republicano, “no sólo fue importante, sino que fue histórico”, explica el director técnico del Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro (COMEBE), David Tormo. Las instalaciones del COMEBE explican sobre el terreno la más larga y sangrienta batalla de la Guerra Civil a través de cinco museos y de 20 escenarios al aire libre. Se encuentran a solo una hora de camino de la Costa Dorada, donde los turistas rusos se bañan en las playas, se tuestan al sol, se van de compras y se cuentan por miles. Sin duda, los rusos del siglo XXI visitan España en unas condiciones muy diferentes a los soviéticos que lo hicieron hace más de 70 años.

Según las previsiones de la Agencia Catalana de Turismo, este año viajarán a Cataluña unos 750.000 turistas rusos, cifra que –de confirmarse- representaría un aumento del 40% respecto al verano anterior. Y eso que el año pasado ya se consideró un récord que casi un millón de rusos visitaran España (alrededor del 60% de ellos, viajaron a la costa catalana). Según las mismas fuentes, se prevé que estos visitantes gasten unos 1.500 millones de euros, más del doble que en 2011.

Con estas previsiones y teniendo en cuenta que este turista hace estancias largas y, además, tiene fama de inquieto, no es de extrañar que los responsables del COMEBE hayan decidido bucear en la memoria histórica para intentar atraer a sus instalaciones a estos visitantes con una oferta de “turismo cultural vinculado a la historia, que incluso puede estar relacionado con su propia familia”, indica Tormo, que es historiador de formación.

De momento, se ha puesto en marcha una prueba piloto que consiste en traducir al ruso toda la información del principal espacio museístico '115 días', el centro de interpretación que explica en toda su amplitud la Batalla del Ebro. Además, se ha hecho promoción de los espacios del COMEBE en la prensa y en la Costa Dorada.
 
Si funciona, también se traducirá al ruso la información de los otros cuatro centros de interpretación, así como los 20 espacios al aire libre que también están señalizados y que incluyen trincheras y escenarios de la contienda, como el antiguo pueblo de Corbera d’Ebre, el Gernika catalán, que fue arrasado por las bombas de la Legión Cóndor alemana.
 
El apoyo que el bando republicano recibió de la Unión Soviética fue en forma de armamento y material bélico en general, pero también enviaron numerosos técnicos para enseñar a utilizar y reparar dicho material y, en general, aportaron su amplia experiencia militar al ejército democrático. También acudieron al campo de batalla militantes del partido comunista de la URSS, con intenciones poco altruistas.
 
La aviación, fundamental
Si hay un sitio donde se puede visualizar el apoyo que recibió de la URSS el gobierno de Largo Caballero, este es el Centro de Interpretación de la Aviación Republicana y la Guerra Aérea de Santa Margarida i els Monjos, ya que la Unión Soviética mandó –y el gobierno de la República pagó por ello- cientos de aviones, pilotos y técnicos a la guerra de España y formó a numerosos aviadores españoles.
 
Los supervivientes de la guerra de esta población situada a medio camino entre Barcelona y la Costa Dorada todavía recuerdan las cajas con caracteres cirílicos que invadían las calles y que contenían material de construcción de los aviones soviéticos Polikarpov I-15 (o chato) y Polikarpov I-16 (mosca). Y es que en esta localidad se encontraba uno de los principales aeródromos de Cataluña durante la guerra, que ahora se puede visitar, como también otros escenarios de la contienda: un refugio antiaéreo, una antigua cárcel o los talleres donde se construían los aviones.
 
Y en el extremo sur de la provincia de Tarragona se halla el antiguo campo de aviación de la Sénia y también allí está enterrado un piloto soviético que murió durante la Guerra Civil. La alcaldesa de la población, Pilar Ballester, ha manifestado el interés del consistorio por atraer a los turistas rusos de la Costa Dorada, sobre todo en estos momentos en los que el gobierno catalán –por falta de presupuesto o por incomodidad política- ha dejado estos equipamientos, que forman parte de la Red de Espacios de Memoria de Cataluña, en manos exclusivamente de los agentes locales.