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martes, 24 de noviembre de 2015

Aterrizaje forzoso en el gulag


Stalin confinó en campos de trabajo a los pilotos republicanos que se instruían en la URSS y que reclamaron su repatriación al final de la Guerra Civil

Tereixa Constenla - Madrid 14 SEP 2010
"Yo, Hermógenes Rodríguez, me dirijo a usted respecto al siguiente asunto: fui enviado por el Gobierno de la República Española a la Unión Soviética para participar en 1938 en un curso de pilotaje, que no pude terminar. Pedí inmediatamente mi repatriación, que hasta hoy me han negado. Desde 1941 me encuentro en un campo de concentración solo por ser español".

Hermógenes Rodríguez era uno de los 180 aviadores republicanos en fase de formación a quienes el final de la Guerra Civil sorprendió en la URSS. "Usted" era G. M. Malenkov, sucesor de Stalin en la presidencia del Gobierno de la URSS. El texto pertenece a una carta de mayo de 1953, dos meses después de la muerte de Stalin, que se reproduce en el libro Los últimos aviadores de la República, escrito por Carmen Calvo Jung y editado por el Ministerio de Defensa y la Fundación Aena.

Carmen Calvo es la hija de uno de esos aviadores -José Calvo- que salió de España con el objetivo de retornar pronto para ir a la guerra y que, acabada ésta en 1939, tardó 15 años en volver a su tierra. En ese tiempo le zarandearon por diferentes cárceles y campos de trabajo forzoso. Fue una víctima más del Archipiélago Gulag, la maraña de campos de castigo soviéticos donde cualquiera podía acabar por cualquier cosa. Allí fueron encerrados los españoles de la División Azul que habían ido a pelear contra el Ejército Rojo. Su confinamiento encaja dentro de la lógica de la guerra, que divide el mundo entre amigos y enemigos. Pero, ¿qué hacían allí los aviadores de la República?

Carmen Calvo congeló temporalmente su trabajo en Berlín -como arquitecta se dedica a la restauración y conservación de patrimonio- para responder a una cuestión que su padre había eludido en vida. Ni en los documentos que recibió tras su muerte ni en libros de historia se aclaraba la incógnita. Así que Calvo ha dedicado 10 años a rastrear en 24 archivos e instituciones de España, Suiza, Francia, Alemania, Holanda y Rusia la pista de aquellos pilotos atrapados en la URSS que deseaban volver a España o exiliarse en otro país.

Su vinculación familiar, además, le abrió las puertas de los archivos personales de los protagonistas. Casi nadie quería hablar, pero casi todos ordenaron sus recuerdos por escrito. Como José Romero Carreira, que describió la crudeza en el campo de Kok-Usek -la mortalidad superaba el 60%- en unas memorias inéditas: "La mínima ración que se suministraba de alimentos nos había postrado a todos en un estado de inanición. (...) Todo barniz social había desaparecido. Los títulos, los espíritus refinados, los aristócratas habían descendido al rango de hombre primitivo. Los espíritus más refinados de Viena convivían con los analfabetos y rudos carreteros y pastores de Rumania. Los niños tenían que defender sus alimentos contra la expoliación de sus padres. Situación trágica en la que puede caer el hombre cuando las circunstancias desatan las fuerzas de su subconsciente".

De los 25 pilotos internados hasta 1948, Romero fue de los pocos juzgado y condenado. La razón: sumarse a la huelga de hambre de los presos de la División Azul para exigir una mejora en las condiciones del campo en 1952. El segundo delito que cometió fue montar una escuela para enseñar a leer a los divisionarios. "Los republicanos siempre tuvieron la cabeza alta. Su gran lección fue la de que cada persona tiene que cuidar de los demás", destaca Carmen Calvo, que da vueltas a la realización de un documental sobre los hijos de aquellos pilotos secuestrados por el régimen de Stalin. ¿Por qué? "Porque no querían que el mundo supiese que había republicanos incómodos en el paraíso".

Presos rojos en el 'paraíso' rojo
- Desde enero de 1937, las autoridades republicanas enviaron a unos 800 alumnos en cuatro expediciones para instruirse como pilotos en Kirovabad (Azerbaiyán) y Járkov (Ucrania).

- El Kremlin, apoyado por dirigentes comunistas españoles exiliados en la URSS, presionó a los 180 aviadores españoles que seguían en el país al final de la Guerra Civil para que se nacionalizasen y permaneciesen allí.

- En junio de 1941, tras algunas deportaciones ejemplarizantes, solo 25 seguían reclamando su salida de la URSS. Otro medio centenar acabaría pilotando para el Ejército Rojo.

- Tras el ataque alemán a la URSS el 22 de junio de 1941, los 25 pilotos fueron enviados a campos de trabajo forzado en Siberia, donde estuvieron internados hasta 1948.

- El Gobierno soviético orquestó en 1948 una falsa operación de repatriación desde Odessa tras una campaña internacional de la Federación Española de Deportados e Internados Políticos, pero siguió presionando a los españoles para que renunciasen a salir y aceptasen la nacionalidad. Doce se resistieron.

- Estos 12 regresaron a España en el buque Semíramis, que atracó en Barcelona en abril de 1954, rodeado de una triunfal bienvenida dirigida a los 246 prisioneros de guerra de la División Azul que viajaban en el barco.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Alemania paga una pensión anual a los nazis que combatieron en Rusia con la División azul

Miembros de la «División Azul» se dirigen hacia Alemania


Joan  Busquets 15 de noviembre 2015

He leído la sorprendente noticia en un Magazine francés que la Alemania de Merkel asegura la renta de veteranos españoles partidarios del nazismo y sus próximos. Perciben más de 100.000 euros por año obtenidos de Alemania.

“El diputado del partido Die Linke (De izquierda) Andrej Hunko quien ha alumbrado la mecha en el Bundestag, el Parlamento alemán en interpelando el ejecutivo”.

“No podemos acusar a los alemanes de tener la memoria corta”. The Telegraph informa que el gobierno alemán ha reconocido que continua pagando más de 100.000 euros de pensiones todos los años a los veteranos españoles pro-nazis, voluntarios en el frente del este, inscritos a la famosa “División Azul”, tropa que combatió al lado del ejercito nazi”.

En la época, esas personas adictas al nazismo se portaron voluntarios para combatir codo a codo con los fascistas alemanes en su guerra de exterminación al este de la Europa. Es inconcebible que el gobierno alemán siga sosteniendo estos pagamientos cuando hay muchas victimas de la guerra que todavía están a la espera de recibir una justa y merecida compensación.

El pago es exactamente de 107.352 euros, repartido entre 41 veteranos, ocho viudas de combatientes y un huérfano. Alemania empezó pagar esas pensiones en 1962, a partir del acuerdo que hubo entre el gobierno Federal Alemán y España. A cambio, Franco aceptó también compensar las viudas de los pilotos de la Legión Condor, unidad de la Luftwaffe.

Esta revelación pone al descubierto la porquería que dejó Franco, y lo peor de este execrable asunto, es que los políticos actuales estaban informados y se han callado. Tanto el Partido Popular que el Partido Socialista, ambos son cómplices o culpables por conllevar una política, desde que se instaló la democracia, del silencio.

Gracias, al diputado alemán, Andrej Hunko, se sabe la cantidad que paga Alemania por los mercenarios de la División Azul, pero lo que no se sabe aún la cantidad que paga España a los pilotos Luftwaffe, en compensación por masacrar la población civil, causando miles de muertos en la zona republicana de 1936-1939.

Dicha fuerza estaba compuesta de varios centenares de hombres, los cuales pilotaban los famosos Junkers Ju 52, era un avión utilizado como bombardeo, demostró por su precisión mortífera, ser una de las piezas elementales en la victoria de Franco. Era el avión preferido de los nazis. Hitler tenía un Junkers personal de color plateado para sus desplazamientos.

Indemnizar a unos asesinos es un acto poco loable para España, a pesar de que la idea viene de Franco, pero Franco hace 40 años que ha muerto…

J. Busquets
Exmaqui libertario del Berguedá exiliado en Francia

Homenaje a los pilotos de Kirovabad en Madrid



Miércoles 25 de noviembre de 2015 en el Ateneo de Madrid
Calle del Prado nº 21 a las 19:00h. 

Con la asistencia del Embajador de Azerbaiyan Sr. Altai Efendiev y Mercedes Caldevilla hija de uno de los pilotos de Kirovabad



sábado, 14 de noviembre de 2015

Homenaje en Fuenlabrada al Coronel Jadhzi Mamsurov


21 de noviembre, 12:00h, en el Parque de la Solidaridad, (entrada por la calle de Francia, hacia el norte. Adjuntamos mapa)

Amigos Brigadas Internacionales 20/10/15
Homenaje en Fuenlabrada al coronel Jadhzi Mamsurov. El 16 de enero de este año tuvo lugar la inauguración de este monumento impulsado por el Gobierno de Osetia del Norte-Alania, la Embajada de Rusia en Madrid y otras organizaciones osetias y españolas, con el impulso coordinador de Jesús Fuentes.

Está ubicado en el Parque de la Solidaridad de Fuenlabrada y esperamos contar con la presencia de representantes de Osetia y de la Embajada rusa en Madrid.

Para ir a visitar el monumento: de no utilizar el transporte público (Metro Parque Europa de la línea 13), en coche se puede llegar desde Madrid tomando la autovía de Toledo hasta la M-506 dirección Fuenlabrada, tomando la salida del Hospital a la derecha, hacia la calle Francia:

sábado, 24 de octubre de 2015

El Día de la Biblioteca rememora la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo en 1992


TeleRoda.es 23 de Octubre de 2015
Cada 24 de octubre, desde 1997, se celebra el Día de la Biblioteca. Una fecha propuesta por la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, apoyada por el Ministerio de Cultura y que rememora la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada en 1992 durante el conflicto balcánico.

Fue durante la cruenta Guerra Civil que sacudió España, cuando el filólogo rodense Tomás Navarro Tomás dirigió la Biblioteca Nacional Española, salvaguardando gran parte del legado que ha podido llegar hasta nuestros días.

miércoles, 21 de octubre de 2015

La sombra de Ernő Gerő. La acusación de trotskismo a los brigadistas húngaros: Albacete (1938) y Budapest (1949)


La sombra de Ernő Gerő. La acusación de trotskismo a los brigadistas húngaros: Albacete (1938) y Budapest (1949)
 Texto completo: PDF

Resumen: Después de la Segunda Guerra Mundial en los estados de Europa del Este gobernados por los partidos comunistas que seguían el modelo soviético, se iniciaron procedimientos de depuración estalinista. Muchas víctimas procedían de las esferas más altas de la élite comunista. 155 personas fueron acusadas en Hungría en el proceso contra “László Rajk y su grupo” o “László Rajk y Compañía”. Muchos de ellos eran ex-brigadistas condenados por su “desviación trotskista” durante la Guerra Civil española. Con el análisis de las fuentes de fondos secretos de la policía política húngara y los documentos de la KGB, del Komintern y de las memorias de los supervivientes, el presente artículo examina “el hilo español”, destacando el papel negativo de Ernő Gerő en estos acontecimientos.

Abstract: After World War II, following the Soviet example, there was a political purge in the Eastern European countries that were under Communist governments. Many of the victims were from the highest ranks of the Communist parties. In Hungary 155 people were convicted in the show trial of “László Rajk and his associates”. One of the charges against Rajk and his group –who were all former brigadists – was the “Trockyist deviation” during the Spanish Civil War. This study, based on the formerly secret fonds of the Hungarian Political Police and the relevant documents of the Comintern and the KGB, analyses this “Spanish yarn”, and puts a special emphasis on Ernő Gerő’s negative role in the events.

martes, 20 de octubre de 2015

Budapest homenajea al "ángel" Sanz Briz por salvar la vida de 5.200 judíos

Monolito en memoria de Ángel Sanz Briz cuyo texto dice: Ángel Sanz Briz (1910-1980), "Justo entre las naciones", descubierto hoy en Budapest en un acto en el que la capital húngara ha dedicado una calle al conocido como "ángel de Budapest" para rendirle homenaje e inmortalizar sus actos. El diplomático español se enfrentó a un régimen terrible y logró salvar la vida de 5.200 judíos en la Hungría de la II Guerra Mundial. EFE

EFE Budapest
Un Schindler español. Un ángel en Budapest. Un diplomático que se enfrentó a un régimen terrible y logró salvar la vida de 5.200 judíos en la Hungría de la II Guerra Mundial. Hoy, la capital húngara ha dedicado una calle a Ángel Sanz Briz para rendirle homenaje e inmortalizar sus actos.

"Sanz Briz demostró que uno se puede enfrentar a un régimen peligrosísimo y tremendamente agresivo, enfrentarse a un régimen de esas características y lograr salvar a personas inocentes", explicó a Efe su hijo, Juan Carlos, que participó en el acto de hoy junto a otros miembros de la familia.

La nueva avenida "Ángel Sanz Briz" está situada en el tercer distrito de la capital húngara, una zona residencial en el norte de Budapest.

Allí, una placa y un monolito descubiertos este viernes en un acto solemne recuerdan al "ángel de Budapest", como es conocido este embajador que salvó la vida de 5.200 judíos húngaros.

Sanz Briz (1910-1980) logró que las autoridades húngaras reconocieran su derecho a proteger a 200 judíos de origen sefardí y luego fue ampliando ese número, multiplicando los permisos con una simple treta: que el número del documento nunca excediera esa cifra.

El diplomático no sólo emitió pasaportes y cartas de protección, sino que alquiló casas como si fueran anexos de la embajada para que los judíos que allí se refugiaban estuvieran bajo la protección diplomática de España y evitar que cayeran en manos del régimen pro nazi que tomó el poder en Hungría en 1944.

"Lo que hizo fue no mirar para otro lado y hacer todo lo posible para salvar el mayor número posible de judíos, con muy pocos recursos y sin la autorización expresa del Gobierno español", recordó su hijo.

Por ello, Israel le otorgó en 1968 el título de "Justo entre las Naciones", que se concede a quienes ayudaron a salvar a judíos durante el Holocausto nazi.

La dictadura del general Franco no le autorizó en aquel momento a viajar a Israel para recibir esta distinción.

"Lo importante sería que esto inspirase a otras personas en los conflictos que hay actualmente" opinó Juan Carlos Sanz Briz.

En el acto de hoy, el secretario de Estado de Exteriores, Ignacio Ybáñez, alabó lo que hizo Sanz Briz y lamentó que "apenas recibió reconocimiento en su vida por su labor salvadora en Budapest".

También participaron en la ceremonia del alcalde de Budapest, István Tarlós, y el embajador de España en la capital húngara, José Ángel López Jorrin.

La persona del diplomático no es tan conocida en Hungría como la de otros salvadores, como el sueco Raoul Wallenberg, que salvó a más de 50.000 judíos, aunque sí existen en Budapest varias placas conmemorativas que recuerdan lo que hizo el español.

En el jardín de la gran sinagoga de la capital húngara, los nombres del español y del sueco aparecen juntos, como dos personajes que salvaron la vida de miles de judíos húngaros.

"Eso fue una cosa que sucedió sin nuestra intervención, la sinagoga pensó que era correcto rendirle ese homenaje", dijo el hijo del diplomático.

La familia nunca interviene activamente en las iniciativas dirigidas para recordar el embajador, conforme a lo que él mismo pregonaba de "no alardear de este tema".

"Consideró que había hecho lo que debía hacer", contó Juan Carlos Sanz Briz.

"Hungría rinde homenaje a la memoria de este excelente diplomático, estaremos siempre agradecidos a Ángel Sanz Briz por la extraordinaria labor humanitaria que desempeñó más allá de sus obligaciones y a través de su persona rendimos tributo a España y a sus ciudadanos por todas las vidas que salvó su compatriota".

Así se expresó el vicepresidente del Parlamento de Budapest, Gergely Gulyás, en el acto en el que participaron miembros de la familia, políticos, particulares y algunos de los que fueron salvados por sanz Briz de la deportación a los campos de exterminio nazis.

El Gobierno húngaro ya había rendido honores en 1994 a la labor del diplomático español, cuando el recientemente fallecido presidente Árpád Göncz le condecoró de forma póstuma con la Orden de Mérito de la República Húngara.

Durante la II Guerra Mundial, los nazis y sus aliados húngaros deportaron y asesinaron en Hungría a más de 400.000 judíos.

La comunidad hebrea de Hungría, actualmente de unas 100.000 personas, es una de las más grandes de la UE, solo por detrás de Francia, Reino Unido y Alemania.

Marcelo Nagy

lunes, 19 de octubre de 2015

La ayuda rusa a la República y el caso del «Komsomol»

Desde casi el inicio mismo de la Guerra Civil, ambos bandos reciben ayuda material extranjera. Los nacionales, por parte de italianos y alemanes; los republicanos, sobre todo de la URSS. En este contexto tiene lugar el incidente del «Komsomol», buque que recibe el nombre de la organización juvenil de la Unión Soviética. El carguero partió del puerto de Poti en el Mar Negro el 5 de diciembre de 1936 con destino al puerto belga de Gante. Su manifiesto de carga declaraba manganeso para la firma Providence. Pero diez días después fue interceptado por el «Canarias» de la marina nacional. El buque fue hundido y su tripulación recogida a bordo por el crucero.

Interrogantes

La versión más común, y la que mantuvieron ambos bandos, fue que el carguero resultó cañoneado por el «Canarias» ante la suposición de que transportaba armas para la República. De ser así, se plantean varios interrogantes: ¿Con qué derecho podría un barco de guerra llevar a cabo una acción semejante en aguas internacionales contra un buque extranjero oficialmente neutral, de forma injustificada y contraria al derecho internacional? ¿Por qué sería hundido sin verificar la carga? ¿Por qué si las bodegas del «Komsomol» contenían un importante material de guerra no fue éste incautado? 

Y esos interrogantes abren otros dos: ¿Podrían ser los propios rusos quienes abrieron los grifos de fondo del mercante para evitar hacer público su apoyo militar a la República? ¿Fue quizá un submarino italiano el que torpedeó al «Komsomol», como ocurriría posteriormente con otros mercantes? Lo que sí resulta seguro es que el carguero había realizado ya dos viajes anteriores a España, desembarcando en Cartagena carros de combate y aviones, además de otro material militar ligero.

Las repercusiones propagandísticas que la acción naval tuvo en cada uno de los bandos fue enorme. La indignación rusa subió hasta el punto de que su diplomacia propuso a Londres y París el trato a los nacionales como piratas y atacarlos sin previo aviso. En la zona republicana, tanto el Partido Comunista como el Socorro Rojo constituyeron un comité con el fin de adquirir por suscripción popular otro barco para los rusos. Algo que evidentemente no lograron, a pesar de imprimir miles de postales y viñetas con este motivo, aunque el objetivo era, sobre todo, propagandístico.

«Operación Fuego Mágico»

El envío a España de material de guerra por parte de Alemania se bautizó con el nombre en clave de Operación Fuego Mágico (Unternehmen Feuerzauber) y, como cobertura, se constituyeron dos compañías comerciales: la Hisma y la Rowak. Tras las primeras experiencias, se le sumó un cuerpo expedicionario de tropas terrestres, el Gruppe Imker, y más tarde un grupo aéreo, el Geschwader 88, con varias escuadrillas, baterías antiaéreas y unidades de transporte y transmisiones. Fue en España donde los propios expedicionarios empezaron a referirse a su unidad con el nombre informal de Legión Cóndor, con el que es conocida.

sábado, 17 de octubre de 2015

Los niños de la guerra



 EiTB - 1 abr. 2014 Los niños de la guerra.
Unos 34.000 niños entre 5 y 15 años fueron evacuados en todo el Estado. Juanita salió en barco de Santurtzi a la antigua URSS en 1937

La izquierda alemana pregunta a Merkel por las pensiones que pagan a miembros de la División Azul

La División Azul fue una unidad de voluntarios españoles que formó una división de infantería dentro del Heer, el ejército de la Alemania nazi.




El diputado de Die Linke, Andrej Hunko, presenta una batería de preguntas parlamentarias en el Bundestag en la que solicita al Gobierno conocer el número de excombatientes que reciben una pensión del Estado alemán y si considera oportuno continuar con estos pagos

Madrid.- "¿Cuántos excombatientes españoles de la División Azul siguen cobrando una pensión de la República Federal Alemana? ¿Qué crímenes de guerra, que tenga conocimiento el Gobierno, cometieron los miembros de la División Azul? ¿Hasta qué punto se comprobó que estas pensiones no se han otorgado a criminales de guerra? ¿Considera correcto el pago a colaboradores nazis? Si es que no, ¿qué planes tienen, y qué fundamentos legales, para cambiar o modificar estas prestaciones?"

Estas son algunas de las preguntas que el diputado de la formación de izquierdas Die Linke, Andrej Hunko, ha presentado en el Bundestag de Alemania y que el Gobierno de la República Federal Alemana, presidido por Angela Merkel, tendrá que responder antes del 2 de noviembre.

"Nos interesa saber si todavía el Estado alemán está pagando retribuciones a combatientes de la División Azul y a cuánto ascienden estas retribuciones. Desde nuestro punto de vista nos parece un escándalo que Alemania pague a personas que colaboraron con los nazis mientras que muchas víctimas del nazismo todavía siguen esperando tanto las indemnizaciones como el apoyo del Estado", explica a Público Jan Kühn, asesor del diputado Andrej Hunko, de Die Linke.

Convenio de 1962
El pago de las pensiones a combatientes de la División Azul franquista, que luchó junto al Ejército nazi en la II Guerra Mundial, se remonta a un acuerdo firmado por la República Federal Alemana en 1962 con el Gobierno de Franco mediante el cual el Estado alemán se hacía cargo de las pensiones de excombatientes, viudas y huérfanos de la División Azul, mientras que el Gobierno español satisfaría una cantidad a las viudas de los caídos de la Legión Condor hitleriana, compuesta por 26.113 hombres, que bombardeó España durante la Guerra Civil.

En 1978, en un artículo publicado en El País, se da cuenta de que el Gobierno de la RFA pagaba 386,6 marcos mensuales a a 220 viudas de los miembros de la División Azul y 107,14 marcos mensuales a siete huérfanos. Ahora, el diputado de Die Linke pide ampliar esta información y pregunta al Gobierno por la evolución del número de personas que están recibiendo la pensión y también qué cantidad reciben en el momento actual. Asimismo, en el citado artículo se informaba de que la República Federal Alemana se haría cargo también de las pensiones de los supervivientes alemanes de las Brigadas Internacionales que lucharon en España durante la Guerra Civil.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Actos del exilio en Galicia "Os nenos e nenas da guerra civil española" en Ferrol y Oleiros


Traducción del galego Estación Soviética 

El Ateneo Ferrolán recupera la experiencia del exilio infantil a Rusia después de la guerra

Diario de Ferrol 14 Octubre 2015
En los años 1937 y 1938, en el contexto de la guerra civil española, unos 3.000 niños y niñas fueron evacuados desde la zona republicana hacia la Unión Soviética, para evitarles los rigores de la guerra en las zonas más afectadas por los combates, aunque el oriente europeo no fue el único punto del exilio infantil de las familias republicanas. Muchos de aquellos niños y niñas exiliados no pudieron volver a sus zonas de origen debido a las vicisitudes de la Segunda Guerra Mundial, la dictadura franquista y la dinámica general de la guerra fría.

El Ateneo Ferrolán organiza un encuentro con Araceli Ruiz (Palencia, 1924) y Libertad Fernández (Sama de Langreo, 1927) dos de aquellas niñas, y Alejandra "Sura" Marcova, una moscovita que vivió siempre en el ambiente de los niños de Rusia y se casó con uno de ellos, Manolo Fernández. Estas tres mujeres hablarán de su experiencia vital en un exilio que aún es muy desconocido para mucha gente. Y la narración de su vida en primera persona irá sucesiva de un coloquio con el público asistente.


Tres niñas exiliadas por la guerra civil española contarán su historia el jueves en la Fábrica de Oleiros

Alternativa dos Veciños Oleiros 13/10/15
El auditorio del centro cultural A Fábrica acoge este jueves, a partir de las 20:00 h. un acto público sobre los niños y niñas de la guerra civil española. Araceli Ruiz, Libertad Fernández y Shura Marcova relatarán como siendo menores de edad tuvieron que huir hacia Moscú ante la persecución fascista en España. También serán proyectados varios documentales y se realizará una charla coloquio moderada por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

La historia que acercarán Araceli, Libertad y Shura a las personas asistentes estará acompañada de los comentarios del profesor de geografía e historia Jorge Calle, que pondrá en situación y contexto la huida de estas tres niñas hacia Rusia. También serán proyectados los álbums de la guerra de Castelao en Moscú, que contarán con las explicaciones del profesor e investigador Xesús Alonso Montero. Carmen Rodeja, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y los estudiantes Ángela Pérez y Daniel Sánchez moderarán un acto que durará una hora, aproximadamente.

sábado, 10 de octubre de 2015

La memoria de 'los niños de la guerra' en Cantabria

Una de las fotografías de la muestra. / Manuel de Cos
 
  • Tendra lugar en el mes de noviembre en el Parlamento de Cantabria
  • Cantabria acogerá una exposición documental y gráfica que narra el dolor del exilio

  • Cultura y la asociación Archivo Guerra y Exilio acuerdan también colaborar para preservar la colección de fotos y videos etnográficos de Manuel de Cos

El Diario montañés - Guillermo Balbona | Santander 5 octubre 2015
Bajo el epígrafe de ‘Los niños de la guerra cuentan su vida, cuentan tu historia’ una muestra documental, testimonial y comprometida con la memoria histórica recalará en Cantabria próximamente. El titular de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno cántabro, Ramón Ruiz, y la secretaria general de la asociación Archivo Guerra y Exilio, Dolores Cabra, acordaron ayer colaborar en la organización de esta cita. Además, el consejero, tras la entrevista mantenida con la representante de esa entidad, y con su responsable en la región, Marisol González Lanza, decidieron extender su colaboración a otro objetivo: preservar la colección de fotos y videos etnográficos de Manuel de Cos

La exposición, de carácter itinerante, tiene sus fondos depositados en el Archivo Nacional de Cataluña y cuenta con 56 paneles con textos, fotografías y documentos relacionados con el exilio de niños, muchos de ellos cántabros, a la antigua Unión Soviética a consecuencia de la guerra civil y la victoria de las tropas franquistas. La muestra se completa con un libro-catálogo editado por la Secretaría de Emigraciones y está avalada por cuatro organizaciones. Dolores Cabra, archivera de profesión, visitará el lunes el Parlamento de Cantabria, probable destino de la exposición, donde se entrevistará con su presidenta, Dolores Gorostiaga. El Parlamento acogerá estos fondos documentales de Archivo Guerra y Exilio, entidad de ámbito internacional que cuenta con sedes en Madrid y Barcelona.

La muestra se conforma con un exhaustivo material fotográfico y documental que traza un recorrido por la vida de aquellos niños desde su salida de España hasta el presente, su educación, la tragedia de la ocupación nazi de la URSS, su participación en la resistencia y el trabajo, sus trayectorias profesionales. Fotografías de época que muestran la vida cotidiana, la dureza del exilio, y textos extraídos de retazos de las memorias escritas por algunos de ellos, cartas, informes de sus maestros y cuidadores y diversos artículos sobre ...Los ‘recuerdos’ de casi 3.000 niños, que en su mayoría salieron de Asturias, Cantabria y el País Vasco.

Etnografía y rescate
Por otra parte, y con carácter más etnográfico el segundo foco de atención abordado por la Consejería y el organismo histórico se centra en el interés de ambas partes por la colección fotográfica y videográfica de Manuel de Cos, cántabro de 95 años que durante casi medio siglo ha recorrido los pueblos de Cantabria fotografiando y entrevistando a personas mayores, «acerca de sus vidas y profesiones ligadas a oficios en trance de desaparición: molineros, herreros, albarqueros…». Ramón Ruiz mantendrá próximamente un encuentro con De Cos con el fin de perfilar «esa colaboración y preservar esta colección, que solamente en fondos de formato vídeo supone unas 800 horas de grabación».

En Uzbekistán falleció el ultimo defensor de la "Casa de Pávlov"


Internacionalsitas 36 - 7/10/15
En Uzbekistán falleció el ultimo defensor de la legendaria "Casa de Pávlov" defendida durante la Batalla de Stalingrado, donde cayó Rubén Ruiz Ibárruri. Su nombre era Kamoljžon Turgunov y tenia 93 años. 

¡Que la tierra te sea leve, no serás olvidado héroe!

sábado, 3 de octubre de 2015

Nueva exposición virtual sobre sovietismo


Traducción Estación Soviética 

Biblioteca Pabellón de la República UB
Acabamos de publicar, dentro la pestaña de exposiciones virtuales de la página web del CRAI Biblioteca Pabellón de la República*, una nueva muestra que recoge libros, revistas, opuscles, carteles, sellos y material de archivo relacionados con el tema de sovietismo.

Se trata de una selección muy exhaustiva de todo tipo de material que podéis encontrar en nuestros fondos y que hace referencia al régimen político, económico y social que nació en Rusia después de la revolución de octubre de 1917 y que acabó con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas el año 1991.

*Universitat de Barcelona 

jueves, 24 de septiembre de 2015

Se cumplen 78 años de la partida del Musel de los "niños de la guerra" a la Unión Soviética


La Región Internacional - Almudena Iglesias 23/09/2015
Este 23 de septiembre se marca en rojo en el calendario eterno de los "niños de la guerra" que partieron del Musel  en 1937. Año tras año, la Asociación Lázaro Cárdenas rinde homenaje a aquellas criaturas víctimas de la barbarie,  y a quienes la vida y la solidaridad del pueblo ruso les brindó una segunda oportunidad.

Nuevamente en la playa del Arbeyal junto a la estatua de Vicente Moreira, el próximo sábado a las doce del mediodía, se recordará a aquellos niños, de los cuales muchos no volvieron, algunos como Araceli Ruiz, presidenta de la Asociación Asturiana de Niños de la Guerra ha podido superar los noventa años con la memoria intacta y el recuerdo nítido  de aquellos terribles momentos. Hace algunos días en una entrevista publicada en el diario Público revivía su partida: “Mi padre quedó en la cárcel. Mi madre, madre de seis hijas, se moría de pena cuando las bombas comenzaron a caer sobre Gijón. Ella quería darnos una vida mejor y, cuando se enteró de que la URSS iba a acoger a 3.000 niños españoles, no lo dudó y nos apuntó”. 

“Te puedes imaginar lo que era aquello", cuenta Araceli: "Todos los niños llorando. La mayoría eran hijos de mineros. Y así estuvimos varios días esperando porque el Cervera, el crucero de Franco anclado frente al puerto, amenazaba con hundirnos”.

Tras diez días hacinados en la bodega de un carguero de carbón, y dos escalas en Francia y el Reino Unido, Araceli, sus hermanas y los más de mil niños asturianos, llegaron a Leningrado. Así lo cuenta Araceli en la entrevista de Público: “Aquí éramos hijos bastardos de republicanos. Allá, San Petersburgo se volcó en recibirnos con pancartas que decían ‘bienvenidos los hijos del heroico pueblo español”. 

Araceli no ahorra detalles para describir como fue su vida en la Unión Soviética: “En Leningrado había nueve casas para niños. Yo dormía en la número 4. Todo estaba limpísimo. Comíamos a su debido tiempo. Estudiábamos con maestros españoles y un poco de ruso. Fíjate lo que hizo la Unión Soviética que, como nos faltaban manuales de estudio, mandó que tradujeran libros para nosotros. 

Esta es sólo parte de la historia de Araceli, de la historia común de los 1.100 niños asturianos de los que apenas viven 30 , de los "niños de la guerra" que tal día como hoy de 1937 en medio de la oscuridad de la noche, el llanto y el desgarro de sus familias partieron rumbo a una vida que a su pesar sin duda fue mejor.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Araceli Ruíz: “Yo también fui una refugiada”

“Se me ha quedado grabada en la cabeza la imagen ese niño al que las olas llevaron a una playa. Porque los niños nunca han empezado una guerra y son los que más la sufren. Lo que pasa… no lo entiendo. Me rompe el corazón”. Porque la historia de Araceli Ruíz Toribios (Palencia, 1924) pudo ser una historia como la de Aylan. Salvo que ella sólo encontró una valla en su huida de la guerra y el terror: el buque fascista que, en 1937, a cañazos, trató de evitar que 1.100 niños zarparan rumbo a la URSS.

“Cada vez que lo recuerdo me entran escalofríos”, se estremece Araceli cuando se dispone a compartir un relato que tiene cincelado en la mente: “No se me va; ha sido una vida a veces tan difícil”. Es casi el guión de una película que arranca y finaliza en Gijón, pero que transita entre la Unión Soviética de la II Guerra Mundial y la Cuba de la Revolución o la crisis de los misiles.

 “Mi padre quedó en la cárcel. Mi madre, madre de seis hijas, se moría de pena cuando las bombas comenzaron a caer sobre Gijón. Ella quería darnos una vida mejor y, cuando se enteró de que la URSS iba a acoger a 3.000 niños españoles, no lo dudó y nos apuntó”. La primera escena de la película de Araceli es una nave cercana al puerto de El Musel donde las diputaciones de León y Asturias refugiaron a centenares de niños a la espera de que su barco pudiera partir. Entre esos críos: Águeda, Conchita, Araceli y Angelines, cuatro de las seis hermanas Ruíz. “Te puedes imaginar lo que era aquello; todos los niños llorando. La mayoría eran hijos de mineros. Y así estuvimos varios días esperando porque el Cervera, el crucero de Franco anclado frente al puerto, amenazaba con hundirnos”.

Con las luces apagadas, a las 11 de la noche del 23 de septiembre del 37, hacinada en la bodega de un carguero de carbón, partió Araceli en una travesía de diez días, con escalas en Francia y el Reino Unido, y destino feliz en Leningrado. Se sonríe Araceli cuando invoca el recibimiento: “Aquí éramos hijos bastardos de republicanos. Allá, San Petersburgo se volcó en recibirnos con pancartas que decían ‘bienvenidos los hijos del heroico pueblo español”.

“Igualito que ahora en Hungría o Macedonia” ironiza cuando recuerda el cariño, la amabilidad y las condiciones con las que fueron acogidos los 3.000 españolitos que iban a pasar unos meses a la Unión Soviética y se quedaron, como en el caso de Araceli, más de 40 años.

“En Leningrado había nueve casas para niños. Yo dormía en la número 4. Todo estaba limpísimo. Comíamos a su debido tiempo. Estudiábamos con maestros españoles y un poco de ruso. Fíjate lo que hizo la Unión Soviética que, como nos faltaban manuales de estudio, mandó que tradujeran libros para nosotros. Igualito que ahora”, repite.

Otra huida del fascismo
Entre la escuela, juegos de trineos, visitas al teatro y muchas lágrimas contagiosas de morriña, discurrieron infancia y adolescencia de la palentina, interrumpidas de nuevo por otra guerra: “¡Parecía que los conflictos nos persiguieran y el que se avecinaba era mucho peor!”, exclama.

La invasión de la Unión Soviética por parte de la Alemania nazi en 1941 supuso un nuevo adiós y otro largo éxodo para Araceli. “Yo quería seguir estudiando y me llevaron a Odesa donde me separaron de mis hermanas. Pero el mismo día que empezó la II Guerra Mundial en la URSS, Odesa fue bombardeada y nos volvieron a evacuar”.

Navegó por los mares Negro y Caspio, atravesó el desierto de Asia Central hasta Samarcanda, casi en la frontera con Afganistán. La niña tuvo que aprender otro idioma, el uzbeko. Pasó hambre. Trabajó duro en los campos de algodón y como mano de obra bélica. “A los niños de la guerra nos metieron en una fábrica de construcción de aviones. Con 17 años me dedicaba a soldar los esqueletos hasta que una compañera se quemó y nos pusieron de torneras”.

Cuatro años de penurias que finalizaron cuando, el 9 de mayo de 1945 –no olvida una fecha- las autoridades decidieron volver a reunir a los españoles evacuados. Araceli se reencontró con sus hermanas en Moscú; retomó los estudios que la convirtieron en ingeniero economista de ferrocarril y en funcionaria del Ministerio de Finanzas ruso. Y en Moscú se enamoró.

“Yo me quería casar con un español, fuera feo o guapo, porque yo aún tenía la idea de regresar a España y pensaba ‘si me caso con un ruso, me quedó aquí’. Al final me casé con el hijo de un minero de Sama de Langreo: Laureano Fernández, que además era muy guapo”, se ríe.

Revolucionaria española en Cuba
Y debería decirse aquí que la pareja comió perdices en la capital de la URSS, pero el nomadismo persiguió a Araceli hasta su jubilación. Con el estallido de la revolución cubana y el desembarco del ejército ruso en la isla, la Unión Soviética necesitaba de traductores. Y allá fue la familia Fernández; a la localidad cubana de Pinar del Rio donde Araceli se encargó de traducir las comunicaciones de los tanquistas.

Araceli, traductora en Cuba, entre dos técnicos cubano y ruso
Araceli, traductora en Cuba, entre dos técnicos cubano y ruso

“Cuando en el 62 estalló la crisis de los misiles, conocí al Che. El Comandante había bajado de la sierra. Era un hombre fuera de serie: inteligente, humano, caritativo… ¡Y además era guapísimo!” Cuenta Araceli que cuando se encontraron, Ernesto Che Guevara se interesó por la historia de los Niños de la Guerra. “Me preguntó por mis padres. Yo le conté que llevaba casi treinta años sin verlos, que no sabía nada de ellos. Y él me contestó: ‘Pero si Cuba no ha roto relaciones con España’. Al cabo de una semana mis padres estaban en La Habana”.

Araceli estaba embarazada de su segundo hijo cuando volvió a ver a sus padres en el aeropuerto José Martí. “Mi padre tenía 76 años, mi madre 71. Y yo al verlos bajar por la escalerilla del avión, sólo lloraba. Había pasado tanto tiempo”. Con ellos estuvo cuatro meses y otros cuatro años en La Habana. Después regresó a la capital rusa donde se colocó en Radio Moscú, hasta su jubilación.

“Mi marido yo volvimos en el 69 a España, de vacaciones. Pero la policía franquista no nos dejaba en paz. Nos interrogaban sobre nuestro pasado en Rusia y en Cuba. Así que hicimos cruz y ralla y decidimos que hasta que no muriese Franco no volveríamos a España”. Con la mala suerte de que el marido de Araceli falleció sólo dos meses antes de que lo hiciese el dictador. No pudo ver Laureano su deseo cumplido. Y la palentina regresó sola a su Gijón de adopción.

Hoy es toda una institución en Asturias: presidenta de la Asociación Niños de la Guerra. De los 1.100 que aquel 23 de septiembre de 1937 partieron de Gijón, hoy apenas quedan treinta. Pero en unos días volverán a reunirse en el monumento que se levantó cerca de El Musel desde el que zarpó aquel buque carguero rumbo a Leningrado. “Porque como dijo Julio Cesar –exclama Araceli- la unión hace la fuerza. Y tenemos que estar unidos, también en la solidaridad con quienes hoy necesitan a un país de emigrantes y exiliados como lo fui yo”.

Relator de la ONU: Gran parte de las evidencias de la masacre de Odesa fueron destruidas



RT 18/9/15
La ONU reconoce que gran parte de las evidencias de la masacre en Odesa, ocurrida el año pasado, fueron destruidas, según confirmó el relator especial sobre ejecuciones extrajudiciales de ese organismo, Christof Heyns. El analista internacional José Antonio Egido opina que la actitud que muestra Kiev respecto a la investigación de la masacre respondería a su interés de encubrir a los responsables.

Moscú llama la atención sobre la glorificación del nazismo en Letonia


El Comunista.net 19/9/15
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha vuelto a llamar la atención internacional sobre los casos de glorificación del nazismo en Letonia, reporta sputnik.

“Llamamos a la comunidad internacional a prestar atención al ensalzamiento del nazismo en Letonia”, declaró este sábado Konstantín Dolgov, comisionado de la Cancillería rusa para Derechos Humanos.
 
Dolgov se refirió a la inauguración en Letonia de un monumento a los ‘hermanos del bosque’ – nacionalistas letones– que actuaron en las décadas de los cuarenta y cincuenta y que en su mayoría eran antiguos miembros de la legión Waffen SS.

Los ‘hermanos del bosque’ son responsables de la muerte de entre 1.500 y 3.000 personas, incluidos civiles, recordó Dolgov.

Según se informó con anterioridad, la ceremonia de inauguración del monumento tuvo lugar el 11 de septiembre en la ciudad letona de Ile y reunió a unas 300 personas, incluidos altos cargos militares.

La presidenta del Seim (Parlamento) de Letonia, Inara Murniece, envió un saludo a los reunidos.

Según indicó Dolgov, las autoridades letonas no cesan en sus intentos por revisar los resultados de la II Guerra Mundial y las resoluciones del Tribunal Militar Internacional de Núremberg.
“Este hecho contrasta con los compromisos asumidos por Riga para hacer frente a las tendencias neonazis y xenófobas”, resumió el comisionado de la Cancillería rusa para Derechos Humanos.

Ramón Mercader, el hombre del piolet. Biografía del asesino de Trotsky


Ramón Mercader, el hombre del piolet. Biografía del asesino de Trotsky. Eduard Puigventós López. Prólogo de Josep Maria Solé i Sabaté

 Una biografía apasionante que se lee como una historia de espionaje y seducción, identidades falsas, complots, atentados frustrados, idealismo y traición. La vida del asesino catalán más relevante de la historia embarcará al lector en un viaje fascinante por Francia, la Unión Soviética, México y Cuba, con la guerra civil española, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría como telón de fondo, en la sanguinaria persecución de Lev Davidovich, Trotsky, hasta el crimen final, piolet en mano.

Rica en documentación, minuciosa, erudita y con sorprendentes fotografías inéditas, la ambiciosa investigación de Eduard Puigventós López, Ramón Mercader, el hombre del piolet, es una disquisición entre la heroicidad y la cobardía de un personaje de mil caras y a la vez el retrato cautivador de una época de grandes convulsiones políticas y enfrentamientos militares, en los que estaba en juego no solo la hegemonía mundial, sino también la idea misma del mundo.

«Nos centraremos en el asesino y analizaremos su personalidad y los hechos que le condujeron a ser quien fue: una persona fiel a una idea, que se inmoló creyendo que así contribuiría al surgimiento de un nuevo mundo. Intentaremos reconstruir su vida anterior al atentado para comprender el porqué del mismo; la vida posterior, para analizar las consecuencias y el claro componente ideológico que mantuvo hasta sus últimos días.»

EDUARD PUIGVENTÓS LÓPEZ
(Rubí, 1984). Doctor en Historia Contemporánea y máster en Historia Comparada por la UAB. Ha colaborado en el proyecto El coste humano de la Guerra Civil en Catalunya del Centro de Historia Contemporánea de Cataluña y en varias iniciatives de carácter histórico para el Ayuntamiento de Rubí. Ha publicado cinco libros: Els catalans a les guerres del món y Tornarem a vèncer, con Ara Llibres; Complot contra Companys, con la Sociedad Catalana de Estudios Históricos, filial del IEC; L’època contemporània. Del segle XIX al XX, vol. 5 de la Història de Catalunya il·lustrada per Pilarín Bayés; y La festa dels Xatos, con el Ayuntamiento de Rubí.

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domingo, 16 de agosto de 2015

Una ceutí coronel del ejercito ruso


Francisco Sánchez Montoya en Historia de Ceuta y el protectorado español 16/8/15 
Cuando la ceutí África de las Heras cursaba sus estudios primarios en el Colegio de la Inmaculada, pocos podían pensar que acabaría sus días en Rusia con el grado de coronel. Nació el 27 de abril de 1909, al final de la actual calle Real -por aquel entonces Soberanía nacional- poco antes de llegar a la actual Plaza de Maestranza. Muy joven se marchó a la península, no sabemos exactamente cuándo fue, pero según algunos testimonios como el de Santiago Carrillo ella participó en la preparación de la huelga general de octubre de 1934 en Asturias. Tras militar en el PSOE y el PSUC fue captada por el servicio de información soviético (NKVD) durante la guerra civil española.

Estuvo implicada en el asesinato de Trotsky, participó como guerrillera en la URSS durante la Segunda Guerra Mundial, y fue una decisiva agente del KGB durante la guerra fría en Latinoamérica. Alcanzó el grado de coronel del KGB y está considerada una figura legendaria de los servicios de inteligencia de la extinta Unión Soviética.

Murió en 1988 y está enterrada en Moscú. África de las Heras fue condecorada por la Unión Soviética en varias ocasiones y terminó su carrera en los servicios secretos soviéticos como instructora de espías. África murió en Moscú el 8 de marzo, Día de la Mujer, de 1988 con el grado de coronel. Fue enterrada con honores militares en el cementerio de Kuntsevskoe.

África de las Heras fue la espía española más activa al servicio de la URSS durante cerca de medio siglo. María Pávlovna, María de la Sierra, Ivonne, Znoi, Patricia y Patria son algunos de los nombres que utilizó. Esta espía ceutí obtuvo numerosas condecoraciones de la URSS.

En 1956, Moscú envía a un nuevo jefe de espionaje para la zona, al qué África va a esperar a Buenos Aires. Ese mismo año, en aras del trabajo conjunto en favor de la URSS, se casará con él. Se trataba de Valentino Marchetti, en realidad Giovanni Antonio Bertoni, un italiano que huyó a la URSS en 1925 y volvió a Italia en 1944 para organizar una red de espionaje. Aunque en Moscú sostienen que, a pesar de ser un matrimonio de conveniencia, tuvieron una feliz vida familiar. Tras fallecer su marido, regresó aparentemente a Moscú en el otoño de 1967, pero salió al extranjero al menos en tres oportunidades más –en dos ocasiones, a Uruguay–, y el fin de su carrera como espía coincidió con el comienzo de su labor como instructora de agentes, en 1971, aunque permaneció en el KGB hasta 1985.

Durante la II Guerra Mundial, terminó unos cursos de radio y sirvió en un destacamento guerrillero donde le entregaron dos granadas, una pistola y un puñal: si corría peligro de ser tomada prisionera debía utilizar las granadas para destruir el radiotransmisor y el libro de claves antes de suicidarse. Lanzada en paracaídas, actuó en la retaguardia alemana a partir de mayo de 1942. Tras sus hazañas de guerra, en 1944 regresó a Moscú e ingreso en uno de los destacamentos del Comisariado de Seguridad de la URSS.

A finales de enero de 1946 pasa en automóvil de Berlín a París, donde se establece haciéndose pasar por refugiada. Un año después cruza la frontera franco-española, pero entonces Moscú decide enviarla a Uruguay, hacia donde parte en diciembre de 1948 y donde se establece como modista para no levantar recelos. Un año más tarde de su llegada se casa con el escritor uruguayo Felisberto Hernández. El matrimonio duró tres años hasta que se divorciaron. Luego se volvió a casar con un otro agente de la KGB, italiano, llamado Valentino Marchetti.

Ambos abrieron, como pantalla para sus actividades, una casa de compra y venta de antigüedades en el casco viejo de la ciudad de Montevideo. El Jefe del espionaje Vladimir Stanchenko confirmó la gran importancia de la ceutí en el entramado de la KGB al revelar, en julio de 1993, al diario El País que “después de la guerra, y hasta mediados de los años 70 fue responsable en Europa y América Latina de todo el entramado político.

SU TÍO, ALCALDE DE CEUTA
Julián Francisco de las Heras Jiménez, tío de África fue alcalde de Ceuta, entre 1907 y 1909, de profesión abogado. Fue asesinado el 11 de abril de 1936, sobre la una de la madrugada, de tres disparos, en una de las pronunciadas curvas de la calle Canalejas, cuando regresaba del Casino Africano. Según los diarios locales de esos días una expropiación de terrenos se barajó como móvil del asesinato. Tuvo una vida política muy activa, y cuando en 1931 se convocan elecciones municipales para el 12 de abril. Se presentó bajo las siglas del partido Concentración Monárquica Conservador. No obteniendo, los votos necesarios para poder ocupar un escaño en el nuevo ayuntamiento bajo la República. A Patria, seudónimo con el que África firmó sus informes cifrados a Moscú después de la II Guerra Mundial, parecían gustarle los mitos e inexactitudes. Por ejemplo, lo explica su autor, en Rusia se decía que era hija del general Manuel de las Heras. Quizá le parecía más interesante y romántico hacerse pasar por la hija de su tío, muerto en diciembre de 1930 a consecuencia de las heridas de bala que recibió cuando se enfrentó a los sublevados republicanos de Jaca. 

¿África de las Heras, implicada en el asesinato a Trotsky?
Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, fue amigo de África, y los documentos demuestran que estuvo implicada. Se conoce mucho la implicación de Caridad y Ramón Mercader en este asesinato en México, en 1940, y nada se conocía de la implicación de África en este operativo. Aunque ella no participó en la fase final que acabó con su vida, sí formó parte de todo el dispositivo de vigilancia y observación sobre Trotsky durante varios meses.

Stalin había dado la orden de asesinar a Trotski. Ella tomó una decisión en un momento determinado, en la Guerra Civil, pasando a trabajar con la Unión Soviética. Aunque estaba convencida de lo que iba a hacer, creo que se sacrificó tanto a la causa que en los últimos años de su vida se dio cuenta de eso. Su vida estuvo ligada a imposiciones de su vida clandestina.

Para que esta ceutí, fuera una espía tan destacada debería tener unas características especiales, que le hicieran ser diferente al resto. ¿Cuáles eran? Se trataba de una mujer inteligente, tenaz, muy comprometida políticamente, fría y calculadora, discreta, prudente… Eso le ayudó mucho en su labor. Era una comunista contumaz, convencida de su causa.

África mantenía una estrecha amistad con los compañeros comunistas españoles, Caridad Mercader y Ramón Mercader (madre e hijo), para llevar a cabo el plan. Ramón se había trasladado a Nueva York y de allí a México con el pasaporte de un brigadista canadiense fallecido, Frank Jackson, en septiembre de 1939.

Aunque la casa en la que vivía Trotsky estaba fuertemente custodiada, Ramón Mercader (conocido con el alias de «Jacques Mornard» lograría infiltrarse en su círculo ganándose la confianza de una de las secretarias de Trotsky, Silvia Ageloff, con la que incluso mantuvo un noviazgo formal premeditado y planeado para perpetrar el magnicidio. La tarde del asesinato, Trotsky se encontraba trabajando en su despacho cuando Mercader apareció con mal aspecto alrededor de las 17:20.

A pesar de quejarse de sed, llevaba sombrero y portaba un abrigo. Solicitó ver a Trotski para mostrarle un artículo. Con este pretexto subió al despacho y, mientras este se hallaba sentado, se acercó a él por la espalda y le clavó salvajemente un piolet en la cabeza, que extrajo de un bolsillo del abrigo. El grito de Trotski se oyó como un estruendo en toda la casa; sus custodios acudieron rápidamente pero no se pudo hacer nada. Logró derribar a su asaltante, salir de la habitación y comunicar a su esposa la identidad del asaltante antes de caer desvanecido. Cayó en coma y falleció al día siguiente, 21 de agosto de 1940, en un hospital de la Cruz Verde. Cabe señalar que a sus exequias, celebradas en la capital mexicana, asistieron cerca de trescientas mil personas, en una ciudad que por aquel entonces contaba con unos cuatro millones de habitantes. Su asesino fue condenado a diecinueve años de prisión; liberado en 1960, la Unión Soviética le otorgó la condecoración de Héroe de la Unión Soviética.

María Pávlovna, Ivonne, Znoi, Patricia, Patria…
María Pávlovna, Ivonne, Znoi, Patricia y Patria son algunos de los nombres que utilizó África de las Heras en su faceta como espía en el KGB. Ella ha sido protagonista de varios libros, – incluso me atrevo apuntar que el libro “Tiempo entre Costuras”, en ciertos aspectos, tiene algo de nuestra paisana África. El periodista Javier Juárez, es una de las personas que mejor conoce su vida, él escribió un exitoso libro titulado “Patria. Una española en el KGB”.

Manifestó que esta ceutí, fue una espía muy importante a nivel internacional. Juárez detalla cómo llevó a cabo la compleja investigación para escribir esta obra y dejar fiel testimonio de quien fue una de las agentes con mayor relevancia internacional. A medida que iba investigando, me di cuenta de que se trataba de una vida apasionante, eso fue lo que me llevó a seguir con la investigación, a narrarla en un libro y a publicarla.

Cuando empecé a investigar no había casi nada publicado sobre ella. Había una fuente de información que desgraciadamente sigue vetada, son los archivos de Moscú del KGB. Esa fuente, que es oficial, es discutible hasta cierto punto porque no todo lo que consta en este tipo de archivos, lo digo por experiencia, es verídico. No obstante ahí teníamos una veta, un filón, que desgraciadamente no se puede consultar. A medida que fui investigando, pude entrevistar a personas que bien directa o indirectamente la habían conocido.

Trabajé en archivos españoles, el Histórico Nacional y en el de la Guerra Civil de Salamanca y después contacté en Uruguay, que fue el país donde estuvo más tiempo además de en España, con personas que la conocieron directamente. Esa mezcla de archivos, entrevistas y algunos artículos sueltos, me sirvió para reconstruir el puzzle.

La familia de las Heras era muy conocida e importante en Ceuta, pero sólo hay familiares en un grado bastante lejano. Tuvo una hermana, que se llamaba Virtudes, que murió en Tánger. El espionaje por sí mismo no es un elemento suficientemente atractivo como para escribir un libro sobre alguien. Pero en el caso de África se da una serie de circunstancias muy singulares y particulares.

En primer lugar, que fuera mujer, algo que no es frecuente en los servicios de inteligencia, menos aún en los soviéticos, que estaban bastante dominados por los hombres. Lo segundo que me llamó la atención fue que África llegó a ser nada menos que coronel en el KGB.

África de las Heras llegó a ser coronel en la KG. Fue reconocida por sus jefes en Moscú. Eso dice mucho de ella, por el hecho de cómo fue reconocida por sus jefes en Moscú porque no era en absoluto fácil ser coronel del KGB en los años de la Guerra Fría. Sólo gente de la máxima confianza o personas que prestaron grandes servicios a Inteligencia llegaba a ese grado. De hecho sólo hay dos españoles que lo fueron, uno es ella y el otro Ramón Mercader

domingo, 9 de agosto de 2015

Temen censura en Rumanía por una ley de memoria histórica

Antonescu y Sima - El fascismo en Rumania
AFP | 9/08/2015
¿Se pueden leer las obras de Emile Cioran o mencionar a Mircea Eliade sin exponerse a una condena por exaltación del fascismo? Una ley de memoria histórica adoptada por Bucarest suscita un fuerte debate sobre un pasado con el que Rumanía aún no se ha reconciliado.

El texto, aprobado recientemente por una gran mayoría en el Parlamento rumano, prohíbe el negacionismo y las organizaciones y símbolos fascistas, así como el culto a personajes culpables de genocidio o de crímenes contra la humanidad.

Destinada a corregir las lagunas e imprecisiones de un primer texto aprobado en 2002, la nueva ley pone de manifiesto la participación de Rumanía en el Holocausto, una sombría página en su historia, que Bucarest solo reconoció en 2004.

Según el informe de una comisión internacional de historiadores dirigida por el premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, entre 280.000 y 380.000 judíos rumanos y ucranianos, así como 11.000 gitanos murieron bajo el régimen pronazi del mariscal Ion Antonescu en los territorios controlados por Rumanía entre 1940 y 1944.

- Asumir la Historia -
"Los rumanos deben asumir su historia y aceptar el hecho de que el gobierno de Antonescu fue responsable de crímenes contra la humanidad", señala a la AFP Alexandru Florian, director del Instituto de Estudios del Holocausto, responsable de este texto junto a tres diputados rumanos.

La ley explicita por primera vez que "la Guardia de Hierro fue un movimiento fascista (...) y castiga la promoción de mensajes procedentes de personajes que se adhirieron a la ideología de esa organización", responsable de varios asesinatos políticos y multitud de atrocidades cometidas contra los judíos, añade.

Pero entre esos simpatizantes hubo numerosos intelectuales rumanos del periodo de entreguerras, como el filósofo Emile Cioran y el historiador de las religiones Mircea Eliade, que en su juventud apoyaron a la Guardia de Hierro.

- ¿Prohibido leer? -
La nueva ley ha despertado una fuerte polémica en Rumanía. Varios escritores y analistas han manifestado su temor de que, de ahora en adelante, no se pueda leer o citar las obras de estos últimos u otros grandes autores de la literatura rumana.

"No quiero volver a vivir bajo el azote de la prohibición cultural, con la que ya crecí durante el régimen comunista", escribía en su blog el respetado escritor Andrei Plesu.

"No quiero ser considerado sospechoso ni si leo a Jean-Paul Sartre (escritor francés conocido por sus tendencias marxistas) ni si admiro el talento de Cioran", añadió, subrayando que leer a dichos autores no equivale a "simpatizar con las opciones discutibles de su vida pública".

La editorialista Clarice Dinu, del diario Gandul, teme que "organizar debates sobre esos temas o mencionar en Facebook a personas incriminadas por esa ley" puedan ser penados a partir de ahora, y critica la posible figura de los eventuales "policías de internet" que deberán vigilar el respeto a la nueva norma.

- 'No es censura' -
Alexandru Florian quiere disipar estos temores y se niega a hablar de "censura".

"La libertad de informarse y expresarse no están en cuestión. Solo se prohibirán los mensajes de carácter antisemita y racista o el culto a criminales de guerra", asegura.

El historiador Adrian Niculescu, por su parte, celebra la adopción de la ley, asegurando que los apasionados de la historia o de la literatura no tienen nada que temer.

"Todas las obras citadas en el marco de este debate seguirán siendo publicadas, pero con notas críticas explicando el contexto en el que fueron escritas", indica a la AFP, precisando que "en casi toda Europa existen leyes similares".

Desde el estallido de la polémica, los comentarios en internet calificando de "patriotas" a los miembros y simpatizantes de la Guardia de Hierro, principalmente por su oposición al comunismo, se han multiplicado.

Pero Florian espera que la ley acabe por "restringir las manifestaciones de la extrema derecha y permita rendir homenaje como es debido a la memoria de las víctimas del Holocausto".


domingo, 26 de julio de 2015

Eliminacion de la calle de los Caídos de la División Azul en Madrid

 
Esta será una de las calles que la nueva corporación municipal de Madrid cambiarán por fin de nombre en cumplimiento de la Ley de Memoria Historica.
 
Calle de los Caídos de la División Azul, en Madrid,  Situada entre la plaza del Duque de Pastrana y la cuesta del Sagrado Corazón, sustituyó a la calle de Hilario Dago, siendo incluida en el callejero oficial de 1958 como homenaje a los caídos de la 250 Einheit spanischer Freiwilliger de la Wehrmacht, más conocida como la División Azul, unidad española que sirvió entre 1941 y 1943 en el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, principalmente en el Frente Oriental contra la Unión Soviética. Barrios de Nueva España y Castilla. Distrito de Chamartín.
 
Fuente: Antonio Ortiz Mateos, historiador en La H/historia en la memoria

Primera condena en Rumanía por "crímenes contra la humanidad"

Alexandru Visinescu, a la salida de los juzgados de Bucarest el pasado septiembre
 / Vadim Ghirda (AP)
Andalucía Información / Agencias 25/07/2015 
El antiguo director de una de las prisiones más temidas del antiguo régimen comunista de Rumanía, Alexandru Visinescu, ha sido condenado hoy a una pena de 20 años de cárcel por "crímenes contra la humanidad", una sentencia inédita desde que el país recuperó la democracia, hace un cuarto de siglo.
 
Visinescu, de 89 años y procesado desde el pasado septiembre, ha sido condenado por su gestión de la prisión de Ramnicu Sarat entre 1956 y 1963.
 
En ese presidio se recluyó a muchos detenidos políticos en condiciones inhumanas, y al menos 14 de ellos murieron durante su mandato.
 
La fiscalía había solicitado una pena de 25 años, y la defensa tiene ahora diez días para apelar, algo que según indicó es "muy probable" que suceda.
 
La prisión de Ramnicu Sarat, al este de Rumania
 / Cristian Movila (The New York Times)
Los reclusos de Ramnicu Sarat estaban en régimen de aislamiento, tenían prohibido hablar y era frecuente que sufrieran palizas y hambre debido a la escasa comida que se les suministraba.
 
La Fiscalía le acusó de "falta de cuidados médicos y degradación de la salud de los prisioneros debido a una mala alimentación, celdas gélidas, palizas y castigos aplicados de manera indiscriminada y abusiva".
 
Visinescu, que no estuvo en el tribunal cuando se leyó la sentencia, siempre ha alegado que se limitó a seguir órdenes y no ha mostrado signos de arrepentimiento.
 
Los abogados de la defensa han venido subrayando durante el juicio que el ahora condenado tiene una delicada salud.
 
En una de sus declaraciones en el juicio defendió que "las causas de la muertes fueron naturales" y que las sanciones "se aplicaban siguiendo los informes de los guardias".
 
Se estima que hasta 200.000 personas estuvieron encarceladas en Rumanía por sus ideas políticas entre 1945 y 1989, según organizaciones de memoria histórica rumanas.
 
Visinescu es la primera persona que responde por los crímenes del régimen comunista desde que el último dictador rumano, Nicolae Ceausescu, y su esposa Elena, fueron ejecutados tras un juicio sumario en la revolución de 1989, que acabó con la dictadura.
 
Este primer juicio llega más de 25 años después de la caída de la dictadura, cuando la mayoría de los supuestos responsables de otros crímenes han muerto o tienen ya más de 80 años.
 
Diferentes asociaciones rumanas han valorado de forma positiva la sentencia, aunque recuerdan que ningún alto cargo del régimen comunista ha sido nunca condenado.
 
"Es una victoria moral para nosotros", declaró a los medios rumanos tras el juicio Anca Cernea, cuyo padre y abuelo estuvieron internados en esa prisión.
 
"Cometió crímenes, y aunque ha pasado mucho tiempo desde entones, debe pagar por ello", agregó.

sábado, 18 de julio de 2015

El exilio teatral republicano de 1939 en Europa

 
El exilio teatral republicano de 1939 en Europa estudia por primera vez de manera extensa la labor teatral de los exiliados en el continente europeo, con la excepción de Francia, objeto de un libro aparte. Para ello se ha contado con un equipo internacional de especialistas que han reconstruido la labor de dramaturgia y puesta en escena de obras teatrales en países muy distintos: Helena Buffery, Duncan Wheeler y Samuel Llano para el Reino Unido; María Teresa Santa María Fernández para Italia; Mario Martín Gijón y Juan Antonio Cervelló Margalef para las dos Alemanias, Suiza y Austria; Daniel Vázquez Touriño para Checoslovaquia; Lisa Jankovic para Yugoslavia y Natalia Kharitonova para la Unión Soviética.

Se trata, en muchos casos, de valiosas contribuciones pioneras sobre países en los que apenas teníamos conocimiento de la actividad teatral que llevaron a cabo los refugiados españoles. Con todo ello, se dibuja un panorama en el que destacan por méritos propios los nombres de José García Lora en Gran Bretaña, José Herrera Petere en la Suiza francófona, José María Camps en la República Democrática Alemana y César M. Arconada en la Unión Soviética, cuyos momentos más innovadores sólo se explican por las particulares condiciones de sus exilios. Asimismo resalta la indiscutible primacía de Alejandro Casona como el dramaturgo exiliado más traducido y representado a ambos lados del Telón de Acero. Los distintos trabajos ponen igualmente de relieve los condicionamientos que la Guerra Fría impuso a unos autores envueltos en ese falso dilema del que hablara Max Aub.

Este libro forma parte de la serie general Escena y literatura dramática en el exilio republicano de 1939, resultado de un proyecto de investigación desarrollado entre 2007 y 2013 del que Manuel Aznar Soler ha sido investigador principal.
 
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