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jueves, 13 de septiembre de 2012

Juan Cobo: un gran periodista, un gran intelectual

 
AGE, Archivo, Guerra y Exilio 8/9/12 
Ha fallecido en Alcossebre (Castellón) el periodista e intelectual, niño de la guerra español evacuado a Rusia, Juan Cobo.

Juan Cobo nació en 1933 en Teruel donde estaba destinado su padre, funcionario de policía de la República. Tras la derrota, la familia hubo de exiliarse. Vivió en Rusia la mayor parte de su vida. Como con tantos otros niños de la guerra criados en Rusia, España perdió con él un enorme intelectual, un gran periodista, un muy inteligente analista.

Sin embargo no lo perdió realmente. En su nueva patria estudió, peleó, trabajó, destacó en muchos campos del pensamiento y el periodismo, y allí todos sabían que era uno de aquellos españoles llegados de niños y que ya no pudieron regresar hasta muchos años después.

Aquí sin embargo nunca fue reconocido. Incluso cuando por primera vez quiso visitar su país de origen le negaron la entrada, y cuando al fin tras la Dictadura pudo entrar con pasaporte ruso, le negaron repetidamente el pasaporte español al que tenía derecho por ley.

En la URSS trabajó en fábricas como obrero y vivió en condiciones muy duras tras la segunda guerra mundial. Posteriormente pasó a estudiar en la universidad a la vez que seguía en la fábrica hasta licenciarse y comenzar su carrera profesional en la radio, a lo largo de los años colaboró y participó en la dirección de las más prestigiosas revistas de literatura, política y cultura, y acabó siendo responsable editorial de algunos de los más importantes núcleos de edición rusos.

Desde esas posiciones fue el primer editor de muchos de los grandes críticos del sistema soviético, entre ellos de Sajarov, fue el introductor en Rusia de los más destacados escritores e intelectuales españoles de la oposición al franquismo, como Juan Goytisolo de cuya amistad gozaron ambos tantos años.

Al llegar los tiempos de cambio, de la transparencia, y la apertura en la URSS, fue uno de los más firmes defensores de aquella vía y publicó el más importante análisis de la época sobre la situación bajo el título“El único camino”, nunca traducido al español, e irónica burla del título con el que Dolores Ibarruri y la dirección del PCE habían publicado en los años cincuenta su ortodoxa historia de la España contemporánea. No en vano en su larga labor de crítico desmitificador y un tanto sacrílego, ya viviendo en España, publicó un durísimo artículo sobre el papel de Dolores Ibarruri en la vida de los emigrados españoles en la Rusia Soviética que le valió las más acerbas críticas de un mundo aún excesivamente ortodoxo.
 
Tras los cambios de fin de siglo se radicó definitivamente en España adonde había regresado ya años antes su anciana madre. Decía que comenzaban nuevos tiempos que ya no le correspondían y prefirió su vida retirada en su España natal donde siguió trabajando como corresponsal de las más importantes agencias de prensa rusas, fundamentalmente Novosti.

Sus rigurosos análisis de la realidad española publicados durante años en la prensa rusa sirvieron muchas veces de guía de trabajo para los dirigentes de la nueva Rusia, cuya amistad siguió cultivando hasta el último momento. Su casa en un apartado pueblo de la costa de Castellón era punto de reunión continuo de numerosos intelectuales y políticos rusos, cuya amistad se mantuvo unida al más profundo respeto a sus criterios y posicionamientos.

Nunca dejó de cultivar la amistad de otros niños de la guerra españoles de los que muchos habían llegado a destacar notablemente en la vida intelectual y artística soviética. Fue un firme colaborador y socio de la Asociación Archivo Guerra y Exilio, AGE, a la que aportaba continuamente criterios y rigurosidad.

Siempre mantuvo una gran amistad con la más destacada intelectualidad latina, entre ellos García Márquez, Marsé, Vázquez Montalbán, Brice Echenique, y tantos otros cuyos libros tenían habitualmente como traductora a su compañera, Ludmila Sinianskaia, una de las más reconocidas traductoras literarias a la lengua rusa, y cuyas ediciones en Rusia alcanzaban centenares de miles de ejemplares.

Todo esto constituye un gran acervo de cualidades profesionales, intelectuales y sociales de este gran periodista, pero no son nada separadas de sus grandes cualidades humanas: Era un hombre rebelde, de criterio, nunca aceptaba que le impusieran lo que él no había querido escribir, pero nunca dejó de hablar, discutir, comentar todas las ideas que no compartían sus interlocutores. Siempre irónico, siempre con inteligencia y sentido más humanístico que simplemente político. Era un hombre profundamente honrado, un enorme trabajador, un agudo pensador, un hombre amplio de mundo, viajero, estudioso, y español, ruso y sobre todo universal.

Juan Barceló, miembro de la Junta Directiva de AGE

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La historiadora Irina Scherbakova, entrevistada por Stefan Reinecke para el diario Taz

 
 
Sinpermiso 2/9/12
La historiadora Irina Scherbakova, entrevistada por Stefan Reinecke para el diario taz, sobrepor qué Stalin vuelve a ser visto en Rusia como un líder fuerte mientras sus crímenes pasan a un segundo plano.
¿Hay en la sociedad rusa un renacimiento de Stalin?
Irina Scherbakova: En general puede decirse que no. La sociedad rusa está profundamente dividida. Lo muestran, también, las fuertes discusiones existentes en torno a la figura de Stalin. Una parte de la sociedad rusa vuelve a celebrar a Stalin como símbolo de la Unión Soviética, de un estado fuerte.
 
¿Qué es lo que fascina en el 2012 de Stalin?
El culto a la personalidad de Stalin ha de considerarse históricamente. Ya en época de Brézhnev apareció la imagen de Stalin como contrapunto vital a un politburó senil. Algo parecido ocurrió en los noventa durante la era Yeltsin, cuando el estado era débil y la ola de privatizaciones fue para muchos una catástrofe. A mediados de los noventa Stalin se convirtió en una pantalla de proyección para los deseos de la población de un líder fuerte, algo que puede considerarse como un impulso nostálgico.
 
¿Qué aspecto tiene la imagen de Stalin con Putin?
Putin se presentó a sí mismo desde el comienzo como un dirigente fuerte. La democracia y la libertad de prensa no juegan en esa presentación ningún rol, mientras que se otorga al patriotismo y la imagen de una Rusia fuerte una gran importancia. Durante la legislatura de Putin éste fue cada vez más nuestro discurso histórico, que podría resumirse tal que así: pongamos punto y final a la presentación negativa de nuestro pasado, veamos lo positivo en nuestra historia. Así lo formuló el propio Putin. Un papel clave en este discurso lo juega, en consecuencia, la victoria en 1945 en la Gran guerra patria, con Stalin como supuesto artífice de esta victoria.
 
¿Los crímenes del estalinismo pasan de ese modo a un segundo plano?
No sólo pasan a un segundo plano, sino que desaparecen o son relativizados hasta hacerlos irreconocibles. Pero el mito de Stalin se alimenta hoy de otras causas, concretamente de la insatisfacción con el presente. Para muchos rusos los gobernantes actuales hacen como si fueran fuertes y patrióticos, pero en realidad son corruptos, tienen su dinero en el extranjero y envían a sus hijos a las mejores escuelas británicas. Stalin es en esta fantasía la imagen completamente opuesta a esta élite, un dirigente popular modesto, sencillo, auténtico.
 
¿Es por ese motivo tan difícil reconocer los crímenes del estalinismo?
El motivo principal es que no hay ninguna narrativa para el estalinismo, en cualquier caso ninguna narrativa sencilla. En el estalinismo no es fácil distinguir con frecuencia a las víctimas de los criminales, que a menudo se convirtieron en víctimas, y eso realmente es lo que caracteriza al sistema: que cualquiera podía llegar a convertirse en una víctima de él. Todos eran hasta cierto punto parte del sistema. Hubo víctimas que terminaron en el gulag y continuaron en él siendo firmes partidarios de este sistema.
 
No hay, pues, a diferencia de otros crímenes colectivos, como el genocidio, una identidad colectiva como víctimas.
Exacto. Tome el ejemplo del conocido mariscal Tujachevski. En 1921 reprimió brutalmente las insurrecciones campesinas y la revuelta en Kronstadt. Ese mismo año se convirtió en la cabeza visible del Ejército rojo. En 1937 fue ejecutado por Stalin durante el Gran terror. ¿Tujachevski es criminal o víctima? Ambas cosas. ¿Qué ocurre con los agentes del NKVD [servicios secretos, anterior al KGB, N.T.] que asesinaron y torturaron y acabaron ellos mismos siendo torturados y asesinados? Sus familias, sus hijos y sus nietos los consideran víctimas. En un cierto sentido lo son, pero que también fueron autores de crímenes brutales es algo que, hasta el día de hoy, es relativizado. Hubo cientos de miles de personas que en las reuniones de los colectivos de trabajo durante el Gran terror simplemente aprobaron lo que sucedía y reclamaron la muerte de los llamados enemigos del pueblo. Por miedo, por adaptación al sistema o por convicción.
 
¿Era un sistema que convertía a prácticamente todo el mundo en sus defensores y potenciales víctimas?
Sí. Aunque muy, muy debilitada, también se daba esta constelación en la RDA [República Democrática Alemana]. También allí muchos se sintieron como víctimas del sistema aunque, al mismo tiempo, participasen de él, en parte como autoprotección. Esta frontera borrosa aumenta en el estalinismo enormemente debido a la hipocresía, algo que quizá no hubo en el nacionalsocialismo. En el nacionalsocialismo hubo mentiras. Goebbeles se convirtió en el símbolo de estas mentiras propagandísticas. Pero cualquiera que tuviera interés en conocerla sabía cuál era la doctrina racista de los nazis. En la Unión Soviética, por el contrario, el Terror estuvo encubierto por una monstruosa hipocresía. Porque se reverenciaba la solidaridad, la liberación de la humanidad, el internacionalismo. Esta dicotomía entre el ideal oficial y el crudo terror llegó al absurdo en los testimonios de los procesos de Moscú de los años treinta, en los cuales las víctimas justificaban su propia condena a muerte.
 
Sólo existen unas pocas imágenes de los crímenes del estalinismo. ¿Qué significa eso para la memoria colectiva?
Es un problema difícil. Nos hemos acostumbrado a visualizarlo todo. Sobre todo los jóvenes necesitan imágenes, mucho más que antes. Lo literario, el que yo crecí, ha perdido importancia. Los libros jugaban para nosotros un gran papel. En 1974 leí, o mejor dicho devoré, Archipiélago Gulag de Solzhenitsyn. Además, en mi generación muchos conocían muchos testimonios directos o a los hijos de los asesinados o encarcelados. Este recuerdo familiar directo desaparece y lo hace cada vez más. Sin embargo hay algo interesante que en Europa occidental apenas es tenido en cuenta...
 
¿Concretamente?
En la memoria familiar en Rusia hay un tipo de recuerdo mítico deformado de la época del Terror de Stalin. La diferencia entre el gulag y la vida “normal” a menudo no era demasiado grande. El hambre, el frío, la pobreza y los barracones eran algo típico en la vida diaria de muchas aldeas rusas. El recuerdo de esta pobreza extrema es un componente de la memoria familiar en Rusia. En cierto modo el recuerdo del gulag ha quedado anulado por él, queda eclipsado por esta mitificación. Un lugar común es, por ejemplo, el recuerdo de un bisabuelo que era un campesino próspero y más tarde fue expropiado y encarcelado. O la memoria de una vida dura y caracterizada por las privaciones, la opresión y la violencia, al mismo tiempo que se dice que Stalin fue un dirigente bueno y sabio. Éstas son las paradojas de la sociedad rusa, de su división, y a menudo también de la conciencia histórica patriarcal.
 
… en la que vuelven a aparecer la ambivalencia entre víctima y autor de los hechos del estalinismo.
Ésa es la cuestión clave, a la que se vuelve una y otra vez. Considere por ejemplo a Yeltsin. Su padre fue deskulakizado, esto es, expropiado, encarcelado y condenado a un gulag. A pesar de ello –o quizá debido a ello, y con redobladas fuerzas– Yeltsin se labró una carrera en el partido. Con Gorbachov ocurre algo parecido. Su bisabuelo también fue arrestado.
 
¿El culto a Stalin ha de tomarse en el 2012 en serio o es un fenómeno pop?
Yo no hablaría de culto a Stalin. Según las encuestas, el 30% de la población considera a Stalin una gran figura de la historia, pero a sólo unos pocos, un 3%, le gustaría vivir en aquella época. Sí, la imagen mediática de Stalin se ha convertido en un fenómeno 'pop'. El estalinismo se asocia para muchos a algo horroroso y sangriento, la acción y el mal. En comparación, una vida civil normal se presenta como algo bastante insípido. La televisión rusa vive en buena medida de ello. Hay un sinfín de series de televisión en Rusia ambientadas en la década de los treinta. Estas series no son incondicionalmente proestalinistas, pero trivializan el pasado, lo convierten en algo kitsch. En Alemania se dice a menudo que los documentales de Guido Knopp banalizan el nazismo. Imagínese a Guido Knopp elevado al cuadrado y como ficción y entonces tendrá usted una idea del aspecto de estas series ambientadas en la época de Stalin. Con todo, parece que la televisión comienza a cansarse de Stalin. El incentivo de romper un tabú ha desaparecido.
 
¿Hay en Moscú lugares que recuerden a las víctimas de Stalin?
Muy pocos. Hay una placa en memoria del mariscal Tujachevski en la casa en que vivió. Sin embargo no se menciona el motivo por el que murió en 1937. Esto ocurre a menudo. Las casas en que se planearon y llevaron a cabo los asesinatos apenas tienen placas que lo recuerden. Nosotros, la organización del memorial, hemos luchado durante mucho tiempo para que la sede del Colegio militar del Tribunal Superior, donde más de 30.000 personas fueron condenadas a muerte en procesos rápidos, se convierta en un museo. En su lugar se quiso construir un centro comercial. Al final conseguimos que la casa se declarase patrimonio histórico. Pero no existe nada parecido a la “Topografía del terror” de Berlín. La resistencia contra todo lo que recuerda al terror de Stalin, a los museos, monumentos o placas, es enorme. La Lubyanka, donde miles de personas fueron torturadas y asesinadas, sigue siendo, hoy como ayer, la sede de los servicios secretos rusos, el FSB.
 
¿Es un símbolo de que la psicopatología del estalinismo se extiende hasta el presente?
Para una parte de la sociedad, sí. Stalin sigue siendo para muchos un símbolo de una época mejor, una época en la que Occidente temía al imperio soviético. En el fondo no se encuentra más que un sentimiento de inferioridad profundamente arraigado. En parte se trata de una fantasía de venganza adolescente y en parte de sumisión patriarcal. Creo en cualquier caso que con las protestas contra Putin ha comenzado algo nuevo. Debido al reparto sumamente injusto de la riqueza contamos en Rusia, como ocurre también en Europa occidental, con un movimiento de izquierdas en auge. Pero se trata de una izquierda que nada tiene que ver ya con Stalin. Eso muestran también las encuestas: quien es joven y tiene una formación no es ya receptivo a una imagen positiva de Stalin. Ésa es nuestra esperanza.

Irina Scherbakowa es profesora de Historia en la Universidad de Moscú.

Traducción para www.sinpermiso.info: Àngel Ferrero

sábado, 25 de agosto de 2012

Los Lugares de Memoria como ingreso turístico. Sin Justicia pero con rutas turísticas

 
Sol, playa y memoria histórica
 
 
El papel que jugó la URSS en la Guerra Civil española, a favor del bando republicano, “no sólo fue importante, sino que fue histórico”, explica el director técnico del Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro (COMEBE), David Tormo. Las instalaciones del COMEBE explican sobre el terreno la más larga y sangrienta batalla de la Guerra Civil a través de cinco museos y de 20 escenarios al aire libre. Se encuentran a solo una hora de camino de la Costa Dorada, donde los turistas rusos se bañan en las playas, se tuestan al sol, se van de compras y se cuentan por miles. Sin duda, los rusos del siglo XXI visitan España en unas condiciones muy diferentes a los soviéticos que lo hicieron hace más de 70 años.

Según las previsiones de la Agencia Catalana de Turismo, este año viajarán a Cataluña unos 750.000 turistas rusos, cifra que –de confirmarse- representaría un aumento del 40% respecto al verano anterior. Y eso que el año pasado ya se consideró un récord que casi un millón de rusos visitaran España (alrededor del 60% de ellos, viajaron a la costa catalana). Según las mismas fuentes, se prevé que estos visitantes gasten unos 1.500 millones de euros, más del doble que en 2011.

Con estas previsiones y teniendo en cuenta que este turista hace estancias largas y, además, tiene fama de inquieto, no es de extrañar que los responsables del COMEBE hayan decidido bucear en la memoria histórica para intentar atraer a sus instalaciones a estos visitantes con una oferta de “turismo cultural vinculado a la historia, que incluso puede estar relacionado con su propia familia”, indica Tormo, que es historiador de formación.

De momento, se ha puesto en marcha una prueba piloto que consiste en traducir al ruso toda la información del principal espacio museístico '115 días', el centro de interpretación que explica en toda su amplitud la Batalla del Ebro. Además, se ha hecho promoción de los espacios del COMEBE en la prensa y en la Costa Dorada.
 
Si funciona, también se traducirá al ruso la información de los otros cuatro centros de interpretación, así como los 20 espacios al aire libre que también están señalizados y que incluyen trincheras y escenarios de la contienda, como el antiguo pueblo de Corbera d’Ebre, el Gernika catalán, que fue arrasado por las bombas de la Legión Cóndor alemana.
 
El apoyo que el bando republicano recibió de la Unión Soviética fue en forma de armamento y material bélico en general, pero también enviaron numerosos técnicos para enseñar a utilizar y reparar dicho material y, en general, aportaron su amplia experiencia militar al ejército democrático. También acudieron al campo de batalla militantes del partido comunista de la URSS, con intenciones poco altruistas.
 
La aviación, fundamental
Si hay un sitio donde se puede visualizar el apoyo que recibió de la URSS el gobierno de Largo Caballero, este es el Centro de Interpretación de la Aviación Republicana y la Guerra Aérea de Santa Margarida i els Monjos, ya que la Unión Soviética mandó –y el gobierno de la República pagó por ello- cientos de aviones, pilotos y técnicos a la guerra de España y formó a numerosos aviadores españoles.
 
Los supervivientes de la guerra de esta población situada a medio camino entre Barcelona y la Costa Dorada todavía recuerdan las cajas con caracteres cirílicos que invadían las calles y que contenían material de construcción de los aviones soviéticos Polikarpov I-15 (o chato) y Polikarpov I-16 (mosca). Y es que en esta localidad se encontraba uno de los principales aeródromos de Cataluña durante la guerra, que ahora se puede visitar, como también otros escenarios de la contienda: un refugio antiaéreo, una antigua cárcel o los talleres donde se construían los aviones.
 
Y en el extremo sur de la provincia de Tarragona se halla el antiguo campo de aviación de la Sénia y también allí está enterrado un piloto soviético que murió durante la Guerra Civil. La alcaldesa de la población, Pilar Ballester, ha manifestado el interés del consistorio por atraer a los turistas rusos de la Costa Dorada, sobre todo en estos momentos en los que el gobierno catalán –por falta de presupuesto o por incomodidad política- ha dejado estos equipamientos, que forman parte de la Red de Espacios de Memoria de Cataluña, en manos exclusivamente de los agentes locales.

jueves, 16 de agosto de 2012

Presentaci​ón del libro "Los médicos republican​os españoles en la Unión Soviética" en Manzanera (Teruel),


La emigración republicana española en la Unión Soviética es una gran desconocida para el público general. Posee rasgos que la hacen diferente de la que se dirigió a otros países. Pequeña en número, las dos terceras partes de sus 4.500 integrantes fueron niños evacuados que se hicieron adultos en el país de adopción. A ellos se han de sumar varios grupos de personas enviadas por el Gobierno republicano que ya se encontraban en la URSS al final de la Guerra Civil, así como los exiliados políticos relacionados con la militancia del PCE. Esta emigración española heterogénea se desenvolvió en medio de unas condiciones de vida difíciles, con escasas posibilidades de discrepar en un mundo rígidamente controlado por la maquinaria del poder estalinista.

Los profesionales de la Medicina son unos excelentes testigos de lo que acontece en el mundo y su biografía es la de la sociedad a la que pertenecen. En la II República algunos médicos españoles viajaron a la URSS para conocer su organización sanitaria. Durante la Guerra Civil española, la Unión Soviética se volcó en apoyo del Gobierno republicano, que había quedado aislado en el concierto internacional. Uno de los principales interlocutores en las negociaciones con el Gobierno soviético fue un médico, Marcelino Pascua, embajador en Moscú. Al final de la contienda, una veintena de médicos y odontólogos españoles habían emigrado a la URSS. Más tarde, cerca de un centenar de niñas y  niños de la guerra estudiaron la carrera de Medicina en este país y muchos de ellos regresaron a España en los años cincuenta. Otros lo hicieron más tarde, algunos después de haber residido un tiempo en Cuba, colaborando con la Revolución castrista. En fin, la historia de un colectivo del que poco se sabía hasta hoy.
              
Miguel Marco Igual nació en Manzanera (Teruel) en 1954. Aragonés de cultura catalana, es doctor en Medicina y especialista en Neurología. Trabaja en el Hospital de Sabadell (Barcelona) con dedicación preferente a la esclerosis múltiple y a la epilepsia. Desde la infancia vivió de cerca el mundo del exilio por motivos familiares. Interesado por la historia contemporánea, ha centrado su atención en la emigración española en la Unión Soviética, quedando cautivado por la vida de los médicos republicanos que residieron en este inmenso país.

La Librería de Cazarabet
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martes, 31 de julio de 2012

Варшавянка (Varshavianka) - La Varsoviana Soviética. Traducción al español


carlosmartel24 - You Tube- 26/06/2009
La versión original fue compuesta en 1883 por el poeta polaco Waclaw Swiecicki en respuesta a las luchas internas de Polonia contra el Imperio Ruso. La canción se basó en un tema popular polaco (otras versiones apuntan a "La Marcha de los Zuavos" o "Les Hussards de Bercheny"). Se cantó, por vez primera, en la manifestacion obrera del 2 de marzo de 1885 en Varsovia y se popularizó de tal forma que fue adoptada en 1897 por G. Krjijanovsky. La versión del video corresponde a esta adaptación.

Susana Ginette Marco 31/07/2012 (completando información)
Para nosotros es A Las Barricadas!!! La Warszawianka o La Varsoviana es una de las canciones más importantes del movimiento obrero y de la causa de la Revolución mundial. Fue compuesta, en 1883, por el poeta polaco Waclaw Swiecicki, cuando estaba encerrado en una prisión de Varsovia, en un momento en que el movimiento obrero polaco sostenia duras luchas reivindicativas y peleaba contra la ocupación del Imperio Ruso. Se cantó, por vez primera, en la manifestacion obrera del 2 de marzo de 1885 en Varsovia y se popularizó y versionó en toda Europa por la solidaridad del movimiento obrero con los luchadores polacos. En España la Varsoviana se hizo famosa gracias al sindicato anarcosindicalista de la CNT. Era el himno que se entonaba en aquella Barcelona anarquista de 1936, despues de que el dictador Francisco Franco diera un golpe militar a la República española.


domingo, 8 de julio de 2012

Dissortats “nens de la guerra” (adreçat a algun periodista que se’n vulgui fer ressò)


 Joan Tardà - Blocs Esquerra 7/7/12
Quan encara no hem aconseguit que el Congrés dels Diputats renunciï a la convocatòria feta al membres de la Comissió de Defensa per a reunir-nos a l’Alcázar de Toledo el proper dia 18 de juliol, tot i que arran de la denúncia republicana (PNB i IU ens han donat suport) el fet ha esdevingut escàndol.

 Quan encara ressona el vergonyant desfici del govern espanyol de negar als “nens de Rússia” que resideixen a Moscou la subvenció per mantenir el local social que tenen obert a la capital russa, ara ens hem d’indignar amb la penosa situació que viuen els “nens de la guerra” retornats, els quals no cobren la pensió russa des del mes de gener d’enguany.

 Efectivament, l’administració russa ha deixat de pagar la pensió a aquestes persones, totes elles de més de vuitanta anys i que en treballaren de quaranta a quaranta-cinc, raó per la qual l’administració espanyola ha deixat també de pagar-los el complement de pensió pel fet que la pensió russa ni tan sols assoleix la mateixa quantitat que la mínima de la Seguretat Social. La descurança de l’administració Putin ha arribat a fer servir com a argument per negar-los-hi que calia fer la tramitació de la paperassa anualment a través de fes de vida adreçades al Fons de Pensions, traduïdes a la llengua russa i verificades per un notari, tot vulnerant el conveni entre ambdós estats de 1996.

 Persones de més de vuitanta anys, moltes d’elles soles, absolutament desemparades, fins a l’extrem que n’hi ha que ni tan sols poden pagar la residència on s’estan. I l’administració espanyola s’ha limitat a enviar-los una carta dient-los que no cobraran el complement de mínims. I que espavilin!

 Es evident que qui ha d’espavilar són els ministeris afectats. Es el que exigim i, ara per ara, tanmateix, ens costa fer-los moure. Aquesta setmana hi haurà altres contactes, però quan costa tant fer veure a polítics i funcionaris com és d’imperdonable la seva indolència i llur manca de sensibilitat respecte a aquestes persones, víctimes de l’enorme tragèdia provocada un 18 de juliol de fa 76 anys, hom s’adona de l’alt preu que paguem per la desmemòria.

 Una desmemòria que fa que el president de la Comissió de Defensa consideri normal convocar-nos, als membres de la Comissió de Defensa, a l’Alcázar el 18 de juliol.

jueves, 5 de julio de 2012

Necrológica del Brigadista Internacional Viktor Mijáilovich Lavsky (1914-2012)


29 de junio de 2012 - AGE - Dolores Cabra, Secretaria General de la Asociación Archivo Guerra y Exilio
El  Teniente General de Aviación retirado, con honores militares de la URSS y candidato a Ciencias Militares,Viktor Mijáilovich Lavsky falleció el día 19 de junio de 2012. La Presidenta de AGE y Vicepresidenta de la Asociación de Voluntarios soviéticos en España, Adelina Kondratieva, única veterana con vida en Rusia, nos hace llegar estas notas sobre la vida de combatiente de Víctor Mijáilovich:
Nació el 19 de octubre 1914 en la región de Donetsk Makeevka (Ucrania).Estudió en el Instituto de Transporte Ferroviario de Dnepropetrovsk.En 1933 se ofreció como voluntario para el Ejército Rojo y se le pidió ampliar sus estudios en la escuela de vuelo de Jarkov. Después de superar la capacitación en la especialidad de "piloto-observador" con el rango de teniente, fue enviado a servir en el Regimiento de Bombarderos en Smolensk.
En 1937 Víctor Lavsky llegó a España como voluntario para luchar en la defensa de la República, donde realizó cerca de noventa misiones de combate en tierras españolas combatiendo en el aire a la aviación fascista. Regresó a casa en 1938.
Desde 1939 a 1941 estudió en la Academia de la Fuerza Aérea, NE Zhukovsky mientras participaba en la guerra soviético-finlandesa, en la que consta que llevó a cabo cerca de veinte incursiones.
Durante la Gran Guerra Patria Lavsky luchó en el Sur-Oeste, Stalingrado y los frentes ucranianos.
Después de la guerra fue nombrado primer oficial del Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea de servicio.En 1950 era un especialista en combate con experiencia y fue nombrado piloto mayor de la aviación militar de la expedición "Norte-5".
Lavsky también voló en repetidas ocasiones al Polo Norte. Durante la ejecución de esta tarea única fue condecorado con la Orden de la Bandera Roja.
En los años 1952-71, Lavsky fue piloto mayor,  Jefe de las Tropas Fronterizas de líneas de defensa Antes de retirarse a la reserva en 1974 estuvo en el cargo  de Jefe del Departamento navegante de la Fuerza Aérea de la Academia de Ingeniería.
Fue profesor de la Academia de Ciencias Militares, presidente de la Asociación de voluntarios soviéticos en España y de la organización pública Inter-regional de veteranos discapacitados y del servicio militar en Rusia.
Además de las seis órdenes de la Bandera Roja, fue galardonado con tres órdenes de la Guerra Patria, cuatro órdenes de Estrella Roja, Orden del Mérito y Orden de Bogdan Khmelnitsky.
Después de 70 años, en una reunión de veteranos interbrigadistas, dijo que todos los voluntarios durante la Guerra Civil, 1936-1939, incluyendo los de la Unión Soviética, llegaron a España sólo para hacer justicia y luchar por el legítimo gobierno de la República:
"Ahora hay muchas personas que quieren reescribir la historia. Llegamos allí para proteger la democracia y luchar contra los rebeldes y sus aliados. Hemos luchado contra el fascismo y por la libertad en España ...".Esa guerra civil en los cielos de España perdió uno de cada cuatro pilotos. En el obelisco, que se encuentra en Madrid, en el cementerio de Fuencarral, para recordar a los internacionalistas soviéticos, hay grabados 198 nombres.
Lavski. estuvo más de 35 años participando activamente en el movimiento de los veteranos, lo que le lleva a la organización interregional pública de los inválidos de guerra y a la Presidencia de la Asociación de voluntarios soviéticos en España, como miembro del Comité Ruso de Veteranos de Guerra Ahora, la Vicepresidenta de la Asociación, la teniente mayor Adelina Kondratieva, asumirá la presidencia a sus 95 años.
Víctor, como a él le gustaba que le llamáramos los socios y amigos españoles, era un hombre de carácter serio, riguroso y con un gran sentido de la justicia y la solidaridad.
Las reuniones y encuentros de los que pude participar en el Comité de Veteranos en Moscú, durante los últimos quince años, estaban impregnados de cariño, combate por las reivindicaciones y un sentido del humor muy especial, de ese que ahora ya no existe o es diferente.
Tuve el honor de recibir varias condecoraciones de su mano, la última en noviembre del año pasado, ya estando él convaleciente de su caída, con motivo del 70 aniversario de la guerra patria. Fue la última vez que le vi.
Encabezó la delegación rusa que llegó a España para asistir al gran homenaje que hicimos a los brigadistas internacionales en 1996, con motivo del 60 aniversario de su llegada a España en defensa de la República.
Todos los que tanto aprendimos de sus valores y su dignidad le recordaremos siempre.
Recuerdo cuando tuvo lugar la reunión en la Embajada Española en Moscú a propósito de la llegada de la entonces ministra de Cultura, Esperanza Aguirre. Desde AGE convocamos a los niños de la guerra y a los Brigadistas Internacionales y demandamos que nos recibiera. El general Lavsky, de uniforme militar y con las condecoraciones, habló el primero, traducido por el capitán de navío Amozov. Creo que la ministra nunca se habrá visto en ninguna situación parecida. No sé con quien esperaba encontrarse la ministra pero aseguro que, sin dejar de decir las auténticas verdades de las reivindicaciones pendientes, allá por el año 1998 o 99, el acto fue toda una lección de cortesía y protocolo, digno de ser considerado en los estudios diplomáticos. Personajes como Lavski, Adelina, Amozov, Alberto... son ya parte de ese mundo que se muere haciendo que nazca otro con una estrategia de resistencia y solidaridad, basado en aquellos valores que nos legaron.