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jueves, 6 de junio de 2013

Azerbaiyán honra a los pilotos de la República que defendieron los pozos petrolíferos de Bakú

Pilotos españoles en la escuela de vuelo de Kirovabad.
El Gobierno de Aliyev financia un documental sobre los aviadores españoles que combatieron a Hitler 

06.06.2013
El Muvim de Valencia acoge hoy (19 h.) el estreno mundial del documental "Sobre el cielo de Azerbaiyán", un homenaje a los pilotos de la República que tras el final de la Guerra Civil combatieron a Hitler en las filas de la aviación soviética defendiendo los pozos de petróleo de Bakú, la capital de esta república del Cáucaso. Se trata de una coproducción de la firma valenciana Volya Productions que dirige Pablo Gil y de la productora azerbaiyana Salname, que a su vez ha contado con la colaboración del Ministerio de Cultura de Azerbaiyán y la financiación del Gobierno de este país del Mar Caspio fronterizo con Irán que preside Ilham Aliyev. El estreno, que está organizado por la Embajada de Azerbaiyán en España, contará con la presencia del embajador Altai Efendiev.

La idea original del documental nace de la empresaria azerbaiyana afincada en Valencia, Gyulnara Khanbabaeva, presidenta de la asociación "Elmira" de hermandad entre España y Azerbaiyán. A Khanbabaeva le brotan las lágrimas cuando rememora a estos pilotos españoles. "Las jóvenes generaciones de Azerbaiyán deben de conocer que hubo gente que, sin conocer nuestro país y nuestro idioma, lucho por nosotros", apunta. Al mismo tiempo añade que esta historia "hermana" a ambos países. 

Los hechos se centran en la Escuela Militar de Vuelo Nº 20 de Kirovabad, la actual ciudad azerbaiyana de Ganza, donde la aviación de Stalin entrenaba a los pilotos españoles dentro de los acuerdos de cooperación de la República con Moscú. Al finalizar la Guerra Civil en Kirovabad se estaban formando 180 jóvenes pilotos republicanos, la mayoría catalanes y valencianos que habían llegado allí en enero de 1939. De este grupo, una treintena que no eran comunistas pidieron abandonar la URSS, por lo que al estallar la II Guerra Mundial fueron deportados e internados en campos de trabajo (gulags) durante 15 años. 

Los pilotos de Kirovabad que si decidieron combatir en la aviación soviética, entre los que también había españoles que se exiliaron en la URSS tras la caída de la República, principalmente protegían los cielos de Bakú, donde se extraía el 70% del petróleo que alimentaba el esfuerzo de guerra ruso. Al menos 25 de aquellos pilotos españoles murieron luchando contra Hitler.

El Gobierno del PP miente para negar la ayuda a los ‘Niños de la Guerra’ en Moscú

(Actualización con documentos que prueban la argumentación falaz del Gobierno a Gaspar Llamazares para negar la ayuda al CEM).
cuartopoder  - Luis Díez 3 de junio de 2013
Apunten esta cifra: 25.554,56 euros. No es el sobresueldo en dinero negro de algún directivo del PP ni las dietas y gastos de representación de algún líder del partido gubernamental; tampoco es la cantidad perdonada a algún evasor acogido a la amnistía fiscal de Cristobal Montoro ni el botín sustraído a algún ahorrador estafado por Bankia o Caixagalicia Bank… No, es la cantidad que los “Niños de la Guerra” deben al Gobierno español, concretamente al Ministerio de Hacienda.

Les pido que apunten esa cifra porque así, con decimales y todo, se la ha comunicado el Ejecutivo al diputado de IU Gaspar Llamazares en respuesta a la pregunta que formuló meses atrás sobre la retirada de la ayuda al Centro Español en Moscú (CEM), una sede emblemática que aquellos hijos de republicanos españoles que fueron acogidos en la antigua Unión Soviética durante la Guerra Civil española, hoy octogenarios, crearon hace más de cinco décadas como centro de reunión y difusión de la cultura española en la capital rusa. En febrero pasado pideron ayuda para evitar ser desahuciados.

Dice el Gobierno que en 2006, el CEM, mantenido durante muchos años con las aportaciones de aquellos expatriados españoles, recibió una subvención de 71.000 euros para gastos de funcionamiento y actividades asistenciales y culturales. Y añade que en 2007 “se encontraban sin justificar 21.000 euros de la citada cantidad, incumpliendo la normativa vigente”. Por ese motivo, la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, entonces bajo gobierno del PSOE, inició un “expediente de reintegro” al que los responsables del CEM no presentaron alegaciones ni reintegraron tampoco el dinero recibido. Así las cosas, y de acuerdo con la ley en materia de subvenciones, el Gobierno mantuvo el expediente que ha sido continuado por el Ministerio de Hacienda.

El resultado es que a día de hoy, con la suma de intereses, los “Niños de la Guerra“ deben 25.554,56 euros al departamento de Montoro y que Hacienda comunicó la deuda en octubre pasado “en vía ejecutiva” a la directiva del histórico CEM, en Kuznetski Most 18/7 y les dijo que mientras no reintegren esa cantidad no tendrán más ayudas. La respuesta gubernamental a Llamazares recuerda que la Ley General de Subvenciones es muy estricta, dice que para obtener una subvención o ayuda pública, el solicitante ha de estar al corriente de pago de las obligaciones y concluye que, de acuerdo con la mencionada ley, el CEM no tiene derecho a que se le concedan nuevas subvenciones.

Luego, para que adviertan la gran sendibilidad hacia estos ancianos, víctimas de la guerra, el Gobierno de Mariano Rajoy aprovecha la respuesta a Llamazares, publicada en el Boletín Oficial del Congreso (BOC) el 30 de mayo pasado, para decir que es consciente del significado que el Centro Español de Moscú tiene para ellos y de “su importancia como institución emblemática de los españoles en Rusia”. Pero si así fuera, no abusaría de la falsedad para justificar su negativa a conceder la ayuda y, de paso, dejar en entredicho la honradez de los “Niños de la Guerra” en la gestión del centro, como ha hecho en la mencionada respuesta oficial.

Según los documentos remitidos a cuartopoder.es por la representante del CEM y dirigente de la asociación Archivo, Guerra y Exilio (AGE), Dolores Cabra, los responsables del centro en Moscú entregaron, vía consular, al Gobierno español (Ministerio de Hacienda) la documentación justificativa del gasto. Por desgracia, gran parte de aquellos 21.000 euros se tuvo que emplear en pagar los entierros de los que iban muriendo. Y eso porque con unas pensiones de 6.000 euros al año, ahora reducidas a 1.200, no podían hacer frente a los gastos de los sepelios, que en Rusia son elevadísimos.

Pero además, el Ejecutivo de Rajoy emplea un argumento estercolario que en nada coincide con la respuesta  que dio el jefe del servicio de subvenciones del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales, Manuel Martínez, en 2011, para denegar la ayuda al CEM y con la del propio Ejecutivo al diputado de Amaiur, Jon Iñarritu, denengando la ayuda al centro por falta de puntuación dentro de las posibilidades presupuestarias –se requería un mínimo de 25 puntos y el CEM tuvo 15 en el sistema de baremación ministerial-. Ni que decir tiene que la indignación transmitida a este diario por la respuesta gubernamental a Llamazares es superlativa. No conformes con negarles la subvención, tratan de cubrirles de mierda. Por lo demás, el Gobierno Vasco ya ha comprometido una ayuda de 10.000 euros para evitar que les desahucien.

sábado, 1 de junio de 2013

Cuadernos de Rusia. Diario 1941-1942.

Estos Cuadernos de Rusia, la obra cumbre de la literatura memorialística sobre la División Azul, los redactó Dionisio Ridruejo entre otoño de 1942 y primavera de 1943, desde el confinamiento en Ronda, a su vuelta del frente ruso.

Editados de forma póstuma a finales de los años 70 del siglo pasado, ahora cobran nueva luz –en esta edición crítica y definitiva, a cargo del historiador Xosé M. Núñez Seixas–, cuando su figura ha quedado ya situada sin vacilaciones en la historia intelectual y política española del siglo xx.

Más allá del testimonio y radiografía de un fascista con voluntad documental, como notas de viaje y asueto, de meditación o de tiento lírico, como apuntes de vida agitada y remansada, estos cuadernos destilan una viveza de observación y una calidad literaria indiscutible. 
En palabras de Jordi Gracia, responsable del prólogo: «las sorpresas de la lectura política van a ser muy escasas frente a la riqueza de una lectura integral del texto como operación literaria frustrada, abandonada o aplazada para tiempos mejores que ya no iba a vivir. Y ése es el mejor regalo de esta nueva edición de Cuadernos de Rusia: autorizarnos a leer entero al Ridruejo divisionario y fascista y a apreciar por tanto la tensión interna de la prosa, la riqueza descriptiva, los matices estilísticos del paisajista de sensaciones, las analogías con paisajes castellanos o la voluntaria empatía emocional con quienes soportan a la fuerza el paso y la convivencia de las tropas en sus casas y aldeas. Por eso la lectura de este fresco literario de una empresa equivocada ofrece hoy la oportunidad de mancharse con el barro, la nieve pisoteada, la suciedad de la guerra, el drama de los muertos y el dolor de la consunción, y al mismo tiempo asistir a la despedida definitiva de una prolongada juventud.»

Dionisio Ridruejo (1912-1975). Poeta, ensayista y político español perteneciente a la Generación del 36. Miembro destacado de Falange, durante la Guerra Civil fue Director General de Propaganda del bando franquista.

En 1940 fundó con Pedro Laín Entralgo la revista Escorial.

En 1941 marchó como soldado raso voluntario a la División Azul. A su regreso de Rusia, rompió con el Régimen de Franco por su falta de carácter falangista. En 1942 abandonó la Falange y dejó todos sus cargos públicos. Fue desterrado casi cinco años a varias ciudades españolas. Desde 1951 se dedicó a dar conferencias luchando por liberalizar el régimen de Franco. En 1956 participó en la plataforma Acción Democrática. Procesado y encarcelado en varias ocasiones por su militancia política, en 1962 acudió al IV Congreso del Movimiento Europeo, en Múnich.

Se exilió en París en los años 1962 a 1964, impartió clases en universidades de Estados Unidos entre 1968 y 1969, y desde 1971 concedió entrevistas en las que expuso su oposición al Régimen. En 1974 refundó su viejo partido llamándolo Unión Social Demócrata Española. Entre sus ensayos destacan Escrito en España (1962 y 1964), prohibido en su momento, y el póstumo Casi unas memorias (1976). Entre sus recopilaciones de ensayos y artículos en prosa figuran En algunas ocasiones (1960), Entre literatura y política (1973) y Sombras y bultos (1974).

Xosé M. Núñez Seixas (Ourense 1966), historiador e investigador, es doctor en Historia Contemporánea por el Instituto Universitario Europeo de Florencia. Ha sido catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Santiago de Compostela.

Desde octubre 2012 es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich (LMU).

Su investigación se centra en la cuestión nacional y los nacionalismos comparados en la Europa del siglo xx, así como en la historia cultural de la guerra.

Es autor del ensayo Imperios de muerte. La guerra germano-soviética 1941-1945 (Alianza, 2007).

martes, 28 de mayo de 2013

"Los niños de la guerra" en las VI Jornadas en torno al Campo Concentración de Albatera

1 de Junio San Isidro (Alicante)
"Los Niños de la Guerra"
AGE 28/5/13
Un año más, desde el año 2008, celebramos este próximo sábado 1 de junio de 2013 las VI Jornadas en torno al Campo de Concentración de Albatera.El campo de concentración de Albatera fue uno de los más duros que hubo en España después de la Guerra Civil, dentro del diseño y programación de represión y exterminio organizado por el llamado "bando nacional", el fascismo. Fueron innumerables los fusilamientos y las "sacas" que se produjeron en este campo durante los pocos meses que permaneció en funcionamiento. Este Campo llegó a albergar según testimonios e investigaciones entre 15.000 y 20.000 prisioneros. Represión, tortura, fusilamientos y ante todo EL SILENCIO. " El silencio fue la estrategia de más largo alcance puesto  que sus efectos llegan hasta nuestros días". Prueba de ello fue la destrucción de todos los archivos de este campo y el desconocimiento aún hoy en día de una gran parte de la población de la existencia del mismo.

Este año la temática central será sobre los "niños de la guerra", este colectivo tan olvidado en la memoria histórica. Contaremos con conferenciantes especialistas en esta temática, pero sobre todo contaremos con testimonios de supervivientes, historia viva presente.
Sirvan estas Jornadas una vez más como homenaje y reconocimiento a todas las víctimas del franquismo y a sus familiares. Sirvan también para seguir luchando por una Memoria Histórica que haga realidad las peticiones y exigencias que demandan las víctimas del franquismo y sus familiares: 

VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.
ELLOS SE LO MERECEN.

domingo, 19 de mayo de 2013

La complicidad con los nazis no se premia

Llanos de Luna, entrega un diploma de reconocimiento a la Hermandad Nacional de Combatientes de la División Azul.

Público - 19/05/2013 - Marià de Delàs Periodista
El titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, quizás responda en el Congreso a quienes piden explicaciones por la participación de la delegada del gobierno en Catalunya, María de los Llanos de Luna, en la entrega de un diploma de reconocimiento a la Hermandad Nacional de Combatientes de la División Azul. El ministro, por el momento, ignora a quienes denunciaron que la delegada atentó de esta manera contra la dignidad de las víctimas de la barbarie nazi y que por ello debe ser destituida. Fuentes del Gobierno han equiparado esta asociación, subvencionada con algún dinero público, con cualquier otra legalmente registrada, como la de Aviadores de la República, y recuerdan que no es la primera vez que, durante los últimos años, un veterano de la División Azul participa en un acto oficial. 

No es la primera vez que un veterano de la División Azul participa en un acto oficial
No parece pues que el ejecutivo esté dispuesto a enmendar la conducta de su delegada. Por eso conviene recordar que la colaboración de tropas españolas con el ejército alemán durante la segunda Guerra Mundial no fue un gesto más de complicidad criminal de la dictadura franquista con el régimen de Adolf Hitler. Fue mucho más que una operación bélica de agradecimiento, en la que se invitó a participar como voluntarios a jóvenes fascistas románticos y aventureros, deslumbrados por el poderío de los nazis. Con demasiada frecuencia se ha silenciado la verdadera naturaleza de aquella movilización militar y, sobre todo, el contexto en el que se produjo.

La División Azul se organizó en 1941, bajo el mando del general Agustín Muñoz Grandes, y quedó integrada como división 250 del ejército alemán. Fue trasladada a la Unión Soviética y allí colaboró en el cerco de Leningrado, en el que murieron de hambre y de frío más de un millón de civiles rusos. Fue cómplice de algunos de los episodios más sangrientos, inhumanos y vergonzosos de la historia contemporánea.

En ese frente combatieron durante dos años más de 47.000 soldados españoles, en condiciones durísimas. Más de 4.000 perdieron la vida. 

A menudo, sin embargo, se relegan al olvido a los millones de rusos asesinados por las tropas alemanas durante esa invasión, a pesar de tratarse de hechos bien documentados, ocurridos entre 1941 y 1942. Cometieron un auténtico genocidio con masas de ciudadanos soviéticos capturados, a los que llamaron prisioneros de guerra, antes y después de ser trasladados a campos de concentración y exterminio. Los nazis, en las zonas ocupadas, designaban con el nombre de prisioneros de guerra a cualquier hombre de entre 15 y 65 años.

En su libro Los verdugos voluntarios de Hitler, Daniel Jonah Goldhagen, da una cifra de 2'8 millones de prisioneros muertos, principalmente por inanición, pero también en ejecuciones sumarias, en menos de ocho meses.

Las descripciones sobre las matanzas cometidas durante la operación Bararossa son aterradoras
Las descripciones sobre las monstruosas matanzas cometidas durante la operación Barbarossa (nombre con el que los nazis designaron la invasión de la URSS) son aterradoras. Una orden jurídica con el mismo nombre eximía de responsabilidad en cualquier juicio por los delitos cometidos por soldados alemanes en ese frente. Masas de población civil y militar capturadas por la Wehrmacht fueron víctimas de ejecuciones masivas y deportaciones. Millones de personas cercadas en áreas enormes, durmiendo al raso durante semanas en condiciones extremas y sin comida. Las epidemias diezmaban los campos. Muchos prisioneros fueron obligados a caminar cientos de kilómetros hasta otros lugares de cautiverio. Los que no resistían la marcha y no podían permanecer en pie eran ejecutados.

El propio Hermann Goering se permitió bromear, en conversación con un diplomático, sobre las consecuencias brutales del hambre en esas situaciones límite: "En los campos de los prisioneros de guerra soviéticos, después de haberse comido todo lo posible, incluyendo las suelas de las botas, ellos han empezado a comerse los unos a los otros, y lo que es aun más serio, se han comido también a un guardia alemán". 

No faltan historiadores que eximen de responsabilidad a las tropas españolas en esa operación genocida contra la población rusa. Intentan situarse en la equidistancia y recurren al testimonio de quienes recuerdan las tremendas penalidades de quienes combatieron en la División Azul y las "gestas heroicas" en su "lucha contra el comunismo". También a quienes citan con orgullo la alusión de Hitler al valor de los soldados españoles.

La División Azul, inspirada por falangistas y reclutada básicamente entre los vencedores de la guerra civil española, también integró en sus filas a gentes que buscaban sencillamente medios de subsistencia para sus familias, tan difíciles de obtener en plena postguerra, o personas que deseaban hacerse perdonar su permanencia en el bando de la legalidad republicana.

Nada de eso puede hacer olvidar que, con mayor o menor conciencia, esas tropas colaboraron en una operación infame, una empresa criminal, al servicio de una causa terrorífica e inhumana, encuadradas en un ejército genocida.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Rusia en 1931 (reflexiones al pie del Kremlin) de César Vallejo


«A fines de los años veinte César Vallejo realizó dos viajes a la Unión Soviética, cuyas impresiones plasmó en diversas crónicas que publicó en Lima y Madrid, para reunirlas más tarde bajo el título de Rusia en 1931 (Ediciones Ulises, 1931). El valor de aquellos testimonios es doble, pues además de haber sido escritos por uno de los más grandes poetas del siglo XX, fueron crónicas contemporáneas de los textos “rusos” de Manuel Chaves Nogales, Josep Pla, Miguel Hernández y Julián Zugazagoitia, entre otros autores españoles.

RUSIA EN 1931 es un relato entusiasta y pro-soviético, pero al mismo tiempo libre e independiente, ya que el poeta peruano no viajó a Rusia invitado por el Kremlin ni fue compensado económicamente por la simpatía de su reportaje. Todo lo contrario: César Vallejo regresó a la pobreza y la zozobra parisinas, donde murió en el desamparo más absoluto. La presente edición viene a ser la segunda española y tercera en nuestra lengua, enriquecida por lo tanto con los aportes y enmiendas de la edición peruana de 1965.» Fernando Iwasaki

CÉSAR VALLEJO (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892-París, 15 de abril de 1938) poeta y escritor peruano considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX. Al término de sus estudios trabajó como maestro, hasta que a los 25 años un desengaño amoroso lo llevó a abandonar Trujillo y a establecerse en Lima. Después de varios meses en la cárcel de Trujillo, acusado de robo e incendio en una revuelta popular (1920-1921), se fue a París en 1923; expulsado por la policía, después de dos viajes a la Unión Soviética (1928 y 1929), vivió en Madrid de 1930 a 1932, pudiendo después regresar a París, donde malvivió hasta acabar, como han hecho observar algunos, «muriendo de miseria».

La Librería de Cazarabet
libreria@cazarabet.com

jueves, 2 de mayo de 2013

Des de l'avinguda de la Unió Soviètica, als magatzems "La isla de Cuba"

Cristina Escrivà Moscardó 
Editorial: L'Eixam Edicions
Col·lecció: Producció pròpia
Pàgines: 80
Preu: 8.00€
ISBN: 9788415180173 

Las calles que hoy podemos recorrer por el centro de nuestra ciudad, son los mismos que transitaron la buena gente republicana. 

Proponemos un paseo desde la avenida de la Unión Soviética a la plaza de la Región valenciana, donde se encontraban los antiguos almacenes de "La Isla de Cuba". 

Testimonios orales nos recuerdan que la calle de la Paz era la más larga del mundo... porque acababa a la Isla de Cuba.