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domingo, 29 de enero de 2012

Rusia premia a dos localidades por conservar tumbas de militares soviéticos

Homenaje a la memoria de los pilotos soviéticos que lucharon junto a la República Española de 1936 a 1939. De los 772 aviadores que participaron en la lucha 99 perdieron su vida. Este monumento en sta Cruz de la Zarza recuerda su sacrificio.


26/01/2012 | lainformacion.com
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha condecorado a las localidades de Santa Cruz de la Zarza (Toledo) y de La Sénia (Tarragona) por su contribución a la conservación de enterramientos de militares rusos que murieron en España combatiendo en apoyo del bando republicano durante la Guerra Civil.

Madrid, 26 ene.- El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha condecorado a las localidades de Santa Cruz de la Zarza (Toledo) y de La Sénia (Tarragona) por su contribución a la conservación de enterramientos de militares rusos que murieron en España combatiendo en apoyo del bando republicano durante la Guerra Civil.

El embajador de España en Rusia, Alexander Kuznetsov, ha entregado hoy, en nombre de Medvédev, sendos diplomas al alcalde de Santa Cruz de la Zarza, Román Muñoz, y al exregidor de La Sénia, Víctor Pla, en un acto celebrado en la delegación diplomática rusa en Madrid.

En estos dos pueblos, donde había aeródromo, estuvieron destinados soldados de la aviación rusa para defender al frente republicano contra las tropas del general Francisco Franco.

En Santa Cruz de la Zarza se estima que hay cinco soldados enterrados y en La Sénia, uno.

El embajador ruso ha expresado su reconocimiento y gratitud a los condecorados por haber decidido construir sendos monolitos en recuerdo de la memoria de los caídas.

Kuznetsov ha subrayado que este gesto contribuye también a fortalecer el hermanamiento entre España y Rusia.

"A veces, la historia puede sembrar rencores y desconfianzas entre los pueblos, pero también pueden servir como fuente de acercamiento y amistad entre los dos pueblos", ha comentado.

Ha recordado que soldados rusos combatieron en la Guerra Civil española y que militares españoles hicieron lo propio en la II Guerra Mundial en apoyo tanto de la Unión Soviética como de Alemania.

Kuznetsov ha valorado que España y Rusia hayan tenido "la gran sabiduría de aprender la lección y poner la memoria colectiva al servicio de la amistad".

El alcalde de Santa Cruz de la Zarza se ha congratulado de que los militares soviéticos que cayeron en esta localidad en defensa de su patria y de sus ideales descansen con "la dignidad y el reconocimiento que merecen".

Muñoz ha destacado que Rusia diera el mismo trato a españoles que fallecieron luchando en este país con lealtad, aunque lo hicieran a favor de ideas contrarias.

"Ésta es la verdadera memoria histórica y no algunas leyes, para mí injustas porque buscan más el enfrentamiento que la concordia de los españoles", ha dicho Muñoz, del PP, en alusión a la norma que aprobó en su primer mandato el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El exalcalde socialista de La Sénia ha señalado que cuando sus conciudadanos enterraron a los militares rusos y conservaron sus tumbas no lo hicieron pensando en premios o reconocimientos, sino en dar un trato justo a quienes lucharon por sus ideales en "una guerra que no les iba ni les venía".
(Agencia EFE)

Cuando Sollana se erigió en república soviética. 80 aniversario

Un vecino barre las cenizas del archivo quemado a las puertas del ayuntamiento.  
Archivo abc
Levante-EMV / SALVA VIVES SOLLANA ­Probablemente Stalin dormía plácidamente en sus aposentos de Moscú ajeno a la revolución que un grupo de anarquistas perpetraba a unos 4.095 kilómetros de distancia en un pequeño rincón de la entonces España republicana. Eran las tres y media de la madrugada del 26 de enero de 1932 cuando unos forasteros, según la prensa de la época, instauraron en la localidad de Sollana la república soviética.

Tan cómico como real. El municipio se sumaba así a Rusia, Bielorrusia, Transcaucasia y Ucrania que el 28 de diciembre de 1922, una década antes, habían acordado la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Sollana era, pues, el quinto «Estado» de la unión. Adquirió esta condición adhiriéndose al bloque comunista mucho antes que otros países socialistas. Pero al margen de consideraciones más o menos irónicas, no fue un suceso de calado menor. Los acontecimientos se saldaron con tres heridos de bala. Un escándalo que trascendió a la actualidad nacional y que recogen muchos libros de historia.

Todo empezó al anochecer del lunes 25. Según la prensa del miércoles siguiente, se advirtió la presencia de grupúsculos anarquistas que repartían propaganda por los sindicatos obreros y otros centros de reunión. Alrededor de las tres y media numerosos disparos en distintas direcciones despertaron al vecindario.

Varios sollaneros salieron a la calle para ver qué pasaba y al advertir la presencia de los revoltosos volvieron a encerrarse en sus domicilios, temerosos de lo que ocurría. Sobre esa misma hora, testigos presenciales aseguraron que los exaltados se dirigieron a la casa parroquial. Allí llamaron a la puerta con el fin de solicitar al cura, don Pascual Ortiz, que acudiera a dar la extremaunción a un moribundo, aunque todo indica que su verdadera intención era sacarlo a la calle y hacerlo preso.

Éste no cayó en la trampa y logró librarse de las ansias de venganza que encendían a los revolucionarios, aunque solo por el momento. Seguidamente, tras el intento fallido de prender al religioso, se dirigieron al ayuntamiento. No les costó demasiado tomarlo. De inmediato sacaron los archivos municipales a la plaza y los quemaron.

Capitulación al alba
Al amanecer, Sollana había capitulado. La enseña tricolor republicana fue arrancada del balcón central de la casa consistorial y en su lugar se izó la bandera roja. No se respetaron ni los símbolos del nuevo régimen democrático. A las siete de la mañana, los rebeldes se presentaron en el mercado lo disolvieron y obligaron al sereno, Tomás Méndez, a que proclamara la noticia: Sollana era soviética.

La aventura, aunque corta, fue prolífica en perversidad. Se cortaron las comunicaciones telegráficas y telefónicas e, incluso, se levantó la vía del ferrocarril con lo que se impidió la circulación de trenes. Otro grupo se colocó en un punto estratégico de la carretera y detuvo a todo vehículo que transitaba por allí. Para más inri, encarcelaron en una venta a los atónitos viajeros de un autobús que se dirigía a Valencia.

De nuevo, la Iglesia fue objeto de su ira y prendieron fuego a la puerta del templo. Desde su balcón, el cura trató de disuadirles «rogando a los revolucionarios que desistieran de su actitud y respetaran la parroquia, que era del pueblo», narra una crónica del día siguiente. Pero las súplicas del sacerdote de poco sirvieron. En vez de cejar en su intento, le dispararon con una escopeta de perdigones «de grueso calibre» que le provocaron «numerosas heridas en los brazos y manos y en el costado derecho».

Tras esta hazaña, la comitiva soviética volvió a personarse en el mercado donde se registró otro enfrentamiento cuyo resultado fueron dos heridos de bala más. Tras descargar en el brazo izquierdo al vecino de treinta y dos años, Daniel Claver, éste reaccionó y desvió el arma con el que un rebelde le apuntaba. La mala suerte quiso que el propio agresor, Alejo Zanón, fuese víctima de su escopeta, la cual se disparó y le provocó una herida «grave en el antebrazo izquierdo».

Pero poco más iba a durar la ensoñación anarquista en Sollana. Un guardia civil avisó al jefe del puesto quien movilizó a los efectivos de las localidades cercanas. Éstos «lograron dominar prestamente la situación, incautándose de la bandera roja y enarbolando en su lugar la de la República». Punto y final a una quimera que apenas duró unas horas, pero como suele decirse por estos lares causó más daños que una «pedregà» y anticipó a los habitantes de la joven república el dramatismo bélico con el que deberían convivir tan solo unos años después.

Comentario de la noticia en la publicación original:
Vicente Hernández 15-1-12
Lamento el tono humorístico del artículo , como si lo de Sollana fuese algo local y Berlasnesco.Creo que merece la pena contar las cosas con más respeto hacia las personas y hacía la historia.Primero no fue un levantamiento local, fue una proclama revolucionaria de la FAI que también tubo sus efectos en otros sitios especialmente en Cataluña. En segundo lugar el cura fue herido después de herir él a otro ciudadano de Sollana que vivió muchos años después y se le recuerda porque le faltaba un dedo de la mano del tiro que recibió del cura. Tercero, muchos de los que participaron en este hecho pagaron posteriormente con su vida tanto de uno como de otro bando. Por lo tanto, el suceso no fue una broma y al menos , las personas que padecieron la represión posterior ,merecen que se les trate con más dignidad.

viernes, 27 de enero de 2012

Ellos vencieron al Fascismo


Por Oleg K.
Amistad Hispano Soviética 27 de enero 2012
Dentro de unos días vamos a recordar unos de las mayores epopeyas del siglo XX. La batalla de Stalingrado. El fin de aquella batalla se cumplió el 30 de Enero de 1943, cuando se rindió el 6º Ejército nazi.

Siempre hemos defendido a través de este blog, en nuestra sección del Ejército Soviético, la íntima relación del Estado Sovietico, del Proletariado y el Ejército Rojo. Más aún. La fusión fue completa en Stalingrado. En aquellos meses el proletariado soviético defendió su modo de vida frente al imperialismo. Creó, adiestró y desarrollo cientos de milicias de combate, que directamente de las fábricas, mujeres y hombres, se trasladaron a primera línea. Batallones de milicianos, de civiles e ingenieros diseñaron una red defensiva compuestas de zanjas antitanques, trincheras, nudos defensivos y blocaos de artillería móvil. El responsable de las operaciones General Chuikov, estratégicamente preparó la trampa a las tropas de élite alemanas (aquellas mismas que tomaron Bélgica, Francia y Yugoslavia) que se creían invencibles, empatanándolas en combates fábrica por fábrica, segmentándolas como ejército, en multitud de pequeñas batallas cada vez más cruentas. Cientos de oficiales, científicos y estrategas planificaron durante esos meses las operaciones defensivas, de contención y contraofensiva. Creando nuevas formas de combate: secciones de cuña, posiciones castillo, grupos de tormenta, secciones de francotiradores antioficiales, grupos de flanqueo, flota de paso del Volga nocturno, etc... Y cuerpos de ejército en la retaguardia, que dieron el golpe por los costados rodeando y exterminando cerca de un millón de soldados nazis.

El resultado fue el cambio del futuro estratégico en la 2ª Guerra Mundial. Los nazis ya no pudieron ganar la guerra, tuvieron que reexaminar sus principios y en el frente las decisiones ofensivas fueron pasando a los soviéticos. En las esferas imperialistas anglo-norteamericanas entendieron que la URSS, podía destruir la máquina nacionalfascista y sobrevivir ante la guerra de aniquilación impuesta, y aunque no quisieron abrir otro frente a los hitlerianos, tuvieron que aceptar a la Unión Soviética como aliada, olvidándose de momento, de llegar a compromisos con la Alemania nazifascista.

En su recuerdo dejamos el siguiente documental de agradecimiento soviético a los luchadores que hicieron posible la libertad del proletariado mundial.

domingo, 22 de enero de 2012

Juan Planelles Ripoll, un científico jerezano en la URSS

Diariodejerez.es 17-1-12
Cuando Juan Planelles Ripoll nació en Jerez de la Frontera el 8 de abril de 1900, su familia, de origen alicantino, residía en la ciudad, ya que su padre estaba destinado como médico militar en el Regimiento Villavicencio. Sus primeros estudios los lleva a cabo en Jerez, completando el bachillerato en el Instituto de Málaga, para más tarde desplazarse a Madrid para realizar los estudios de Medicina en la Universidad Central, donde obtiene, en 1922, el premio extraordinario de licenciatura y al año siguiente el doctorado. 

Durante su periodo universitario fue discípulo del cardiólogo Luis Calandre y del farmacólogo Teófilo Hernando, además de ejercer de secretario en la revista Archivos de Cardiología y Hematología. En el año 1924 traduce del idioma alemán la obra de Hans Meyer y R. Gottlieb, titulada Farmacología experimental, siendo nombrado en 1925 miembro de la Real Academia de Medicina de Madrid. 

En su afán de superación marcha al extranjero en 1926, pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios, trabajando en Múnich con Walter Straub y en Ámsterdam con Fritz Laquer, a su regreso es nombrado catedrático de Terapéutica de la Universidad de Salamanca. 

También fundaría el Instituto de Investigaciones Clínicas de Madrid, donde trabaja en la investigación farmacológica industrial y al control de medicamentos. Los años treinta serán para Juan Planelles una etapa intensa por su colaboración con Gregorio Marañón en el instituto de Patología Médica, así como la publicación de su obra divulgativa titulada Los purgantes: su empleo y sus peligros, editada por la editorial Cenit, donde dirigía la colección Biblioteca de Vulgarización médica. 

Entre 1935 y 1936 desarrolló experimentos de condicionamiento de la respuesta hipoglicemiante en perros y publicó el primer trabajo en España sobre reflejos condicionados por lo que es considerado el introductor de las teorías de Pávlov en España. Trabajos suyos en este sentido son El equilibrio ácido-básico en estado normal y patológico y Un factor humoral del apetito de producción condicionado. 

En el plano político entra en contacto con el PCE a través de Dolores Ibarruri, afiliándose al partido, donde llegaría a formar parte del Comité Central. 

Durante la Guerra Civil Española dirigió la transformación del Hospital Obrero de Maudes, en Madrid, además de ostentar la Jefatura de Sanidad de Madrid. Otras responsabilidades que le asignaron fueron la de director de los servicios sanitarios del Ejército del Centro e inspector general de Sanidad Militar, y desde mayo de 1937, subsecretario de Sanidad Pública del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad. 

Planelles estuvo casado en primeras nupcias con una alemana con quien tuvo dos hijas, Elena y Margarita, pero el matrimonio fracasó. Desde comienzos de los años treinta compartiría vida y trabajo con su secretaria, Nieves Cruz Arnaiz, con quien no tuvo descendencia. 

Periodo de exilio
En mayo de 1939, terminada la Guerra Civil, se exilió a la URSS. Casi de inmediato fue designado profesor de Farmacología de la Facultad de Medicina de Sarátov, cargo que desempeñó hasta 1942. Tras marchar de Sarátov se instala en Ufá (Bashkiria), donde imparte clases en la Universidad de Engels. En ese periodo descubre una vacuna contra la disentería que se utilizó también en las Casas de Niños Españoles. Antes de acabar la guerra se trasladó a Moscú, donde fue colaborador en el Instituto Central de Investigaciones Científicas y jefe del Departamento de Patología Infecciosa y Terapia Experimental del Instituto Gamaléya, para el cual trabajó durante 29 años. Fue nombrado miembro de la Academia de Ciencias Médicas de la URSS, y durante su estancia en ese país escribió 180 trabajos científicos, 150 de ellos publicados en la URSS. 

Es considerado un pionero en el estudio del desequilibrio que los antibióticos provocan en la flora intestinal de los niños, siendo su libro Los efectos secundarios del tratamiento con antibióticos de las infecciones provocadas por bacterias, el que mayor reconocimiento le ha dado. 

Trabajó en varios fármacos que fueron desarrollados en el Gamaléya como el Aurantín, un quimioterápico contra el cáncer, el Pirogenal, para el tratamiento de las enfermedades venéreas o la Mycerina, utilizada en gastroenteritis infantiles y en enfermedades causadas por bacterias resistentes a otros fármacos. 

Obtuvo diversas condecoraciones soviéticas como el Premio Méchnikov de la Academia de Ciencias, el Gamaléya y la Orden de la Bandera Roja. En sus treinta tres años de exilio salió en contadas ocasiones de la URSS. 

Regreso
En 1970 Planelles y su esposa viajaron a España en dos ocasiones, impartiendo conferencias en Madrid, Valencia y Zaragoza. En abril pronuncia una conferencia en la Cátedra de Farmacología de la Universidad de Madrid, y en noviembre participaría en el II Syposium Internacional sobre antibióticos, organizado en Valencia, con la charla Diversos aspectos mal conocidos de la nocividad de los antibióticos. 

Cuando Planelles se jubiló en el Instituto Gamaléya, en 1971, expresó a las autoridades soviéticas su intención de volver a España definitivamente, pero ese deseo vio frustrado ante la prohibición expresa del KGB como represalia a su alineamiento en posturas críticas con el régimen. 

Juan Planelles moría el 25 de agosto de 1972 en Ochamchira (Abjasia). Sus restos descansan en el cementerio moscovita de Vvedénskoye. A la ceremonia asistió su fiel amiga, Dolores Ibarruri. Su repentina muerte despertó muchos rumores acerca de las causas de la misma. Era conocida y notoria su insistencia en abandonar el país donde realizó una labor extraordinaria con el fin de volver a su patria. Al poco tiempo fallecería también su compañera Nieves. En el año 2000, con motivo del centenario de su nacimiento el Instituto Gamaléya le rendiría un homenaje. 

La figura y labor de Juan Planelles Ripoll ha sido recientemente reivindicada por el historiador y neurólogo español Miguel Marco Igual en su libro Los médicos republicanos en la Unión Soviética (Flor del viento, Barcelona, 2010). 

Finalmente hay que resaltar que el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera aprobó en el 2009, a propuesta de la asociación cultural Cine-Club Popular, un vial público con su nombre, ubicado en la barriada La Plata. 

José Luis Jiménez García
Fco. Antonio García Romero
Centro de Estudios Históricos Jerezanos www.cehj.org

sábado, 7 de enero de 2012

No habrá más subvenciones para la Casa de España en Rusia


Telediario - 21 horas - 06/01/12

No habrá más subvenciones para la Casa de España en Rusia, ver a partir del minuto 25' 5''

A punto de desaparecer el Centro Español de Moscú, refugio para los "niños de la guerra" 



Moscú, 1 dic (EFE) (Imagen: Ignacio Ortega).- El histórico Centro Español de Moscú, que durante decenios ha aglutinado a los "niños de la guerra" y a sus descendientes, está a punto de cerrar sus puertas debido a la falta de fondos, denuncia su presidente, Francisco Mansilla.

Cinco cosas que nunca le agradecimos a la Unión Soviética

Ahora que han pasado 20 años desde la caída de la Unión Soviética, está nuevamente en boga hablar sobre lo atroz que era aquel sistema. Me pregunto hasta qué punto esta postura es producto de los medios de comunicación occidentales. No quisiera iniciar un debate acerca de lo que era el comunismo clásico puro y lo que resultó ser el estalinismo. Tampoco quiero dejar de lado las atrocidades que se cometieron. Pero lo que sí deseo es recordar algunas de las cosas que le debemos a la URSS y nunca le reconocemos.

1. Derechos de la mujer. Mientras que algunas islas habían otorgado a las mujeres el derecho al voto ya en el siglo xix, la primera gran oleada de cambios ocurrió a comienzos del siglo xx. En el año 1917, sólo cuatro grandes países (Australia, Finlandia, Noruega y Dinamarca) habían adoptado el sufragio femenino. La Revolución Rusa de 1917, que defendió la igualdad de derechos para todos, difundió el temor a que las feministas encontrasen en el comunismo un sistema más atractivo, y pudieran conspirar junto con los bolcheviques para importarlo a los países occidentales. La mejor forma de cortar de raíz semejante amenaza era otorgar a las mujeres el derecho al voto. Gran Bretaña y Alemania lo legalizaron en 1918, les siguieron los Estados Unidos en 1920, y otros pronto tomaron el mismo camino. Francia fue la única gran potencia que no reconocería este derecho hasta 1944.
2. Legislación laboral. Esto es bastante obvio. Contamos con una semana laboral de 5 días, vacaciones pagadas de 2 a 4 semanas, permiso de maternidad, cobertura de salud, estándares de seguridad para operarios, etc. por la presión que ejerció el comunismo sobre el capitalismo. Nunca logramos ver la faceta humana del comunismo, pero gracias a la URSS, sí vislumbramos un lado más humano del capitalismo.

3. La Segunda Guerra Mundial y la reconstrucción posbélica. La URSS desempeñó un papel fundamental en la derrota de la Alemania nazi. Stalingrado es el famoso campo de batalla que logró desbaratar la guerra relámpago (“blitzrieg”) y cambió el desarrollo de la guerra. La URSS sufrió la pérdida de 23,4 millones de personas (más que en Alemania y más de 26 veces el número de muertes que sufrieron los Estados Unidos y el Reino Unido juntos). Una vez concluida la guerra, se diseñó el Plan Marshall debido a que los países aliados de Occidente no querían que Europa sucumbiera al comunismo al enfrentarse a la muerte, el hambre y la desolación. De hecho, el Plan se desarrolló sólo bajo la condición de que los comunistas fuesen excluidos de los parlamentos de los países que recibían ayuda. ¡Qué democracia!

4. El camino anticolonial. Mientras que el imperialismo alimentaba la maquinaria industrial y capitalista, la URSS defendía la causa de las colonias explotadas. Extendió su ayuda a los dos países que luchaban por su liberación y a los países que recientemente habían logrado su independencia. Las inclinaciones soviéticas por la lucha libertaria india no son un secreto; para un país pobre que luchaba por ponerse en pie, la ideología comunista resultaba naturalmente atractiva.

5. Descubrimientos científicos. Los soviéticos lanzaron el primer satélite y luego enviaron al primer perro, al primer hombre y a la primera mujer al espacio. También desarrollaron diversos diseños televisivos. Para resumir, no habría un Tata Sky (sistema de difusión directa por satélite) si no fuera por la magia soviética. Además, los soviéticos también se llevan la medalla de haber creado órganos artificiales, el primer helicóptero, la xerografía y el tristemente célebre fusil AK-47.


Hasta aquí el artículo. Esta autora ha seleccionado estas cinco cosas a agradecer a la URSS. Se podrían seleccionar otras muchas como la alfabetización universal, la lucha contra el fanatismo religioso y nacional, la elevación del nivel de vida de la clase obrera, el fomento del arte y la cultura, y un largo etcétera.