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martes, 20 de octubre de 2015

Budapest homenajea al "ángel" Sanz Briz por salvar la vida de 5.200 judíos

Monolito en memoria de Ángel Sanz Briz cuyo texto dice: Ángel Sanz Briz (1910-1980), "Justo entre las naciones", descubierto hoy en Budapest en un acto en el que la capital húngara ha dedicado una calle al conocido como "ángel de Budapest" para rendirle homenaje e inmortalizar sus actos. El diplomático español se enfrentó a un régimen terrible y logró salvar la vida de 5.200 judíos en la Hungría de la II Guerra Mundial. EFE

EFE Budapest
Un Schindler español. Un ángel en Budapest. Un diplomático que se enfrentó a un régimen terrible y logró salvar la vida de 5.200 judíos en la Hungría de la II Guerra Mundial. Hoy, la capital húngara ha dedicado una calle a Ángel Sanz Briz para rendirle homenaje e inmortalizar sus actos.

"Sanz Briz demostró que uno se puede enfrentar a un régimen peligrosísimo y tremendamente agresivo, enfrentarse a un régimen de esas características y lograr salvar a personas inocentes", explicó a Efe su hijo, Juan Carlos, que participó en el acto de hoy junto a otros miembros de la familia.

La nueva avenida "Ángel Sanz Briz" está situada en el tercer distrito de la capital húngara, una zona residencial en el norte de Budapest.

Allí, una placa y un monolito descubiertos este viernes en un acto solemne recuerdan al "ángel de Budapest", como es conocido este embajador que salvó la vida de 5.200 judíos húngaros.

Sanz Briz (1910-1980) logró que las autoridades húngaras reconocieran su derecho a proteger a 200 judíos de origen sefardí y luego fue ampliando ese número, multiplicando los permisos con una simple treta: que el número del documento nunca excediera esa cifra.

El diplomático no sólo emitió pasaportes y cartas de protección, sino que alquiló casas como si fueran anexos de la embajada para que los judíos que allí se refugiaban estuvieran bajo la protección diplomática de España y evitar que cayeran en manos del régimen pro nazi que tomó el poder en Hungría en 1944.

"Lo que hizo fue no mirar para otro lado y hacer todo lo posible para salvar el mayor número posible de judíos, con muy pocos recursos y sin la autorización expresa del Gobierno español", recordó su hijo.

Por ello, Israel le otorgó en 1968 el título de "Justo entre las Naciones", que se concede a quienes ayudaron a salvar a judíos durante el Holocausto nazi.

La dictadura del general Franco no le autorizó en aquel momento a viajar a Israel para recibir esta distinción.

"Lo importante sería que esto inspirase a otras personas en los conflictos que hay actualmente" opinó Juan Carlos Sanz Briz.

En el acto de hoy, el secretario de Estado de Exteriores, Ignacio Ybáñez, alabó lo que hizo Sanz Briz y lamentó que "apenas recibió reconocimiento en su vida por su labor salvadora en Budapest".

También participaron en la ceremonia del alcalde de Budapest, István Tarlós, y el embajador de España en la capital húngara, José Ángel López Jorrin.

La persona del diplomático no es tan conocida en Hungría como la de otros salvadores, como el sueco Raoul Wallenberg, que salvó a más de 50.000 judíos, aunque sí existen en Budapest varias placas conmemorativas que recuerdan lo que hizo el español.

En el jardín de la gran sinagoga de la capital húngara, los nombres del español y del sueco aparecen juntos, como dos personajes que salvaron la vida de miles de judíos húngaros.

"Eso fue una cosa que sucedió sin nuestra intervención, la sinagoga pensó que era correcto rendirle ese homenaje", dijo el hijo del diplomático.

La familia nunca interviene activamente en las iniciativas dirigidas para recordar el embajador, conforme a lo que él mismo pregonaba de "no alardear de este tema".

"Consideró que había hecho lo que debía hacer", contó Juan Carlos Sanz Briz.

"Hungría rinde homenaje a la memoria de este excelente diplomático, estaremos siempre agradecidos a Ángel Sanz Briz por la extraordinaria labor humanitaria que desempeñó más allá de sus obligaciones y a través de su persona rendimos tributo a España y a sus ciudadanos por todas las vidas que salvó su compatriota".

Así se expresó el vicepresidente del Parlamento de Budapest, Gergely Gulyás, en el acto en el que participaron miembros de la familia, políticos, particulares y algunos de los que fueron salvados por sanz Briz de la deportación a los campos de exterminio nazis.

El Gobierno húngaro ya había rendido honores en 1994 a la labor del diplomático español, cuando el recientemente fallecido presidente Árpád Göncz le condecoró de forma póstuma con la Orden de Mérito de la República Húngara.

Durante la II Guerra Mundial, los nazis y sus aliados húngaros deportaron y asesinaron en Hungría a más de 400.000 judíos.

La comunidad hebrea de Hungría, actualmente de unas 100.000 personas, es una de las más grandes de la UE, solo por detrás de Francia, Reino Unido y Alemania.

Marcelo Nagy

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